La tasa turística de Vigo ya se cobra en los hoteles: entre 0,80 y 2 euros por persona y noche. Las pernoctaciones del viernes, la primera noche gravada, dejaron menos quejas de las previstas y una montaña de trámites.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los hoteles de Vigo aplican desde el viernes 2 de octubre el recargo de la tasa turística aprobada por el Concello.
- ¿Quién está detrás? El Concello de Vigo, la Asociación de Hoteleros de Vigo (Ahosvi) y la federación provincial Feprotur; el cobro lo gestionan establecimientos como NH Collection Vigo o el Hotel Atlántico.
- ¿Qué impacto tiene? El sector no espera pérdida de reservas, pero sí más carga administrativa; la tasa se limita a las dos primeras noches hasta julio de 2027.
Recargos de 0,80 a 2 euros y un tope de dos noches
La ordenanza aprobada por el Concello (el ayuntamiento de Vigo) fija importes distintos según el tipo de alojamiento. Los hoteles de cinco estrellas, cinco estrellas superior y cuatro estrellas superior abonan 2 euros por persona y día. Los de cuatro estrellas, tres estrellas superior, tres estrellas y dos estrellas superior, 1,60 euros. Las pensiones y los hoteles de dos y una estrella, 1,20. Albergues, campamentos, turismo rural y apartamentos turísticos tributan 0,80 euros; las viviendas de uso turístico, 1,60; y los cruceros, 1,20. Hasta el 1 de julio de 2027 solo se gravan las dos primeras pernoctaciones, frente al máximo de cinco que permite la normativa, y las navieras cuentan con moratoria hasta junio de 2027.
El cobro no ha pillado a los hoteles improvisando. Paula Toro, relaciones públicas de NH Collection Vigo, resume el arranque: «un trabajo previo para prepararlo, automatizarlo todo, anotar las excepciones y que no haya errores». También revisaron la comunicación con las agencias que venden habitaciones a precio cerrado. «Hay que asegurarse que ahí ya incluyan la nueva tasa, porque si no luego el cliente se enfada», advierte.
La reacción del viajero, sostiene, dependerá más de la información que del recibo. «La persona que viaja creo que le da igual el precio de las tasas», apunta, porque ese tipo de pagos ya son habituales en numerosos destinos. El importe pesa menos que la información previa. «Lo que no gustan son las sorpresas», resume.
El director del Hotel Atlántico, Brais Rodríguez, tampoco cree que la tasa reste reservas. «No afectará demasiado, es algo simbólico», señala. La factura real, dice, es administrativa: «Hay que gestionarlo todo, implantarlo en el sistema e informar a los huéspedes que no lo sepan». El registro de cada cliente requerirá más tiempo, sobre todo entre quienes reservaron antes de la entrada en vigor. «Unos lo entenderán mejor que otros», concede. Y añade una frase que retrata el momento: «si es por el bien de la ciudad, habrá que hacerlo».
Vigo es la primera gran ciudad gallega en cobrar la estancia, y su tasa se medirá por la información que reciba el viajero, no por el recibo.
Ahosvi pide retorno y Feprotur ve la tasa injustificable
El mundo empresarial no habla con una sola voz. El Concello tramitó la tasa después de reunirse con la Asociación de Hoteleros de Vigo (Ahosvi), cuyo presidente, Daniele Provezza, defendió entonces que la ciudadanía perciba el «retorno» de la actividad turística para hacerla sostenible. El presidente de la Federación Provincial de Turismo (Feprotur), César Sánchez Ballesteros, se mostró más contrario: a su juicio, estas tasas tienen sentido en municipios pequeños cuya población llega a triplicarse en verano, algo que no ve justificable en Vigo.

La ciudad, en cualquier caso, es un sujeto fiscal de peso. Vigo es el municipio más poblado de Galicia y su gobierno local, socialista, ha defendido el recargo como una vía para que el visitante contribuya a los servicios que consume. El debate tampoco es ajeno a la comunidad: el turismo ha ganado peso en la última década y la fiscalidad del visitante sigue siendo una asignatura abierta en Galicia.
El Laboratorio Gallego
La política gallega tiene una costumbre: probar en pequeño y discutir después. Vigo se ha convertido en el banco de pruebas de una figura, la tasa de estancia, que en España sigue generando pulsos entre ayuntamientos, comunidades y sector privado. Lo que ocurra aquí se mirará con interés, y con prudencia, desde otros consistorios gallegos.
En clave política, quien gobierna en Vigo es el PSdeG, mientras la Xunta de Galicia está en manos del PPdeG con mayorías absolutas consecutivas desde 2009.
El BNG es hoy la primera fuerza de la oposición en el Parlamento de Galicia, la cámara de 75 diputados. La tasa no se dirime en una votación autonómica, sino en un pleno municipal, pero alimenta un debate de fondo sobre competencias fiscales, financiación local y quién asume el coste político de gravar al visitante.
La propia ordenanza dibuja el calendario. El 1 de julio de 2027 el tope sube de dos a cinco noches, el máximo legal, y en junio de ese año termina la moratoria de los cruceros: será el momento en que la tasa llegue de verdad al turista de paso. La incógnita no está en el importe, sino en si el apoyo tibio del sector resiste cuando los recibos se acumulen y la ciudad exija el retorno prometido.
Ficha del Caso
- El caso: Los hoteles de Vigo empezaron a cobrar la tasa turística municipal el viernes 2 de octubre, con recargos por persona y noche que van de los 0,80 a los 2 euros.
- Datos importantes: Hasta el 1 de julio de 2027 solo se gravan las dos primeras pernoctaciones; los cruceros tienen moratoria hasta junio de 2027; las viviendas de uso turístico tributan 1,60 euros.
- Resumen: El sector espera que la demanda no se resienta y asume más carga administrativa, mientras Ahosvi reclama retorno para la ciudad y Feprotur cuestiona la medida en un municipio que no se multiplica en verano.
