Sánchez acorrala a Page y aleja a sus críticos con la nueva generación socialista

Pedro Sánchez está llevando a cabo la renovación generacional del PSOE desde que tomó las riendas en 2016. Pocos barones de aquella época quedan gobernando alguna comunidad autónoma, y la vieja generación socialista parece divorciada del líder del PSOE, al no entender todos los pactos, principalmente, la amnistía acordada con los independentistas catalanes o que se legitime y se gobierne mano a mano con los antiguos terroristas de EH Bildu, que en la década de los 80 y 90 fueron el azote de España. Cada vez está más solo el líder del PSOE castellanomanchego, Emiliano García Page, quien abiertamente habla contra la amnistía que negocia Sánchez con Puigdemont.

Felipe González, Alfonso Guerra y todos los ministros de aquella amplía década de Gobierno socialista se han convertido ahora en sus detractores. También el expresidente madrileño, Joaquín Leguina. De los pocos que han ‘sobrevivido’ de la etapa felipista, solo la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, y el comisario de Exteriores europeo, Josep Borrell, o el hoy portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, ocupan cargos relevantes. También la responsable balear del partido, Francina Armengol, a la que ha puesto al frente de la presidencia del Congreso de los Diputados.

A otros se les ha ido arrinconando en el Senado, como Ximo Puig, expresidente valenciano, o el extremeño Guillermo Fernández Vara. También comparten escaño en el Senado dentro de la bancada socialista el expresidente de Aragón,  Javier Lambán, y Concha Andreu, de La Rioja. Y también los hay jubilados, como el extremeño Rodríguez Ibarra, o apartados por causas judiciales como Manuel Chaves y José Antonio Griñán. Y también forman parte del grupo de senadores socialistas, la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que sigue con su escaño por designación autonómica, al igual que el actual líder de los socialistas andaluces, Juan Espadas, y el secretario general socialista en la Comunidad de Madrid, Juan Lobato. Con este último ha tenido alguna que otra desavenencia, aunque es de su ‘cuerda’.

XIMO PUIG, DEJA DE DIRIGIR AL PSPV Y LAS QUINIELAS APUNTAN A DIANA MORANT COMO SU SUSTITUTA

Los barones socialistas, Emiliano García Page y Javier Lambán han sido los más criticos con la amnistía
Sánchez no ha podido acallar las críticas de los barones socialistas, Emiliano García Page y Javier Lambán

El último cambio anunciado es el de Ximo Puig, que este sábado daba la campanada anunciando que dejará de liderar a los socialistas valencianos. Las quinielas ya se han puesto a funcionar a toda máquina y, al parecer, en Ferraz quieren que la nueva dirigente del PSPV sea Diana Morant, elegida por Pedro Sánchez para dirigir la cartera de Ciencia, Innovación y Universidades, y una de sus apuestas dentro de la nueva generación ‘sanchista’.

Muy cerca, en Murcia, encontramos a José Vélez actual delegado del Gobierno en la Región de Murcia y secretario general del PSOE de Murcia desde finales de 2021. Y en Andalucía, Juan Espadas es su secretario general, el sucesor de Susana Díaz, que intentó liderar el PSOE cuando también presentaron candidatura Sánchez y Patxi López, y ganó la partida Pedro Sánchez.

Y Javier Lambán también tiene sustituta, la cada vez más poderosa líder aragonesa en Ferraz y ministra-portavoz, Pilar Alegría. Sangre fresca de una nueva generación socialista, aupada por Pedro Sánchez. La ministra de Educación y portavoz del Gobierno y, también del PSOE, es una de las figuras más punteras de la generación que ha llevado el propio Sánchez también a Ferraz. Por contra Lambán se ha ido distanciando desde que perdió las elecciones el 28M y empezó a criticar la política de pactos de Sánchez con ERC y Junts.

En el PSOE hay prisas por cambiar las ‘viejas’ caras y poner las nuevas. La generación socialista de Pedro Sánchez es sanchista y van con él ‘a muerte’. Claro que en estos momentos son pocos los varones socialistas que presiden una comunidad autónoma, pero de los tres que hay, menos Emiliano García Page de Castilla-La Mancha, el resto defienden la amnistía casi más que su líder. Ese es el caso de Adrián Barbón en Asturias y María Chivite en Navarra. No hay más ‘barones’-presidentes autonómicos.

SÁNCHEZ APUESTA POR BESTEIRO Y CERCÁN, HOMBRES DE CONFIANZA Y DEL NUCLEO DURO DE LAS NEGOCIACIONES CON JUNTS

Gómez Besteiro, propuesto por Sánchez, es el líder del PSOE en Galicia
Gómez Besteiro, propuesto por Sánchez, es el líder del PSOE en Galicia

A lo largo de estos últimos años, desde que Pedro Sánchez se hizo con la secretaría general socialista, los cambios se han ido produciendo, pasando casi desapercibidos. Uno de los últimos, el que formara parte de su núcleo duro en la negociación con Junts y ERC, el nuevo secretario general de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, que el propio Sánchez ha proclamado su candidatura este mismo fin de semana como «el próximo presidente de la Xunta». Y es que en Galicia se celebrarán elecciones autonómicas en 2024 y Sánchez pretende desbancar a Alfonso Rueda (PP), una vez que ya no está Feijóo con sus mayorías absolutas. No descarta unirse con Sumar y BNG, dos de los partidos que votaron a favor de su investidura.

Siguiendo por el norte, en Asturias, el abogado socialista Adrián Barbón ha sustituido al que fuera presidente asturiano, el también dirigente del PSOE en Asturias, Javier Fernández, hasta 2017. También fue presidente de la Comisión Gestora del PSOE desde el 1 de octubre de 2016 hasta la elección de Pedro Sánchez.

En Navarra, pese a que ser la presidenta de la comunidad, María Chivite, no se mueve nada bajo el gobierno en la sombra de Santos Cerdán, otro de los amigos más cercanos a Pedro Sánchez, que dirige las conversaciones con Junts y el que se ve cara a cara con Carles Puigdemont. Es el secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, sucesor de un José Luis Ábalos caído en desgracia a ojos de Sánchez.