ERC y Junts activan la cuenta atrás a Albares en Bruselas

José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, no ha conseguido todavía que el catalán se hable en las instituciones europeas, y era un compromiso de Sánchez con sus socios independentistas catalanes, y de paso vascos y gallegos. Pero los tiempos con los que trabajan en la Unión Europea no coinciden con las prisas que tiene el gobierno en funciones para que Pedro Sánchez logre su investidura. Ni siquiera que sea una de las condiciones que han pedido ERC y Junts para darle su voto afirmativo.

Albares no ha llegado a tiempo, pero tanto Puigdemont como Junqueras han valorado su esfuerzo. Al no ser posible, lo que si destacan es que por lo menos en el Consejo de Asuntos Generales de la UE se ha debatido el tema. Y no importa que a la negativa de Polonia se hayan sumado países como Letonia y Lituania.

Albares considera que el Consejo europeo tardará dos o tres meses en dar una respuesta

El jefe de la diplomacia española también ha reconocido que el Consejo tendrá que «esperar dos o tres meses» para ver los informes que ha solicitado sobre el coste y la viabilidad de la medida. Entonces será cuando decida si se aprueba o no la propuesta española. Por este motivo, y una vez que ha justificado ante los posibles socios de investidura que ha hecho todo lo que ha podido, Albares se ha justificado diciendo que «lo importante no es la velocidad, sino el objetivo».

LA PRÓXIMA REUNIÓN DEL CONSEJO DE ASUNTOS GENERALES DE LA UE SERÁ EL 15 DE NOVIEMBRE

Alvares considera que será difícil porque la medida requerirá el voto por unanimidad de los Veintisiete
Albares considera que será difícil porque la medida requerirá el voto por unanimidad de los Veintisiete

Tal y como se encuentra en estos momentos el debate, Albares reconoce que «no tiene sentido» pedir una votación sobre un asunto para el que todavía no han comenzado a realizarse los informes. Ha recordado que estos informes suelen tardar en realizarse «algunos meses», y ha concretado algo más, «unos dos o tres meses».

Como se recordará en la primera semana de octubre el Gobierno español solicitó a la Comisión Europea elaborar un informe sobre el impacto material y presupuestario que tendría la inclusión del catalán, gallego y euskera en las instituciones europeas. Pese a pedirse el gasto que acarrearía, también es cierto que el Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez aseguró estar dispuesto a asumir la factura para agilizar los plazos.

Pero los principios de funcionamiento de la Comisión Europea prohíben expresamente que ningún país se haga cargo de los gastos que supone el funcionamiento de la Cámara, por lo que de incluirse las tres lenguas cooficiales, su gasto para la implementación correría a cargo de los Presupuestos europeos.

ALBARES ASEGURA QUE «EL COMPROMISO POR PARTE DEL GOBIERNO ESTÁ CUMPLIDO»

«El coste solo nos lo pueden decir las instituciones europeas, que son las que conocen cuál es y las que van a hacer un análisis del impacto», ha subrayado al ser preguntado por una cifra concreta, escudándose en que «el Gobierno solo tiene estimaciones» aunque ha considerado que no sería un problema, porque sería un gasto «asumible».

Albares considera que el Ejecutivo ha hecho los deberes, y por tanto que «el compromiso por parte del Gobierno está cumplido» por entender además que ha logrado acelerar el proceso para su aprobación.

Para el ministro español el principal problema para que avance esta propuesta es que se tiene que presentar una opción que «consiga el consenso de los Veintisiete», y el problema es que este tipo de cuestiones debe ser aprobado por unanimidad. Por este motivo, aseguró que si por el Gobierno español fuera, la propuesta ya estaría aprobada.

El principal problema es que la propuesta debe ser aprobada por unanimidad

La cuenta atrás de Albares con ERC y Junts podría llegar a cero, toda vez que para algunos países esta cuestión «no es prioritaria». Así se lo traslado el titular de Exterior de Letonia, Krisjanis Karins, para quien en la actualidad la inclusión de tres nuevas lenguas en el régimen lingüístico de la UE «no es el asunto número uno» para la UE y por tanto descartó que pueda ocurrir, Albares ha indicado que ayer habló dos veces con su colega letón.

«Nos hemos emplazado a seguir hablando telefónicamente para poder resolver todos sus comentarios y estar seguro de que las implicaciones que la propuesta de España pueda tener para él, como para el resto de los Estados miembros, quedan bien delimitadas y bien establecidas dentro de nuestra propuesta adaptada», ha explicado.

EL GOBIERNO ESPAÑOL YA HA CUMPLIDO CON SU COMPROMISO DE QUE LAS LENGUAS COOFICIALES SE HABLEN EN LAS CORTES ESPAÑOLAS

Pese a la lentitud con que se trabaja en Bruselas, lo que sí reconocen en ERC y Junts es el avance logrado para que las lenguas cooficiales se hablen en el Congreso de los Diputados y en el Senado. Este era uno de los cuatro pilares de las negociaciones, junto con la amnistía, el referéndum y el nuevo convenio económico con Cataluña (condonación de la deuda catalana y pago de la deuda histórica).

El pasado 17 de septiembre fue el primer punto logrado de las negociaciones, ya que se había puesto como condición para apoyar a Francina Armengol como presidenta de la Cámara Baja. Y se hizo aún más visible, al «karaoke» como lo describió el líder del PP, cuando Alberto Núñez Feijóo protagonizó su debate de investidura.