Vox exige a Vivas medidas urgentes por la inmigración en Ceuta y el PP responde respaldando la tesis de su socio pro-marroquí.
El choque se ha escenificado en la Asamblea de Ceuta. El Gobierno de Juan Jesús Vivas ha aprobado sin reservas la propuesta del partido pro-marroquí Ceuta Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), que rebaja la entrada masiva de migrantes registrada el 30 de julio a una simple ‘crisis migratoria y humanitaria’. El Ejecutivo autonómico ha rechazado, en cambio, la iniciativa del grupo parlamentario de Vox para activar medidas urgentes de apoyo económico y social a la ciudad.
Qué propone Vox para Ceuta y con qué argumentos
El diputado Juan Sergio Redondo preside el grupo ceutí de Vox, autor de la propuesta. Su exigencia es poner en marcha el Plan Ceuta Resiste, un paquete de medidas urgentes de carácter social y económico con el que atender a los sectores más castigados por la llegada masiva de migrantes. El plan exige una dotación de 15 millones de euros. El partido sostiene que la ciudad no necesita más diagnósticos, sino ejecución presupuestaria.
La formación no se limita a reclamar el dinero: detalla de dónde sacarlo. Según la propuesta remitida al Ejecutivo ceutí, bastaría con aminorar las partidas de publicidad institucional (2,8 millones de euros) y de RTVCE (3,1 millones), y con suprimir las transferencias a entidades que Vox considera colaboracionistas, como Luna Blanca (732.000 euros) o Cruz Roja. También desaparecería la partida denominada ‘Transferencias Puerta de África’, dotada con 2,1 millones, junto a otros programas que el partido califica de ideologizantes, como Inclusión y Diversidad LGTBI (40.000 euros) o Mujeres Progresistas (50.000 euros).
El argumentario del grupo es que la urgencia no admite demoras. A juicio de Vox, la entrada masiva de migrantes —en torno a 80.000 personas, según las cifras que maneja la formación— tensionó hasta el límite al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), a los servicios de acogida y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y dejó a la ciudad con necesidades sobrevenidas que el presupuesto ordinario no cubre. De ahí que el partido reclame medidas inmediatas y no una respuesta a medio plazo.
La propuesta de MDyC, remitida el 30 de septiembre a la Mesa de la Asamblea, apunta en otra dirección. Pide un Protocolo para Contingencias Migratorias Extraordinarias ‘con carácter permanente e indefinido’, dotación de recursos para la Guardia Civil, la Policía Nacional, el CETI y los servicios de acogida, y el ‘pleno respeto a los derechos humanos que Europa y España están obligados a garantizar en toda actuación.
Aprobar el protocolo de MDyC sin reservas no es un gesto administrativo: es aceptar que la entrada del 30 de julio fue una emergencia gestionable.
Qué ha decidido el PP y qué margen queda a la propuesta
El PP de Ceuta ha respaldado el protocolo sin poner una objeción. La decisión del Gobierno de Vivas supone asumir que en la ciudad no hubo una invasión, sino una crisis humanitaria, y llega después de que el Ejecutivo haya rechazado el Plan Ceuta Resiste alegando que desconoce ‘de dónde sacar 15 millones para ponerlo en marcha.
No es la primera vez. El PP ceutí ha aceptado y apoyado en el Pleno otras posiciones de la formación de Hamed que Vox considera contrarias a los intereses de los españoles, según ha venido informando La Gaceta.
La consejera del ramo no se dio por enterada del desglose partida por partida que el grupo de Redondo adjuntó a su propuesta, pese a que este detallaba cómo obtener los 15 millones de euros. Tampoco ha ofrecido, hasta ahora, una alternativa presupuestaria al plan. El resultado es una paradoja administrativa: el Ejecutivo dice no encontrar el dinero para atender a los vecinos y, al mismo tiempo, valida un protocolo de contingencia que también exigirá recursos.
La estrategia de Vox en Ceuta y el coste para el PP
Ceuta se ha convertido en el termómetro del pulso entre Vox y el PP. El Ejecutivo de Vivas acumula decisiones que la formación de Santiago Abascal interpreta como cesiones, y la Asamblea llegó a declarar ‘persona non grata’ al presidente de Vox, un episodio que el partido no ha olvidado y que utiliza para exigir a los populares que aclaren con quién gobiernan.
El precedente pesa. Vox sostiene que el PP ceutí carece de un proyecto propio en materia de fronteras y que gobernar con MDyC debilita, a su juicio, la posición española ante Marruecos. La inmigración es, además, el eje central de su discurso nacional, de modo que cualquier decisión territorial alimenta ese argumento.
Con mayoría del PP en la Asamblea, el margen parlamentario de Vox es estrecho. Su propuesta queda sobre la mesa del Ejecutivo ceutí, que todavía no ha explicado cómo piensa financiar el protocolo que acaba de respaldar. El siguiente hito será su ejecución presupuestaria: ahí se comprobará si la declaración de emergencia humanitaria se traduce en partidas concretas o queda en una declaración de intenciones.
