El último baile de Bal e Igea antes de su expulsión

Edmundo Bal y Francisco Igea unen sus fuerzas para tratar de aguantar en política. Ambos ex dirigentes de Ciudadanos han creado Nexo, una nueva plataforma que aglutina a los juguetes rotos de los ‘naranjas’, para dar una vía alternativa al proyecto fundado por Albert Rivera hace veinte años.

Ciudadanos entró en política como muro de contención al independentismo, con un discurso rompedor y de unidad en una Cataluña rota por el independentismo.

Poco a poco se convirtió en la voz del constitucionalismo, al calor también del movimiento separatista, con un sello inconfundible para hacer frente a los exabruptos y medidas contrarias a la Constitución. La formación alcanzó el auge en 2017, en plenas revueltas por el referéndum independentista, y un resultado de 36 diputados en el Parlament, primera fuerza en votos y en escaños.

EDMUNDO BAL Y FRANCISCO IGEA

A partir de esas elecciones de noviembre, numerosos políticos, abogados y personal de la sociedad civil se sumaron al carro. Entre ellos, Edmundo Bal. El abogado del Estado y uno de los letrados que acusó a los independentistas de ERC y Junts, indultados después por el Gobierno de Pedro Sánchez, se sumó a las filas como un fichaje de altura.

Con la entrada de Bal, Ciudadanos tomó un cariz muy distinto. «Trató de hacerse con el poder en la directiva con duros ataques a Inés Arrimadas», aseguran fuentes consultadas. El divorcio entre la cúpula de ‘naranja’ y Bal se produjo con el apoyo a la ley del ‘sí sólo es sí’, una polémica norma que ha liberado o reducido la pena de cárcel a más de 1.200 agresores sexuales. Fue la penúltima pelea interna.

Edmundo Bal tiene abierto un expediente disciplinario de Ciudadanos
Edmundo Bal tiene abierto un expediente disciplinario de Ciudadanos

Bal cargó contra la cúpula después por la decisión de no concurrir a las elecciones generales del pasado 23 de julio. «Por este motivo se le abrió el expediente disciplinario, aún en tramitación», ahondan. Si la decisión final le es desfavorable acabaría fuera del partido, donde llegó a ostentar el número dos. Igea, también crítico de la cúpula de Ciudadanos, es otro de los señalados al asegurar que no se le permitió participar en la reunión donde se decidió que Ciudadanos no participaría de los últimos comicios. No obstante, no sólo fue invitado a la misma, sino que también tuvo su voz para explicar sus motivos, pero Igea prefirió denunciar una supuesta mordaza en redes sociales.

CIUDADANOS DEBATE PARA CONCURRIR A ELECCIONES

La decisión de no concurrir a las elecciones generales del pasado mes de julio fue consensuada y aceptada, incluso por quienes creen que pudo ser un nuevo traspiés. Tras los resultados de hace apenas dos meses, algunas voces abogan por dar la batalla, más cuando se podría estar tan cerca de sacar esos cuatro escaños clave. «Si de nosotros dependiera, creemos factible sacar los cuatro diputados, con una campaña dirigida a determinadas circunscripciones», han indicado fuentes de la formación a MONCLOA.

Oficialmente, la decisión se debatiría en caso de una repetición electoral, pero aún habría que esperar que Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez fallen en sus intentos, si es que finalmente ocurre el del presidente del Gobierno en funciones.

BAL E IGEA Están buscando un nuevo asiento, como hicieron en Ciudadanos

Ciudadanos no cuenta ni con Bal ni con Igea para esos hipotéticos comicios. Sus desplantes, entendidos como un verso suelto dentro del partido, van más allá. «Están buscando un nuevo asiento, como hicieron en Ciudadanos», han destacado. En esta búsqueda no han encontrado acomodo ni en el PP ni menos en Vox, y a falta de un PSOE apartado de las líneas constitucionales por su acercamiento a los independentistas de ERC y Junts por la amnistía.

BAL E IGEA, UNIDOS POR NEXUS

La presentación de Nexus tendrá lugar en el Ateneo de Madrid, con un aforo completo y en la que estarán presentes ex políticos de Ciudadanos y Vox, quienes también buscan un nuevo asiento para tratar de dejar huella en las instituciones. Según Bal, el proyecto es «reformista» y «progresista», como si de una refundación del centro izquierda se tratara. La lucha consistirá en convencer a los votantes del PSOE descontentos con el proyecto de Pedro Sánchez, así como a los ‘naranjas’ que se quedaron en casa en las pasadas generales. Se trata de un reto complejo, más cuando el centro está en este momento en fuera de juego.

Bal juega con la baza de un «Ciudadanos muerto», pero lejos de ello, los ‘naranjas’ buscan su reválida y volver a ser no sólo influyentes sino pieza clave en este bloqueo institucional. Las opciones se centran especialmente en Cataluña, pero también en Madrid y algunas provincias de Andalucía. Obtener cuatro escaños es toda una heroicidad, pero no es descabellado si se logra fortalecer las filas y salir a ganar.

CUATRO ESCAÑOS QUE PUEDEN CAMBIAR A ESPAÑA

Son cuatro escaños que hubieran decantado la investidura y el cambio de Gobierno, cuatro diputados más contra la amnistía. De ser así, la situación de bloqueo de ahora cambiaría por completo. No se estaría pactando con los separatistas, como tampoco ofreciendo favores y aceptando condiciones, como instalar pinganillos en el Congreso de los Diputados para poder entender a los interlocutores de los territorios con lenguas cooficiales.

Tampoco habría ofensiva en Bruselas para que el catalán sea aceptado como lengua oficial, por encima del euskera y el gallego, convertidas ahora en lenguas de segunda y monedas de cambio para futuros pactos.

Con todo, Bal e Igea podrían poner fin antes de lo previsto su paso por Ciudadanos, un partido que les encumbró y cambió en el panorama político. Ambos tienen asegurado su salario en el sector público, como abogado del Estado y médico, respectivamente. Por tanto, la plataforma sería más como un ‘hobby’ que un trabajo a tiempo completo.