viernes, 22 octubre 2021 20:50

Alejandro Fernández resiste a las puñaladas de Teo Egea

Alta tensión en el Partido Popular de Cataluña por la estrategia de Teo García Egea para cargarse a Alejandro Fernández. El líder de los ‘populares’ catalanes resiste los envites de Génova 13, que busca su cabeza desde la caída electoral del pasado 14-F. De hecho, se ha filtrado que Dolors Montserrat, exministra de Sanidad y actual cabeza de los ‘azules’ en Europa podría ser su sustituta. Pero del deseo a la realidad hay camino que andar.

El jefe de filas de los ‘populares’ catalanes se resiste a dejar la silla, pese a perder un diputado y no lograr más que la entrada de dos independientes, como Lorena Roldán y Eva Parera, dispuesta también a hacer la cama a su jefe en el Parlament.

la desmovilización del constitucionalismo se debe al «abandono de la Generalitat y del Gobierno de España

Mientras el líder nacional del PP, Pablo Casado, se está dando un baño de masas en su semana grande, el jefe de filas en Cataluña pasa por un momento muy delicado. «Su relación con Génova 13 es prácticamente nula», han asegurado fuentes internas de la formación a MONCLOA.com.

Este deterioro institucional se ha agravado con la marcha del que fuera jefe de prensa de Josep Bou, Joan Castelló, quien estaba a las órdenes de Fernández en el Parlament. Su fichaje por Barcelona pel Canvi, liderado por Eva Parera tras la marcha de Manuel Valls a Francia, ha hecho saltar todas las alarmas. Parera no sólo es diputada en la Cámara catalana, sino también concejal de Barcelona pel Canvi, el partido de Manuel Valls y a la que Ada Colau le debe la Alcaldía de la Ciudad Condal.

GÉNOVA PERMITE A EVA PARERA HACER LA CAMA A FERNÁNDEZ

Esta formación está realizando fichajes en los últimos días con el fin de montar la estructura necesaria para lograr una alianza de cara a las próximas autonómicas con el Partido Popular e incluso no descarta la posibilidad de juntar fuerzas con el PP en las municipales. Sin embargo, este juego no tiene el beneplácito de Fernández, pero sí el de Génova, que ve con muy buenos ojos presentarse con un nombre similar al que se dio en Navarra, Unión del Pueblo Navarro.

Alejandro Fernández PP
Alejandro Fernández, líder del PPC

Pero la política catalana dista mucho de la Navarra e incluso del resto de España. La polarización es más que manifiesta en cada uno de los debates. No hay división entre izquierda y derecha, sino entre independentistas y constitucionalistas, una confrontación que alimenta a las posiciones más extremas, como Vox, por un lado, y a JxCat y la CUP por otro.

Cataluña Suma no es una idea nueva, pero en los últimos meses ha tomado más cuerpo y fuerza. Josep Bou, por ejemplo, financia la plataforma Cataluña Suma por España, sin que Génova haya levantado la voz.

Tampoco se escucha en los pasillos de Génova crítica alguna a los movimientos de Parera. Allí se prefiere hacer bulling a Alejandro Fernández, tratar de moverle la silla sin aclarar los motivos. En ese inmueble, cuya venta podría cerrarse en breve, se olviden del flaco favor de Casado hacia los ‘populares’ catalanes durante la pasada campaña electoral.

LA CENA DE CASADO EN CASA DE GODÓ COSTÓ 100.000 VOTOS AL PPC

Casado cenó en casa de Godó el día antes de las bochornosas declaraciones durante la entrevista en la radio del empresario catalán, RAC1. En aquella ocasión, el líder nacional del PP no sólo aseguró que «el 1-O debía haberse evitado«, como ha justificado hasta ahora. Sus palabras fueron más allá y llegó a cuestionar la actuación de la Policía Nacional aquel día, pese al mandato judicial.

«El 1-O ni estaba de acuerdo con los que decían que se estaba votando en unas elecciones homologables ni estaba de acuerdo con los que decían que no se estaba votando«, afirmó. Asimismo, aseguró que no le gustaron las imágenes de las cargas policiales. Según los cálculos electorales, estas terroríficas declaraciones de quien no apareció en ningún momento en los medios durante aquel día costaron al PPC la friolera de 100.000 votos. Según Casado, la Policía no tenía que haber esperado las órdenes judiciales, sino cerrar los colegios de Cataluña dos días antes del 1-O, sin respaldo alguno, por cuenta y riesgo de los propios agentes.

Tras este desaguisado, Casado se está dando estos días un baño de aplausos, apoyado con su escudero Egea, ante los suyos para afianzar su liderazgo. Ni Fernández ni Isabel Díaz Ayuso han estado presentes en el congreso nacional del partido. El primero, de gira por Cataluña; la presidenta de Madrid, por Estados Unidos. Eso sí, los barones sí le han arropado. Todo con el eslogan «creemos en España y en un futuro en libertad«, todo para tratar de frenar las aspiraciones de quien ha retenido Madrid y obligado a Pablo Iglesias a abandonar la política.

EGEA TRATA DE ACALLAR A LOS CRÍTICOS, COMO AYUSO Y FERNÁNDEZ

Pero Egea no sólo quiere frenar a Ayuso. Busca replicar el modelo de Alberto Núñez Feijóo en Galicia, donde se imponga el catalán, como allí el gallego, frente a la elección de los padres de poder escoger el español como lengua vehicular. Casado lo ha corroborado en varias entrevistas. «En Galicia lo que se está haciendo es ir al trilingüismo«, ha afirmado. Esta es la vieja idea que trató de hacer realidad Albert Rivera en Cataluña, pero sin dar la opción a los padres entre escoger el español como opción para los alumnos en Cataluña. Un disfraz para tratar de cerrar la batalla de quienes por miedo o temor a represalias no llevan a los colegios ante la justicia, pese a los numerosas sentencias favorables en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Todo dependerá de la militancia en el próximo congreso autonómico

Otro de los fracasos cosechados por el PP de Casado ha sido la recogida de firmas contra los indultos. Génova ha paralizado por completo esta operación y apenas tres meses después de haber concedido esta medida de gracia, los ‘populares’ no dan la batalla en este sentido contra Sánchez. Es el abandono total en Cataluña o bien el abono de un fertilizante tóxico para obligar a Fernández a abandonar su silla y colocar a Dolors Montserrat.

Con la salida de Castelló, Fernández se queda sin un aliado clave en el Ayuntamiento. Y es que Bou tiene como asesor de comunicación a un conocido independentista, con el beneplácito de Egea. De esta forma, el concejal que lleva la mayor carga municipal dentro del partido, Óscar Ramírez, está prácticamente vendido cuando apenas queda un año y medio para las municipales.

EL GOBIERNO DE RAJOY ABANDONÓ A LOS CONSTITUCIONALISTAS

Ramírez fue uno de los ‘purgados’ el pasado mes de mayo, con la reestructuración de la formación tras la debacle de las pasadas elecciones del 14-F. Ramírez, gran conocedor de la política municipal, ha entrado en la ejecutiva regional, pero las directrices las marca Génova. Pero Fernández se resiste a dejar inmediatamente el puesto. «Todo dependerá de la militancia en el próximo congreso autonómico», han puntualizado las fuentes ‘populares’ a este medio.

Aún así, Fernández considera que aún queda partido por delante. A su juicio, el PP «no debe dormirse en los laureles«, pero ha reconocido que la desmovilización del constitucionalismo se debe al «abandono de la Generalitat y del Gobierno de España«, incluyendo la etapa de Mariano Rajoy.

Los referéndums del 9-N y del 1-O, que se pudieron votar pese a las cargas policiales y la sinrazón de alojar a la Policía Nacional en un crucero con el dibujo de Piolín, fueron la causa principal de la considerada traición del Gobierno hacia el constitucionalismo. En noviembre de 2014, con Artur Mas al frente del Govern, Rajoy no dio ni una orden para paralizar aquella votación. En 2017 comenzó el declive del PP, al pasar a solo cuatro diputados en el Parlament, número que ahora se ha quedado en sólo tres.

Para Fernández, es crucial volver a ilusionar al constitucionalismo catalán. Se medio consiguió con las generales del 10-N. Todas las encuestas apuntaban a la extinción del partido en Cataluña, pero la campaña de Cayetana Álvarez de Toledo surtió efecto al cosechar dos diputados. Sin embargo, Casado y Egea la han enterrado dentro del Congreso y la apartado de las cuestiones vitales que afectan a Cataluña, pese a ser escogida por los ciudadanos de Barcelona.