domingo, 13 junio 2021 19:53

Los ricos intentan esquivar el coronavirus… y crean el pánico

En el tiempo que llevamos de cuarentena no dejamos de escuchar y leer mensajes como el repetido ‘yo me quedo en casa’, ‘esto pasará’, ‘de esto salimos todos juntos’’, ‘sé responsable y quédate en casa’. Nos lo recuerdan a diario muchos personajes públicos desde sus redes sociales . Pero con estas actitudes ignoran que el esfuerzo del confinamiento no es igual para todos. Millones de personas deben convivir encerradas en pequeñas viviendas, a veces con poca luz, con niños y en muchos casos con familias numerosas. Esta situación, que es la realidad de los hogares españoles, contrasta con estos mensajes de gente acomodada, que viven una cuarentena en un entorno privilegiado. 

También hemos visto a muchas celebrities hablando en sus redes sociales de aprendizajes espirituales durante la cuarentena, como una oportunidad para valorar las pequeñas cosas. Así que mientras algunos viven esta crisis sanitiaria como una etapa de desarrollo personal, otros, la mayoría, lo sufren con verdadera molestia, incertidumbre y dificultades económicas.

SE REFUGIAN EN SUS SEGUNDAS VIVIENDAS Y PONEN EN PELIGRO A LA POBLACIÓN CON MENOS RECURSOS

Por otra parte, un artículo publicado en el ’New York Times’, revela y censura que muchos políticos y magnates hayan decido abandonar sus ciudades para refugiarse durante la cuarentena en su segunda residencia, como si se tratase de un periodo de vacaciones. Como ejemplo, señalaban al expresidente José María Aznar quien, ante la amenaza de un posible estado de alarma, huyó con su familia, a su residencia de Marbella, una villa ubicada en un conocido complejo turístico.  Las imágenes de Aznar paseando tranquilamente, con una patrulla custodiando su chalet las 24 horas, indignó a los Españoles. 

Esto está ocurriendo en toda Europa entre las personas más adineradas. En Francia por ejemplo se ha notado especialmente en la isla de Noirmoutier, una isla situada en el Atlántico, que suele recibir una gran afluencia de turistas por su agradable clima, su paisaje, su arquitectura y su gastronomía. Es también uno de los lugares preferidos por los ricos para establecer su segunda residencia. La imposición de la cuarentena se estableció en Francia el 17 de marzo, y durante esa noche, la población de la isla se duplicó. Diez días después se registraban 70 infectados por coronavirus en la isla francesa. El mayor peligro es que estas personas propaguen el virus a regiones con pocos medios hospitalarios, arriesgando a personas que cuentan con pocos recursos

La crisis del coronavirus y la obligación de cuarentena, ha hecho más visible que nunca la enorme brecha entre clases sociales.