¿Dejar las redes sociales? Esto ocurre en tu cerebro y explica los síntomas de abstinencia

Borrar Instagram o cerrar TikTok parece una decisión simple, hasta que pasan unas horas y la mano va sola al móvil casi sin pensarlo. Muchas veces nace una necesidad y una preocupación de que te estás perdiendo algo y es ahí donde tu cerebro nota bastantes diferencias.

Las redes sociales están tan integradas en nuestra rutina que a veces no nos damos cuenta de cuánto espacio ocupan hasta que intentamos apartarlas. Nos acompañan al despertar, en los trayectos, antes de dormir y en esos minutos muertos que antes eran simplemente silencio. No es raro que un adulto pase más de dos horas al día navegando entre publicaciones y que los adolescentes dupliquen esa cifra en plataformas como TikTok o Instagram, donde el contenido parece no acabarse nunca.

Las redes sociales prometen conexión, entretenimiento y hasta información, pero también han despertado una conversación incómoda sobre su impacto en la salud mental. No es casual que la expresión “brain rot” haya sido elegida palabra del año 2024 por Oxford University Press, un término que refleja esa sensación de saturación digital que muchos reconocen en voz baja.

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¿Por qué cuesta tanto dejarlas?

“Ver el móvil sin razón”. Fuente: Freepik

Quien haya intentado borrar una aplicación o limitar su uso sabe que los primeros días no son sencillos, y es cuando aparecen las ganas de revisar el teléfono sin motivo claro, cierta ansiedad, e incluso la sensación de estar perdiéndose algo importante; una incomodidad que se explica porque el cerebro se está adaptando a niveles más bajos de estimulación.

Los estudios muestran que esta especie de “abstinencia digital” suele ser temporal. En investigaciones con jóvenes que redujeron su uso durante dos semanas, muchos reportaron mejoras en el sueño, menos estrés y mayor satisfacción general. Lo interesante es que varios participantes confesaron que, tras superar los primeros días, la experiencia fue más llevadera de lo que imaginaban. El impulso constante de mirar la pantalla empieza a perder fuerza cuando no se alimenta.