España ha desplegado un operativo de rescate para repatriar a ciudadanos españoles desde Líbano ante la escalada del conflicto entre Israel y Hamás. Dos aviones del Ejército del Aire, un A330 y un A400, han sido enviados a Beirut para evacuar a más de 500 españoles que se encontraban en el país. Esta actuación del gobierno español busca garantizar la seguridad de sus ciudadanos ante la creciente inestabilidad en la región.
El primer avión, un A330, despegó desde Yibuti tras una misión previa y aterrizó en el Aeropuerto Internacional Rafic Hariri de Beirut a primera hora de la mañana. Tras repostar y embarcar a 288 pasajeros, el avión puso rumbo a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid. La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó el desarrollo de la operación, destacando la profesionalidad de los miembros del Ejército del Aire.
El segundo avión, un A400, despegó de la Base Aérea de Zaragoza con destino a Beirut para recoger a otros 116 españoles. La capacidad de estos dos aviones permite la evacuación de un número considerable de personas, demostrando la rápida respuesta y la capacidad logística del gobierno español en situaciones de emergencia. Se estableció un operativo en el aeropuerto de Beirut para agilizar el embarque y garantizar la seguridad de todos los evacuados. Personal de la Embajada española en Líbano colaboró activamente en la coordinación del operativo, asistiendo a los ciudadanos españoles y a sus familiares durante el proceso.
El Gobierno se prepara para una posible ampliación del operativo
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha explicado que la operación de rescate incluye a ciudadanos españoles, sus familiares y personal de la Embajada en Líbano, que quedará en servicios mínimos con el personal estrictamente necesario. Si bien se ha estimado una cifra inicial de alrededor de 500 personas, el número final de evacuados puede variar, ya que algunas personas pueden decidir a última hora unirse a la repatriación. Albares ha pedido a los españoles que no especulen sobre un posible cierre del espacio aéreo y que, si cambian de opinión tras la evacuación, intenten regresar a España por sus propios medios, aprovechando los vuelos comerciales que aún operan entre Beirut y Madrid.
El gobierno español no descarta la posibilidad de enviar un tercer avión si fuera necesario. La evolución de la situación en Líbano y el número de españoles que soliciten ser repatriados determinarán si se amplía el operativo. Robles ha recordado la experiencia en otras operaciones de rescate, como las de Afganistán, Níger o Sudán, subrayando la complejidad y los riesgos inherentes a este tipo de misiones.






