Ayuso lanza un plan de recuperación de 100 km de carreteras en la Sierra Oeste

Más de una decena de vías autonómicas en 13 municipios serán reparadas tras los incendios. Las labores incluyen la renovación del firme, la señalización y la sustitución de barreras dañadas por el fuego.

La Comunidad de Madrid reparará más de 100 kilómetros de carreteras dañadas por los últimos incendios forestales en la Sierra Oeste. La presidenta Isabel Díaz Ayuso ha anunciado este sábado un plan de recuperación que intervendrá en una docena de vías autonómicas repartidas por otros tantos municipios del oeste de la región.

Trece carreteras, trece pueblos: el mapa de las vías afectadas

El plan, que coordinará la Dirección General de Carreteras, abarca tramos de las carreteras M-501, M-507, M-510, M-512, M-521, M-531, M-533, M-537, M-539, M-540, M-541 y M-855. Las obras llegarán a Aldea del Fresno, Villa del Prado, Navas del Rey, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa, Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Colmenar del Arroyo, Valdemaqueda, Peralejo, Fresnedillas de la Oliva, Valdemorillo y Chapinería.

Reparar el asfalto, las señales y las biondas: las heridas que deja un incendio

Los equipos de conservación se encontrarán con firmes deformados por el calor extremo, señalización vertical calcinada, marcas viales borradas y sistemas de contención —biondas y barreras— que han perdido resistencia. El plan incluye la reposición de todos estos elementos, además de la limpieza de cunetas y márgenes, y la retirada de restos vegetales quemados. La mayoría de los firmes calcinados presentan un aspecto craquelado y deformado que requerirá fresado completo antes de aplicar la nueva capa de rodadura.

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También se revisarán los daños causados por el paso de camiones y vehículos de emergencia durante la extinción, un sobreuso que ha podido deteriorar aún más unas carreteras ya castigadas por el fuego.

Según la Comunidad, los trabajos se ejecutarán de forma progresiva, sin que se haya precisado un calendario de actuación ni el presupuesto total. Las primeras máquinas entrarán en los puntos más críticos en cuanto las condiciones lo permitan y se pueda garantizar la seguridad de los operarios.

Recuperar el asfalto es la parte fácil; devolver la confianza a los conductores que vieron arder las cunetas llevará más que un plan de obras.

¿Suficiente? Lo que el plan no dice sobre plazos y el precedente de 2022

El anuncio llega sin la letra pequeña presupuestaria. La Comunidad no ha detallado cuánto dinero reserva para este plan, ni ha comprometido un plazo orientativo de finalización. En una región donde la conservación de carreteras consume anualmente más de 100 millones de euros, este silencio deja una incógnita relevante.

Tampoco se menciona si habrá refuerzo de autobuses interurbanos mientras se alarguen los cortes —los inevitables desvíos por obras pueden aislar temporalmente a pueblos que ya viven con una frecuencia de transporte público limitada—. Los 13 municipios implicados suman alrededor de 30.000 habitantes, muchos de ellos dependientes del coche para acceder a servicios básicos.

El antecedente más cercano, los incendios forestales de 2022 en la misma comarca, dejó varias carreteras comarcales cortadas durante meses. Entonces la restauración no comenzó hasta bien entrado el otoño y algunas vías no recuperaron la normalidad hasta la primavera siguiente. Ahora, con un plan más ambicioso, los vecinos esperan que la maquinaria no se eternice en los trámites.

Mientras las llamas aún humean en la memoria, el reto no es solo asfaltar. Es demostrar que la Sierra Oeste no se queda fuera del mapa cuando el fuego aprieta.

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