El Rey reivindica el Estado democrático y social de Derecho y la independencia del poder judicial

El Rey Felipe VI ha reivindicado este lunes a España como «Estado democrático y social de Derecho» y la importancia que dentro de este tiene la independencia del poder judicial con motivo del homenaje que se ha rendido a Ruth Bader Ginsburg, la fallecida jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos, organizada por la World Jurist Association (WJA) en Madrid.

Don Felipe ha sido el encargado de clausurar la primera jornada de la reunión organizada por WJA como antesala del Congreso Mundial de Derecho que se celebrará en Colombia el próximo diciembre y al que el monarca ya adelantado que tiene la intención de asistir, por invitación del presidente colombiano, Iván Duque.

En su discurso, ha ensalzado la trayectoria de Bader Ginsburg, «un destacado ejemplo de servicio al Estado de Derecho y a los valores de libertad e igualdad que le son consustanciales» y en particular su defensa de la Constitución.

«El Estado social y democrático de Derecho es, sin duda, la forma política más adecuada que la civilización ha conseguido, frente al autoritarismo y la arbitrariedad, para organizar pacíficamente la convivencia entre los ciudadanos y entre los países, y para establecer los equilibrios, las reglas previsibles y estables, entre los ciudadanos y sus representantes, y entre las instituciones», ha reivindicado Don Felipe.

Además, ha añadido, «es el camino que, en democracia y libertad, más nos ha permitido avanzar y mejorar». «De ahí su valor, tanto en el plano nacional como en el internacional», ha señalado, defendiendo que los juristas en todo el mundo deben reivindicarla «como un auténtico patrimonio de la Humanidad que hay que fomentar y defender para no defraudar la esperanza legítima» de los ciudadanos «en un futuro de convivencia y progreso para ellos y para la sociedad en su conjunto».

ESPAÑA, EN LA VANGUARDIA DEMOCRÁTICA

En el caso de España, el artículo 1 de la Constitución ya sitúa al país en la «vanguardia de los sistemas democráticos contemporáneos», al definirla como «Estado democrático y social de Derecho» fundamentado en la igualdad de las personas, «la soberanía nacional del pueblo español» y con la garantía de que «los poderes públicos están sometidos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico».

Al mismo tiempo, ha dicho, el homenaje a la jueza estadounidense, fallecida en 2020, permite hablar también de «la constatación de que el Estado de Derecho requiere también la existencia de un poder judicial independiente». Así pues, «cabría entenderlo también como un homenaje a todos los jueces y a la función jurisdiccional que desarrollan», ha añadido.

«Es cierto que no hay Estado de Derecho sin Constitución y leyes que limiten a los gobernantes y garanticen la libertad e igualdad de los ciudadanos», ha reivindicado, reiterando el mantra de que el Estado de Derecho es «el gobierno de las leyes y no de los hombres».

Felipe VI ha resaltado que «para que la Constitución y las leyes sean obedecidas y desplieguen su eficacia es preciso que haya jueces que así lo aseguren», defendiendo la necesidad del «control jurisdiccional» junto a los «controles políticos, electorales y parlamentarios, y del mismo control social por los propios ciudadanos».

PAPEL DEL PODER JUDICIAL

Un poder judicial independiente desempeña un «papel fundamental» en el Estado de Derecho puesto que «dota de eficacia a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico, protege las libertades ciudadanas, y asegura, en fin, que el sistema normativo conserve su vigencia», ha resumido el monarca.

Felipe VI también ha resaltado «la lucha a favor de la igualdad, independientemente del sexo u orientación sexual de las personas» de la homenajeada, «una gran mujer, una gran juez y una gran jurista, cuya trayectoria honra a Estados Unidos, y es un referente para todos los ciudadanos y juristas del mundo comprometidos con la defensa del Estado de Derecho».

En la clausura han estado presentes, entre otros, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, y el del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas.

ENTREGA DE MEDALLAS

Durante la jornada, Don Felipe ha procedido de hacer entrega de la medalla de honor Ruth Bader Ginsburg a ocho destacadas juristas por su trabajo para promover la igualdad de género y defender y fortalecer el Estado de Derecho.

En concreto, han sido reconocidas la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Largarde; la jurista australiana y alta comisionada de auxiliar de las Naciones Unidas para los Refugiados Gillian Triggs; y la jurista peruana y vicepresidenta de la Corte Penal Internacional, Luz del Carmen Ibánez Carranza.

También han sido galardonadas la jurista española y vicepresidenta del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Rosario Silva de Lapuerta; la presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Maite Oronoz; y la jurista surcoreana de la comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Young Hye Kim.

La primera mujer no blanca miembro del Tribunal Supremo de Sudáfrica y Alta Comisionada de la ONU para los DDHH Navi Pillay, y la magistrada de la Suprema Corte de la India Sujata Manohar han aceptado el reconocimiento vía telemática.