La DGT recuerda que adelantar superando el límite de velocidad ya tiene multa: así funciona la norma que muchos conductores siguen ignorando

La DGT lleva años avisando de que no se puede pisar el acelerador al adelantar en carretera convencional, pero miles de conductores siguen haciéndolo sin saberlo. Te explicamos exactamente qué dice la norma, qué multa te puede caer y por qué los radares de tramo lo detectan mejor que nunca.

Cuatro de cada diez conductores españoles desconocen que adelantar en una carretera de 90 km/h sin superar esa velocidad es ya una obligación legal, no una recomendación. La DGT lo tiene meridianamente claro desde 2022, y en 2026 ha cerrado la puerta a cualquier vuelta atrás: el margen de 20 km/h extra que durante décadas los automovilistas usaban para rematar un adelantamiento desapareció del reglamento y no va a volver.

El problema no es la norma, es que nadie se la cree del todo. Muchos conductores siguen pensando que ese «colchón de velocidad» existe, que un agente nunca va a multar por ir a 95 en un tramo de 90 durante un adelantamiento. Lo que no saben es que los radares de tramo —que calculan tu velocidad media entre dos puntos— no tienen ni memoria ni misericordia: si tu media supera los 90 km/h, la sanción llega a casa.

Qué dice exactamente la DGT sobre adelantar

La norma es sencilla: en una carretera convencional limitada a 90 km/h, debes completar toda la maniobra de adelantamiento sin superar en ningún momento ese límite. No hay excepciones por tipo de vehículo, por longitud de la recta ni por la velocidad a la que circule el vehículo al que adelantas. La DGT eliminó el margen con la reforma de la Ley de Tráfico aprobada en 2021 y en vigor desde marzo de 2022.

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Las consecuencias de ignorarlo van desde los 100 euros sin pérdida de puntos para el exceso más leve —menos de 20 km/h sobre el límite en vía interurbana— hasta sanciones de 400 euros y cuatro puntos para excesos de entre 30 y 40 km/h. Si durante el adelantamiento llegas a 130 km/h en un tramo de 90, el escalón ya te pone en riesgo penal. No es una amenaza vaga: en 2024 la DGT llevó a juicio a más de 1.100 conductores por superar en más de 80 km/h el límite en vías interurbanas.

La DGT y Pere Navarro llevan años advirtiendo de este error

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La DGT y su director, Pere Navarro, han insistido en que la supresión del margen no fue un capricho recaudatorio sino una respuesta directa a la siniestralidad en carreteras convencionales. El 21% de los accidentes con víctimas mortales en España tienen la velocidad inadecuada como factor presente, y la carretera de un solo carril por sentido es donde se concentran los peores datos.

Pere Navarro ha defendido públicamente que el adelantamiento es la maniobra más peligrosa del tráfico cotidiano y que obligar a realizarla dentro del límite obliga al conductor a planificarla mejor: buscar una recta más larga, esperar al momento adecuado, no lanzarse a ciegas. La lógica es que si no puedes terminarla sin acelerar por encima del límite, sencillamente no deberías haberla iniciado.

Cómo te pilla un radar de tramo adelantando a más velocidad

Los radares de tramo son, sin duda, el instrumento que ha convertido esta norma en algo con dientes de verdad. Funcionan con dos cámaras separadas por varios kilómetros: la primera registra tu matrícula y la hora exacta de paso, la segunda hace lo mismo al final del tramo. Si el tiempo invertido es inferior al mínimo para recorrer esa distancia al límite legal, la multa se genera automáticamente.

Lo más importante para el conductor que adelanta: el sistema es tan preciso que no importa si entras por el carril derecho y haces varios adelantamientos por el izquierdo. La velocidad media calculada tiene en cuenta todo el recorrido. Antes, con el margen de 20 km/h, un conductor podía alegar que la media alta se debía a los adelantamientos. Con la norma actual, esa excusa ya no existe: si la media supera los 90 km/h, hay sanción sin posibilidad de impugnación técnica.

Lo que ha cambiado además en 2026 para los adelantamientos

La DGT ha introducido en 2026 otras dos novedades relevantes relacionadas con esta maniobra que conviene conocer:

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  • Adelantar a vehículos parados o averiados: obligatorio bajar la velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía y mantener 1,5 metros de separación lateral mínima con el vehículo o los ciclistas rebasados.
  • Prohibición dinámica en autopistas: la DGT puede activar a través de paneles variables la prohibición temporal de adelantar a camiones en tramos concretos durante operaciones especiales, fines de semana de alta densidad o condiciones meteorológicas adversas.
  • Nieve y hielo: en estas condiciones, el adelantamiento queda directamente prohibido en autopistas y autovías, con la obligación de circular por el carril derecho para no bloquear el paso de quitanieves.
  • Conductores profesionales: los vehículos de más de 7.500 kg pueden ver restringidos sus adelantamientos en ciertos tramos y horarios mediante señalización variable.

Por qué muchos conductores siguen sin adaptarse

Hay un factor psicológico que la DGT conoce bien y que Pere Navarro ha señalado en varias ocasiones: el hábito de conducción se forma durante años y es muy resistente al cambio normativo. Los conductores que aprendieron con el margen de los 20 km/h lo tienen incorporado de forma automática, como un reflejo. No es mala voluntad, es «memoria muscular», y por eso los controles y las multas son el único mecanismo que realmente recalibra comportamientos.

Además, la carretera convencional española tiene tramos donde adelantar sin superar los 90 km/h exige una recta muy larga. El RACE ha cuestionado abiertamente esta medida, alertando de que en la práctica puede triplicar el tiempo necesario para completar la maniobra y duplicar la distancia en el carril contrario, lo que en curvas o con tráfico en sentido contrario puede generar situaciones de riesgo. El debate técnico sigue abierto, pero la norma es la norma.

Qué hacer para no llevarte la multa y conducir con más margen

La DGT y los expertos en seguridad vial coinciden en que la solución no es mágica: requiere cambiar la forma de anticipar los adelantamientos. En la práctica, esto significa observar con más antelación el espacio disponible, calcular si la recta es suficientemente larga para adelantar sin necesidad de acelerar más allá del límite y, cuando no lo sea, simplemente esperar. Pere Navarro ha recalcado que la paciencia detrás de un vehículo lento no es resignación: es conducción eficiente y legal.

La buena noticia es que la tecnología empieza a ayudar. Los sistemas ADAS de los coches modernos incluyen ya asistentes de velocidad inteligentes que alertan al conductor en tiempo real si supera el límite durante un adelantamiento. A medida que el parque móvil español se renueve, estos asistentes pasarán de ser opcional a obligatorio en todos los vehículos nuevos, haciendo que cumplir con la norma de la DGT sea cada vez más automático y menos dependiente de la atención del conductor.