La Dirección General de Tráfico ha puesto la lupa en una de las maniobras más complejas y peligrosas de la red viaria española. La DGT incrementa los controles en vías secundarias para erradicar imprudencias habituales en los adelantamientos, sancionando con severidad las ejecuciones indebidas.
Muchos conductores desconocen que la eliminación del margen extra de velocidad obliga a calcular el espacio con precisión milimétrica. Para evitar sanciones fatales en tu bolsillo, existe un protocolo de tres pasos avalado por la DGT que garantiza la máxima seguridad en cada maniobra.
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Qué vigilancia aplica la DGT en los adelantamientos
Las carreteras convencionales acumulan el mayor porcentaje de accidentes mortales en España, situando el adelantamiento en el punto de mira. Por este motivo, la DGT utiliza radares de tramo y medios aéreos para vigilar el cumplimiento estricto de las normas relativas a esta maniobra.
Rebasar de forma brusca o sin señalización previa ya no pasa desapercibido para las patrullas de tráfico. Las autoridades recuerdan que cualquier acción que ponga en peligro a otros usuarios se considera infracción grave, acarreando multas de 200 euros.
Protocolo RSM para cumplir con la DGT
El fundamento para realizar cualquier cambio de trayectoria seguro responde a la regla clásica dictada en los cursos de formación de la DGT. Esta metodología busca reforzar la seguridad vial estructurando cada paso que da el conductor antes de salir de su carril.
El primer escalón es la comprobación del retrovisor, verificando que ningún vehículo posterior haya iniciado la misma maniobra. El segundo paso consiste en la señalización luminosa, advirtiendo la intención con el intermitente antes de desplazar el vehículo. Finalmente, se efectúa la ejecución de la maniobra solo si existe visibilidad y espacio suficiente.
Tres pasos clave para no recibir una multa
Aplicar con rigor este método evita maniobras antirreglamentarias que deriven en sanciones de los agentes. La DGT insiste en que la precipitación es el principal factor de riesgo en vías de único sentido.
Si mantienes la calma y organizas mentalmente el adelantamiento, reducirás el tiempo transcurrido en el carril contrario. Además, garantizarás que tu coche sea perfectamente visible para el resto de conductores en todo momento.
Reglas que debes verificar antes de rebasar
- Observación previa: Examina los espejos retrovisores y asegúrate de no estar en el ángulo muerto de otro conductor.
- Uso del intermitente: Actívalo con la suficiente antelación para que el vehículo precedido interprete tus intenciones.
- Distancia lateral: Mantén un margen amplio de separación con el vehículo rebasado durante toda la maniobra.
- Retorno progresivo: Vuelve a tu carril gradualmente tras divisar por el retrovisor interior al coche adelantado.
Excepciones y margen de velocidad actual
Desde la modificación del Reglamento General de Circulación, se prohibió rebasar el límite de la vía para adelantar. Esta medida impulsada por la DGT exige evaluar la distancia necesaria teniendo en cuenta la velocidad del vehículo precedente.
Superar el máximo permitido en la vía durante un adelantamiento activa los controles de radar, generando sanciones automáticas. Si el vehículo de adelante circula al límite máximo de la carretera, la norma prohíbe efectuar la maniobra.
Tendencia futura y recomendaciones expertas
La tecnología a bordo de los vehículos modernos y la red de sensores de las carreteras avanzan hacia una supervisión integral. La DGT continúa apostando por la digitalización para reducir la siniestralidad en tramos interurbanos.
Integrar el protocolo de tres pasos de forma instintiva garantiza trayectos tranquilos y libres de sobresaltos económicos. La conducción preventiva sigue siendo la mejor herramienta para proteger tu vida y evitar infracciones innecesarias.


