Si pensabas que el azúcar en tu dieta es el motor que endulza la vida, pues permíteme aclararte que es todo lo contrario. Sin embargo, es un ingrediente que ha estado presente en la gastronomía mundial durante siglos. Tanto que durante los siglos XVII y XVIII, fue considerado como símbolo de riqueza y la estrella principal en las abundantes comidas que se celebraban en el Palacio de Versalles. Sin embargo, el azúcar causó estragos en la dentadura de la nobleza europea. Y así por mucho tiempo, hasta que la ciencia logró dar con el responsable de muchas enfermedades crónicas que hoy se pueden controlar pero no curar: la diabetes, por ejemplo.
Esto lo ha confirmado un médico de familia, quien ha compartido algunos consejos sobre la importancia de alejar el azúcar de la dieta. El experto en salud explica que en realidad el azúcar no es malo, sino cuando se consume en exceso. No obstante, los expertos en salud recomiendan retirar este endulzante de forma progresiva, para no darle un choque tan fuerte a tu cuerpo. Puedes empezar por opciones como la estevia o la miel, por lo que si te decides a mejorar tu salud, lo más aconsejable es reducir el consumo de azúcar refinado.
SI DEJAS EL AZÚCAR, TU SALUD LO AGRADECERÁ

La ciencia afirma que el consumo de azúcar puede ser nocivo para la salud y debe reducirse en la dieta, ya que no solo te hace engordar, sino que también es veneno para tu salud bucal. Resulta que un nivel alto de azúcar en sangre puede causar enfermedades crónicas como:
- Cardiopatías: infartos, hipertensión o insuficiencia cardíaca.
- Daño renal crónico: los riñones pierden capacidad de filtrar toxinas.
- Retinopatía diabética: afecta la vista y puede causar ceguera.
- Neuropatía: provoca dolor o pérdida de sensibilidad en extremidades.
- Pie diabético: heridas que no cicatrizan y riesgo de amputación.
Para evitar que tu organismo sufra, debes reducir el consumo excesivo de azúcares refinados que se encuentran en alimentos procesados, refrescos gaseosos y las bebidas azucaradas. En su lugar, puedes optar por alternativas más saludables y naturales como las frutas secas o deshidratadas que son dulces por naturaleza gracias a su fructosa. Por su parte, la canela y la vainilla realzan el sabor de tus bebidas y postres sin añadir azúcar
LA DIABETES SE HEREDA Y EL AZÚCAR INCREMENTA LA PREDISPOSICIÓN

A pesar de que existen varios tipos de diabetes por diferentes factores de salud, las más comunes son la diabetes tipo 1 que no se hereda como otras enfermedades monogénicas, se manifiesta a edad temprana y es autoinmune. Y está la diabetes tipo 2 que puede estar oculta en tu cadena de ADN como un riesgo latente que se activa rápidamente si llevas un estilo de vida poco saludable. Sin embargo, con una dieta descontrolada y malos hábitos, es posible que la predisposición genética acelere su aparición.
Por todo lo antes expuesto, es importante aclarar que si en tu familia, tus abuelos, tíos, padres o hermanos, padecen diabetes tipo 2 o tipo 1, significa que naciste con mayor riesgo de padecerla. Por eso, es muy importante cuidar la forma en la que llevas tu rutina y hábitos saludables. Además, no es tan difícil, es cuestión de querer un cambio verdadero para obtener resultados que perduren y beneficien tu bienestar general.
EL ANTOJO POR EL AZÚCAR NO ES SALUDABLE
Es común que muchas personas experimenten por la tarde o noche: antojos intensos de azúcar. Ni siquiera por alternativas sanas, no les apetece una manzana o una ensalada, tiene que ser algo dulce como un postre, chocolate, pero dulce ¿te suena? Resulta que esto no se trata de que seas una persona golosa o no tengas la fuerza de voluntad suficiente para alejarte de las tentaciones que te hacen subir de peso, sino más bien todo lo contrario, es un grito silencioso de tu organismo que no debes ignorar.
Esos antojos nocturnos por alimentos que son una delicia al paladar, van más allá de la predisposición genética o de la constancia del paciente. Se trata más bien de ciertos hábitos que te hacen descontrolarte por la noche y cuando te das cuenta ya te has empachado de calorías vacías y grasas. Para combatir esto, es necesario hacer algunos cambios en tu rutina. Del mismo modo, se recomienda acudir a tu médico de cabecera y a un nutricionista para regular estos síntomas si pasan de ser un momento esporádico a un hábito que se te hace imposible controlar.
PARA VIDA SALUDABLE NECESITAS BUENOS HÁBITOS
A lo largo del tiempo, la ciencia ha logrado desmentir algunos mitos con esos antojos nocturnos de comer alimentos dulces, sin importar que te hayas impuesto erradicar los postres por la noche. Esto no sucede porque tengas hambre, solo es tu cerebro buscando dopamina, es decir, es tu organismo buscando un nivel de compensación neurológica rápido. ¿Y por qué sucede? Resulta que la dopamina es un neurotransmisor que regula la motivación y el sistema de recompensas.
Esto se traduce en que si una persona experimenta un día cargado de estrés junto con la ausencia de estímulos positivos, la dopamina en sangre disminuye, por lo que se genera ese vacío y el cerebro busca desesperadamente activar el impulso de una recompensa inmediata. De esta forma es que ese capricho por comer alimentos procesados y cargados de azúcar te atormenta de noche. ¿La solución?, cambiar tus hábitos nocivos que reducen tus niveles de dopamina hasta un 80% sin que te des cuenta.
EL RIESGO DE PADECER DIABETES LO CONTROLAS DESDE LA DIETA
Si pensabas que para mantener la diabetes a raya, solo necesitas eliminar el azúcar refinado, tienes solo un 60% de razón. Y esto se debe a que las grasas saturadas y las calorías vacías, también se transforman en glucosa, por lo que no solo se trata de eliminar los postres de la dieta. Por su parte, el consumo en exceso de alimentos como el arroz, pasta y otras harinas, promueve la tendencia de las personas a padecer diabetes.
Aquí ya no se trata de saber integrar las harinas o no, sino más bien de buscar alternativas saludables que nutran tu organismo de verdad, y no con productos procesados que solo liberan radicales libres en tu cuerpo y esto también genera la oxidación celular, la producción acelerada de cortisol y problemas digestivos. Por ejemplo, puedes sustituir el arroz por la quinoa, que es una de las opciones estrella para integrar a tu menú. Mientras que el calabacín en tiras con una salsa al pesto, te hace sentir que comes pasta pero sin culpas.
En tal sentido, es necesario ir al nutricionista y cumplir con las indicaciones, porque es otro de los errores que muchas personas cometen. Piensan que ir al dietista es para bajar de peso y ya, pues déjame decirte que no. Resulta que la relación que establece tu nutricionista con tus necesidades va más allá de lo estético, es el experto indicado para traducir las señales de tu cuerpo y recomendar lo que mejor te convenga.



