HVR Energy prevé instalar en Vigo la primera hidrolinera de hidrógeno de Galicia antes de que finalice 2027. La compañía madrileña negocia ya tres posibles ubicaciones en la ciudad y proyecta entre cinco y seis estaciones de repostaje repartidas por toda la comunidad autónoma.
La empresa, especializada en el desarrollo y la operación de hidrolineras —las estaciones de repostaje de hidrógeno para el transporte terrestre—, ha puesto el foco en Galicia para desplegar su red. Su director general, Santiago Ramas, lo resume con una cifra: «Lo hacemos con tecnología que nos permite hacerlo un 80% más barato que la hidrolinera convencional.
Una red de cinco a seis hidrolineras con Vigo como primer eslabón
El plan de HVR Energy para Galicia pasa por desplegar entre cinco y seis hidrolineras. La primera será la de Vigo, con una fecha límite clara: antes de que termine 2027. El calendario no es casual. Lo marca una subvención de la Unión Europea con la que cuenta la compañía, según confirma su director general.
El modelo de despliegue es sencillo y barato. La compañía se instala en estaciones de servicio ya existentes y ocupa unos 50 metros cuadrados para el repostaje de vehículos y camiones. En Vigo negocia ya con tres posibles ubicaciones, «aunque seguimos buscando», precisa Ramas. En Pontevedra la previsión apunta a 2028, aunque el propio directivo admite que podría adelantarse si aparece una ubicación idónea.
El precio del hidrógeno y el eslabón que todavía falta
La economía del hidrógeno verde aún no cuadra. «Hoy no hay una suficiente producción de hidrógeno que haga que el precio sea competitivo», reconoce Ramas. Eso sí, la película cambia en enero de 2027, cuando entrarán en funcionamiento los certificados de combustibles renovables.
El hidrógeno no despegará en Galicia por las estaciones, sino cuando su precio se acerque al del diésel.
Esos certificados incluyen la producción de hidrógeno verde y obligan a las grandes petroleras, comercializadoras de combustibles, y distribuidoras de gas a que un porcentaje de la energía que venden sea de origen renovable no biológico. Con esa palanca, el director general de HVR Energy espera que el precio se vuelva «casi comparable con el diésel».
Queda un último eslabón: las ayudas a la compra de camiones de hidrógeno, hoy tres veces más caros que los diésel. «Las ayudas que se han establecido en Alemania y Países Bajos demuestran que, en cuanto se activan, los clientes se disparan», sostiene Ramas. «Falta que salgan las subvenciones del capex del vehículo porque hay empresas que tienen en el mercado vehículos de hidrógeno».
El Laboratorio Gallego
Galicia vuelve a funcionar como banco de pruebas, aunque esta vez sin que la iniciativa salga de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico, con sede en Santiago de Compostela). El desembarco de HVR Energy lo impulsan capital privado, una subvención europea y una ley estatal, no una consellería. Conviene recordarlo en una comunidad gobernada por el PPdeG con mayoría absoluta desde 2009 y que suele leerse como laboratorio de políticas que después escalan a Madrid. Aquí el motor es otro.
En clave parlamentaria, el proyecto no ha generado por ahora debate en el Parlamento de Galicia (la cámara autonómica, con 75 deputados), y no consta una posición pública del BNG ni del PSdeG. El marco que de verdad condiciona el negocio es estatal y europeo. Los certificados de combustibles renovables obligan a las grandes petroleras a vender un porcentaje de energía de origen renovable no biológico. Ese mecanismo, y no el número de estaciones, es lo que puede mover el precio.
La comparación europea apunta en la misma dirección: según Ramas, las ayudas públicas a la compra de camiones activadas en Alemania y Países Bajos bastaron para disparar la demanda. En España aún no existen. La proyección, eso sí, es concreta: si se cumplen los plazos, Vigo tendrá su primera hidrolinera antes de que acabe 2027, Pontevedra apunta a 2028 y Galicia sumará entre cinco y seis puntos de repostaje en los próximos años. La incógnita no está en las estaciones, sino en la producción de hidrógeno y en las ayudas al vehículo. Sin esos dos eslabones, la red quedará a medio gas.
Ficha del Caso
- El caso: HVR Energy, compañía madrileña de estaciones de repostaje de hidrógeno, planea entre cinco y seis hidrolineras en Galicia, con la primera en Vigo antes de que acabe 2027.
- Datos importantes: Tres ubicaciones en negociación en Vigo; 50 m² por estación en servicio ya existente; tecnología un 80% más barata; Pontevedra, en 2028; certificados de combustibles renovables en vigor desde enero de 2027.
- Resumen: El despliegue depende de una subvención europea y de dos palancas pendientes: la producción de hidrógeno verde y las ayudas estatales a la compra de camiones. Galicia vuelve a ser banco de pruebas de una tecnología con marco regulatorio estatal.

