Regantes andaluces piden cambiar el canon de riego Guadalquivir: pagar por agua consumida y no por hectáreas

CREA sostiene que el sistema actual hace que usuarios con consumos muy diferentes soporten el mismo coste. La petición se dirige al organismo de cuenca y afecta a todo el regadío andaluz de la demarcación.

La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (CREA) pide que el canon del Guadalquivir se pague por el agua consumida y no por hectáreas. La organización, que reúne a las comunidades de regantes de la cuenca, ha trasladado su propuesta en una nota en la que sostiene que el sistema vigente hace soportar el mismo coste a usuarios con consumos muy diferentes.

La reclamación se dirige al organismo que gestiona el agua de esta demarcación, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (el organismo público que administra el agua de una cuenca fluvial), y alcanza a todo el regadío andaluz que se abastece de ella. El canon de regulación es un coste que cada explotación afronta cada campaña, riegue mucho o poco.

Qué pide CREA y por qué lo considera injusto

La petición es concreta: que la factura se calcule en función del volumen de agua que cada comunidad consume y no de las hectáreas que tiene inscritas. CREA asegura que el criterio actual reparte la misma carga entre usuarios con consumos muy diferentes, algo que califica de injusto. Su propuesta pasa porque el reparto siga el agua que realmente se utiliza en cada zona regable.

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El canon de regulación no es una tasa por el agua en sí: es la tarifa con la que los usuarios de una cuenca cubren los costes de las infraestructuras de regulación, desde los embalses hasta las obras que llevan el agua a cada acequia. Ese importe se reparte cada año entre los beneficiarios del sistema. Lo que quieren cambiar las comunidades andaluzas no es la cuantía global, sino el criterio del reparto.

La reclamación no cuestiona la existencia del canon ni su volumen anual. Se centra en la fórmula con la que esa cantidad se distribuye después entre los usuarios de la cuenca.

Así se reparte hoy el coste del agua en el Guadalquivir

El reparto se apoya en la superficie, según se desprende de la propia reclamación de las comunidades de regantes. La hectárea inscrita es una unidad estable y sencilla de revisar, pero no distingue entre una parcela que se riega cada semana y otra que apenas ha recibido agua en toda la campaña. La hectárea no riega. El agua sí.

CREA regantes

La superficie sobre la que se calcula el canon apenas cambia de una campaña a otra, mientras que el agua que se consume sí varía según la lluvia, el tipo de cultivo, y las dotaciones disponibles cada año. Ese desfase entre lo inscrito y lo gastado es el que la asociación quiere corregir con su propuesta.

Cambiar la base del cálculo no abarata el agua: lo que mueve es quién paga qué dentro de la cuenca.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir aplica el canon dentro del marco que fija la Ley de Aguas, y es el organismo ante el que tendría que resolverse cualquier cambio de criterio en la facturación del regadío.

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Qué haría falta para facturar por volumen

Para cobrar por agua consumida hace falta medir el agua que llega a cada comunidad. La medición en las tomas es la condición técnica previa, y su instalación y su mantenimiento también forman parte del coste del sistema que cubre el canon.

Los contadores no resuelven por sí solos el debate, pero sin ellos no hay forma de saber cuánta agua consume cada zona. Ese es el punto de partida técnico de cualquier cambio en la base del cálculo.

El organismo de cuenca cobra la tarifa a las comunidades beneficiarias, y son ellas las que después lo reparten entre sus comuneros según sus propias normas internas. Un cambio en la base del cálculo se notaría primero en esa liquidación interna y después en las cuentas de cada explotación.

A quién afecta en el regadío andaluz

El cambio de criterio interesa a las comunidades de regantes repartidas por la cuenca del Guadalquivir, un sistema de riego que se extiende por varias provincias andaluzas. Cada una vería alterada su factura en función de la intensidad con la que usa el agua.

En la práctica, una comunidad con mucha superficie inscrita y riegos poco intensivos pagaría menos que ahora, mientras que otra que aprovecha el agua a fondo asumiría una carga mayor. Es el efecto de facturar por volumen: el coste acompaña al uso real del agua, no a la extensión del terreno.

Hoy la misma factura pesa igual sobre la parcela que riega a diario y sobre la que apenas usa el agua.

Sobre el calendario, no consta ningún plazo ni cauce formal para la propuesta más allá de la petición trasladada por la asociación. Tampoco consta una respuesta pública del organismo de cuenca. El debate apunta a una cuestión de fondo: cómo se reparte entre los regantes el coste de las infraestructuras que hacen posible el riego.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: CREA reclama que el canon del Guadalquivir se cobre por agua consumida y no por hectáreas inscritas, según su nota.
  • 👥 A quién afecta: A las comunidades de regantes que se abastecen de la cuenca del Guadalquivir y a sus comuneros.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: El reparto cambiaría entre explotaciones, con más carga para las que riegan con intensidad.