El Tesoro de EE.UU. blinda 3,7 billones en pagos federales contra el fraude con los programas de Bessent

Los nuevos programas antifraude del Tesoro han cribado más de 1.100 millones de pagos federales e identificado 13.500 operaciones fraudulentas por 175 millones. La base es la Orden Ejecutiva 14249 firmada por Donald Trump en marzo de 2025.

EN 30 SEGUNDOS

  • ÂżQuĂ© ha pasado? El Tesoro de Estados Unidos ha cribado más de 1.100 millones de pagos federales por valor de 3,7 billones de dĂłlares y ha detectado 13.500 operaciones fraudulentas por 175 millones.
  • ÂżQuiĂ©n está detrás? El secretario del Tesoro, Scott Bessent, en coordinaciĂłn con la Orden Ejecutiva 14249 que Donald Trump firmĂł en marzo de 2025.
  • ÂżQuĂ© impacto tiene? Sin golpe directo a las exportaciones españolas, pero relevante para las empresas españolas con contratos federales y para el debate europeo sobre el gasto pĂşblico.

El Tesoro de Estados Unidos asegura haber blindado 3,7 billones de dĂłlares en pagos federales tras detectar 13.500 operaciones de fraude.

La cifra la ha hecho pública el propio departamento esta semana: sus sistemas cribaron más de 1.100 millones de pagos por 3,7 billones de dólares y frenaron 13.500 operaciones fraudulentas por 175 millones. Eran, casi todas, pagos que iban a a parar a beneficiarios ya fallecidos.

Qué ha detectado el Tesoro y cómo lo ha hecho

El motor es el programa ‘Do Not Pay‘, una plataforma que cruza los pagos federales con bases de datos para medir el riesgo antes de autorizarlos. El Tesoro ha añadido nueve fuentes de datos nuevas —riesgo de fallecimiento, deuda pendiente, situaciĂłn penitenciaria, identidad y cuentas bancarias— para afinar el filtro.

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Con ese sistema analizó y cribó 2.300 millones de registros mediante PARIS, el Sistema de Información de Asistencia Pública. Los controles se aplican antes de que el dinero salga, el cambio de método que pregona el departamento.

El Tesoro sigue transformando la forma en que el Gobierno federal protege el dinero de los contribuyentes’, dijo el secretario Scott Bessent. ‘Estamos dejando atrás el modelo de pagar y perseguir y hacemos de la prevenciĂłn la primera lĂ­nea de defensa.’

Washington ha dejado de perseguir el dinero perdido para bloquearlo antes de que salga: es un cambio de doctrina en el gasto pĂşblico americano.

El anuncio se apoya en una secuencia previa. En agosto, la AdministraciĂłn General de Servicios (GSA) informĂł de miles de millones en presuntos fraudes; un mes antes, el Departamento de Justicia destapĂł irregularidades millonarias en los cupones de alimentaciĂłn SNAP en varios estados del sur. El marco jurĂ­dico es la Orden Ejecutiva 14249, que Donald Trump firmĂł en marzo de 2025.

España mira: contratistas, tecnología y el espejo del gasto público

La medida no golpea las exportaciones españolas, pero toca dos sensibilidades. La primera, la de las empresas que contratan con la Administración federal. Gigantes como Ferrovial, ACS o Acciona gestionan concesiones de infraestructuras en Estados Unidos y cobran del erario público; un sistema de verificación más estricto les obliga a adaptar su facturación y a certificar cada pago.

La segunda es tecnológica. El programa se apoya en el análisis masivo de datos y la inteligencia artificial. Compañías como Indra tienen ahí algo que decir, porque el mercado de sistemas antifraude públicos crece y Washington acaba de marcar el estándar.

El eco en Bruselas es claro: el enfoque de ‘verificar antes de pagar‘ encaja con la condicionalidad de los fondos europeos. En Madrid, la IntervenciĂłn General del Estado trabaja en una direcciĂłn parecida, con menos mĂşsculo tecnolĂłgico que el Tesoro americano. Cribar 2.300 millones de registros no es revisar una muestra.

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La LĂłgica de Washington

Para entender por quĂ© el Tesoro dedica esfuerzo a esto hay que mirar el problema que resuelve. El Gobierno federal emite más de 1.000 millones de pagos al año y los pagos indebidos se cuentan por decenas de miles de millones. Durante dĂ©cadas la estrategia fue el ‘pagar y perseguir’: abonar y reclamar despuĂ©s. Recuperar es caro y lento; prevenir, barato una vez construido el sistema. Y hay una razĂłn electoral: ningĂşn votante discute que el dinero pĂşblico acabe en manos de un fallecido.

La coalición que sostiene esta agenda es la del Partido Republicano: halcones del gasto y votantes que ven en cada dólar mal gastado la prueba del despilfarro burocrático. El precedente no es nuevo. La Comisión Grace, creada por Ronald Reagan en 1982, ya buscó recortar el despilfarro federal, y la Ley de Información sobre Pagos Indebidos de 2002, bajo George W. Bush, obligó a las agencias a medir el fenómeno. Lo que cambia ahora es que el cruce de datos y la inteligencia artificial permiten cribar miles de millones de registros en tiempo real.

Queda una incógnita. Los 3,7 billones son pagos cribados, no fraudes evitados: el ahorro real se mide en 175 millones, una cifra modesta ante el tamaño del gasto federal. La pregunta que sobrevuela Washington es si el sistema escalará o topará con datos poco fiables. La dirección, eso sí, está clara: la próxima batalla presupuestaria del Capitolio volverá a usar el fraude como argumento. España tiene dos motivos para seguirlo: sus empresas en Estados Unidos y su propio debate sobre el gasto público.

Ficha del Caso

  • El caso: El Tesoro de Estados Unidos despliega programas antifraude para bloquear pagos indebidos antes de que salgan de las cuentas federales.
  • Datos clave: 1.100 millones de pagos cribados por 3,7 billones de dĂłlares; 13.500 operaciones fraudulentas por 175 millones; Orden Ejecutiva 14249, firmada en marzo de 2025.
  • Para España: sin impacto directo en exportaciones, pero relevante para las empresas españolas con contratos federales y para el debate europeo sobre el gasto pĂşblico.