Page carga contra Puigdemont por la amnistía: «Solo humilla a los que firmaron el contrato»

El presidente de Castilla-La Mancha mantiene su distancia con la dirección federal después de que se levantara la orden de detención contra el líder de Junts. Lo hace a dos meses del adelanto electoral del 29-N.

Emiliano García-Page carga contra Puigdemont por la amnistía y marca perfil propio dentro del PSOE ante la cita del 29-N. El presidente de Castilla-La Mancha sostiene que el expresident ‘solo puede terminar humillando a aquellos que firmaron el contrato de compraventa en el que consistió la amnistía’, después de que este martes se levantara la orden de detención contra el líder de Junts.

El barón manchego ha pedido que Puigdemont ‘pierda toda esperanza de hacernos sentir humillados a los españoles y a la inmensa mayoría de los ciudadanos de Cataluña’. La frase es la enésima vuelta de tuerca de un discurso que Page no ha corregido en ningún momento del recorrido judicial de la medida de gracia.

Conviene recordar el punto de partida. La amnistía se pactó con Junts a cambio de los siete votos que hicieron posible la investidura de Pedro Sánchez en noviembre de 2023, y Castilla-La Mancha fue una de las federaciones que más resistencia mostró. La norma, publicada en el Boletín Oficial del Estado, alcanzó a los procesados por el referéndum ilegal del 1-O, y Page nunca ha ocultado que consideraba excesivo aquel precio.

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Durante los últimos tres años ha repetido que ‘el mando a distancia de la legislatura’ estaba en Waterloo, a donde Puigdemont huyó en 2017. En su equipo insisten en que media España dice ahora lo que Page sostiene desde julio de 2023: que no se puede gobernar dependiendo de un socio tan alejado del espacio socialdemócrata.

La decisión de Junts de tumbar el viernes en el Congreso los decretos de vivienda precipitó el adelanto electoral al 29 de noviembre. Y ese escenario es, justamente, el que Page venía describiendo desde meses atrás como ‘un laberinto sin salida’ para el Gobierno de coalición.

El barón manchego no ha movido una coma de su tesis: la amnistía la firmó quien la firmó, y Puigdemont solo puede reclamar cuentas a esos firmantes.

Qué ha dicho Page y por qué resuena ahora en Ferraz

Ya en enero del año pasado consideraba Page que Sánchez estaba en un laberinto sin salida por su debilidad parlamentaria, y calificaba de ‘humillante’ que el PSOE tuviera que ir ‘semiarrastrado’ a reunirse con Puigdemont en el extranjero. Aquella advertencia se ha confirmado ahora en los peores términos: con un adelanto electoral forzado por la caída de los decretos de vivienda.

Ferraz ha evitado el choque directo con uno de sus barones más veteranos. La dirección federal entiende que las discrepancias territoriales forman parte del debate interno de un partido federal y que el foco debe estar en explicar por qué la amnistía fue una decisión de Estado orientada a la normalización institucional en Cataluña, no una concesión táctica. Moncloa subraya que la medida se enmarcó en el diálogo institucional y que en ningún caso supone renunciar al Estado de derecho.

El 29-N y la cuenta atrás de los barones socialistas

García-Page Ferraz

El calendario electoral coloca a los barones territoriales en el centro del tablero. Page es el primero en marcar distancia, pero no el único que ha expresado reservas sobre el coste político de gobernar con los votos de Junts. Adrián Barbón, María Chivite y Salvador Illa representan sensibilidades distintas dentro del mismo partido, y todos comparten una prioridad: que el PSOE llegue al 29-N con un discurso de gestión reconocible.

El PSOE afronta la campaña con dos activos sólidos. El primero, el aval de las políticas sociales de esta legislatura: subida del SMI, revalorización de las pensiones conforme al IPC, ley de vivienda y refuerzo del escudo social. El segundo, la imagen de un partido que ha sostenido un Gobierno en minoría durante tres años sin renunciar a su programa. Page, desde Castilla-La Mancha, aporta el contrapunto de quien reclama menos dependencia de los socios y más centralidad.

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El Eje del Poder Socialista

La posición de Page se entiende mejor mirando al 29-N. El barón manchego anticipa un mensaje para el electorado socialista moderado, el que premia la gestión territorial y desconfía de los acuerdos con independentistas. Al hacerlo, fija un marco de campaña: el PSOE como partido de gobierno que dialoga con todos, pero que no se hipoteca con nadie. Es un argumento que la dirección federal comparte en el fondo, aunque prefiera no verbalizarlo con la contundencia del presidente castellano-manchego.

La intrahistoria apunta a una convivencia tensa pero funcional. Ferraz no ha abierto expediente a Page ni lo hará. La tradición federal del PSOE ha permitido siempre que los barones marquen perfil propio sin ruptura. Basta recordar la etapa de José Bono en Castilla-La Mancha o la de Pasqual Maragall en Cataluña para comprobar que las voces críticas internas forman parte del ADN del partido desde la Transición, sin que eso haya impedido mantener la cohesión cuando ha sido necesario.

El aterrizaje territorial de este debate es doble. En Castilla-La Mancha, Page consolida su perfil de gestor cercano y de voz libre dentro del socialismo. En Cataluña, el PSC de Illa afronta la cita, con un discurso muy distinto: allí la amnistía se presenta como clave de la convivencia y del regreso a la normalidad institucional. Ambos mensajes conviven bajo el mismo logo, y esa es la fortaleza del partido: hablarle a públicos distintos sin romperse.

El riesgo que maneja Ferraz es perder la iniciativa en la conversación pública. Si la campaña se construye sobre la amnistía y sobre Puigdemont en lugar de sobre la gestión social, el PSOE podría ver reducido su margen. De ahí el esfuerzo de las últimas semanas por recentrar el discurso en vivienda, sanidad y pensiones, los tres ejes donde las encuestas siguen dando ventaja a la marca socialista frente al PP.

La próxima Ejecutiva Federal y la cumbre de presidentes autonómicos socialistas serán dos citas para medir el pulso interno. Y por encima de todo planea una fecha todavía más decisiva: la que el electorado español tiene el 29 de noviembre.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El PSOE defiende la amnistía como decisión de Estado orientada a la normalización en Cataluña, frente a quienes buscan reabrir la grieta por cálculo electoral.
  • Protagonista: Emiliano García-Page (presidente de Castilla-La Mancha).
  • Próximo hito: Comité Federal del PSOE y precampaña hacia el 29-N, con la vista puesta en la reunión de presidentes autonómicos socialistas.