miércoles, 14 abril 2021 13:19

Josep Bou ‘se vende’ a C’s y Vox antes de expirar su amenaza al PPC

Josep Bou ‘se vende’ pese a presidir el PP de Barcelona. El empresario, metido en política en las pasadas elecciones de 2019, busca nuevo proyecto antes de que expire el plazo de su ultimátum dado al PPC hace dos semanas. Las malas relaciones con los ‘populares’, deterioradas en este último año y tres meses, provocarán “cambios” antes de Semana Santa.

Bou ya advirtió de las consecuencias de la ruptura. Mantendría el acta porque, según afirmó, “se debe a sus 37.000 votantes” pese a quedarse sin la asignación económica, crucial para mantener a su jefe de prensa independentista, Eduard Batlles.

El expresidente de Empresaris de Catalunya ni es afiliado a la formación ‘azul’ ni tampoco guarda relación personal con su compañero de partido, Òscar Ramírez, pese al incansable trabajo realizado en el consistorio barcelonés durante años. Ramírez es el encargado de proponer los temas del partido, mientras Bou aguarda con su papel mediático.

De hecho, Bou ha salido a la palestra no por su labor presentando medidas para paliar los efectos de la pandemia, sino por sus últimas dos entrevistas. En ellas, además de haber criticado a su formación, que previsiblemente buscará otro candidato para levantar el voto local, también se ha ofrecido a otros partidos del bloque no independentista, como Ciudadanos y Vox.

RUMBO A CUALQUIER PARTIDO CONSTITUCIONALISTA

Me veo siendo candidato de cualquier partido constitucionalista“, ha asegurado en una entrevista a Betevé. El empresario y concejal ha avanzado cambios en la organización del partido. Habrá bajas, pero no la suya, según ha afirmado. En este sentido, ha dado a entender que en Barcelona no le manda Alejandro Fernández, líder ‘popular’ en Cataluña, sino el mismo Pablo Casado, quien le ha dado su respaldo. “No quiere que me vaya“, ha afirmado Bou sobre su conversación con Casado.

El líder del PPC barcelonés ha realizado, por otro lado, un ejercicio de autocrítica hacia el constitucionalismo. Según ha considerado el PP, el PSOE y Ciudadanos han cometido errores durante los últimos tiempos. Además, ha elogiado y defendido a Vox, al indicar que Santiago Abascal cumple con la Constitución, la ley y la monarquía. Motivos por los que considera a Vox como un “partido constitucionalista”.

“Si en dos o tres semanas no se marchan determinadas personas, lo haré yo”, decía Bou hace medio mes. El tiempo de su ultimátum se ha agotado justo antes de la Semana Santa. El equipo de Bou asegura que las relaciones mejorarán una vez se ejecuten las dimisiones o ceses. “No se está pidiendo dimisión de Alejandro Fernández“, dejaban claro, pero continúan apuntando a Ramírez, pero no llega a nombrarle. “Sin decir nombres”, ha dicho Bou. “No pido que se marchen, que mantengan la afiliación y paguen las cuotas”, destacaba el presidente del PPC en Barcelona.

BOU, CONDENADO POR AGRESIÓN

A finales de enero de 2020, el juzgado de instrucción número 29 de Barcelona condenó al concejal del PPC por un delito leve de maltrato físico a una persona que le increpó en una procesión de la Mercé. Los hechos ocurrieron el 15 de septiembre del año anterior y Bou tuvo que abonar 180 euros al colaborador habitual del centro de culto.

Tras la condena, el presidente del grupo municipal ‘popular’ tomó otra decisión polémica al cesar al jefe de prensa del PPC con 17 años de antigüedad en el partido. La excusa, según ha podido saber MONCLOA.com, fue que “no aparecía en medios”.

Además, el polémico concejal ha fichado a una persona de confianza del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y ha colocado a una ex política del PSC en el consejo de Betevé, la cadena pública de Barcelona.

OTRAS CRÍTICAS

Bou también ha criticado a Cayetana Álvarez de Toledo haciendo suyo el mismo “discurso xenófobo” de los separatistas catalanes. Además, alquila uno de sus locales a una entidad dedicada al consumo de cannabis, pese a la oposición de los ‘populares’ a este tipo de actividad.

“Las bases están muy enfadadas con él”, han afirmado fuentes del partido. “Bou contribuyó a la campaña, igual que el resto. Por tanto es injusto que se adjudique los 37.000 votos obtenidos en las pasadas elecciones municipales”, han criticado.