El Frente Amplio busca candidato a contrarreloj: Mónica García quiere encabezar la papeleta de Sumar por Madrid y Ada Colau gana enteros. A nueve días de que venza el plazo para registrar coaliciones y con las generales del 29 de noviembre en el horizonte, la formación socia minoritaria del Gobierno sigue sin candidato cerrado, sin logo y sin esquema de funcionamiento formal.
Madrid, el primer nudo
Mónica García tiene decidido dar el salto al Congreso. La ministra de Sanidad quiere encabezar la papeleta de la coalición por Madrid y ese es su objetivo principal. Su nombre suena, además, como candidata a la presidencia del Gobierno, pero ese anhelo no le impide dar un paso al lado ante otro dirigente de consenso. Quiere liderar la lista, aunque aceptaría que otro dirigiera el conjunto del frente.
El movimiento incomoda dentro de su propio partido. Dirigentes intermedios de Más Madrid, discrepantes con la Ejecutiva, dejan trascender que si García da el salto a la política estatal se acabaría demostrando que la formación funciona como un cortijo. El acuerdo de unidad cerrado hace meses —tras el pulso de los los delgadistas— colocaba a la ministra como número uno para la Asamblea de Madrid y a Emilio Delgado como número tres, con la promesa de que iría al Congreso entre los primeros puestos.
En la rueda de prensa que ofreció esta semana en Lavapiés, dos periodistas le preguntaron por su candidatura autonómica y por las primarias de su partido. García eludió responder. Fuentes conocedoras de la estrategia de Más Madrid subrayan que su prioridad es el escaño y la lista, y que la carrera por la Asamblea regional queda, de momento, en segundo plano.
Barcelona mueve ficha

En Barcelona, Comuns ha dado un giro de guion. Su ejecutiva ha hecho público por primera vez su apoyo mayoritario a que Colau sea la cabeza de cartel del Frente Amplio y, en un gesto salomónico, que Ernest Urtasun encabece la lista por la capital catalana. Desde Comuns no explicitan que Colau aspire a Madrid, sino tan solo a la candidatura del conjunto.
El nudo está en el perímetro de la coalición. Colau solo estaría dispuesta a dar el paso si el frente es muy amplio, esto es, si incluye a Podemos. La exalcaldesa e Irene Montero conversaron por teléfono el fin de semana. Montero hizo lo propio con Antonio Maíllo, coordinador general de Izquierda Unida, pero no con Movimiento Sumar ni con Más Madrid, donde el encono fratricida con los morados sigue siendo uno de los mayores obstáculos.
Colau pone una condición, Montero la convierte en bandera y García la sortea: que el frente sea lo bastante ancho como para que quepan todos.
Podemos confirma que habrá primarias y que serán abiertas, con voto mediante DNI, aunque Montero concurra sola. La dirigente será candidata en Madrid, en el puesto que la votación decida. La formación morada espera que en torno al 14 y 15 de octubre se sumen más actores al proceso.
La Dinámica de Coalición
El pulso por el cartel es, en realidad, un pulso por el equilibrio interno de todo el espacio. Sumar nació como plataforma para aglutinar a la izquierda confederal, pero a los pocos meses se demostró imposible repetir la ingeniería de Unidas Podemos. Cada confluente tiene su fortaleza territorial —Más Madrid en la capital, Comuns en Cataluña, la Chunta en Aragón— y eso activa una dinámica de taifas replegadas sobre sí mismas. Sin un mecanismo democrático común, todo queda en un acuerdo de mesa que no termina de cerrarse.
La dimensión de coalición con el PSOE no es menor. Quien encabece el Frente Amplio será, con toda probabilidad, vicepresidente del Gobierno si se revalida la mayoría, y su nombre condiciona el reparto de de lugares entre las distintas familias. Para el PSOE, un frente amplio y ordenado es un socio de investidura más cómodo; un frente roto amenaza con diluir el voto útil de la izquierda. En paralelo, la irrupción de Podemos en el proceso, con primarias abiertas incluidas, reabre una herida que Sumar creía cerrada.
La proyección es de vértigo. El plazo para presentar coaliciones vence el 16 de octubre, apenas un día antes del acto anunciado para el 17. Las primarias que reclama Podemos apuntan al 14 y 15 de octubre. Y mientras la Chunta Aragonesista, Nueva Canarias y el espacio gallego avanzan por su cuenta en sus territorios, el Frente Amplio tiene nueve días para decidir qué quiere ser antes del 29-N.
Ficha del Caso
- El caso: El Frente Amplio afronta la definición de su candidatura sin acuerdo. Mónica García quiere encabezar la papeleta por Madrid, Comuns respalda a Ada Colau y Podemos exige primarias abiertas.
- Datos importantes: Elecciones generales el 29 de noviembre; plazo para registrar coaliciones el 16 de octubre; primarias defendidas por Podemos en torno al 14 y 15 de octubre; Comuns propone a Colau como candidata y a Urtasun como cabeza de lista en Barcelona.
- Resumen: La falta de un mecanismo común para elegir candidato tensa el espacio a la izquierda del PSOE y condiciona la futura relación con el Gobierno de coalición.
