Los centros de datos dominan las legislativas de noviembre en Estados Unidos. Millones de dólares en anuncios giran alrededor de una sola pregunta: ¿apoyaste su construcción o no?
Demócratas y republicanos compiten por parecer el candidato más duro con estas infraestructuras. Según The Daily Caller, el gasto publicitario de varias carreras clave gira sobre la inteligencia artificial, el consumo eléctrico y el rechazo vecinal. El debate cruza inversión tecnológica, potencia contratada y permisos locales, un cóctel inflamable en distritos decisivos.
De Ohio a Texas: la factura electoral de los centros de datos
En Ohio, el exsenador demócrata Sherrod Brown llama al actual senador republicano Jon Husted ‘la cara de los centros de datos’. Brown financia millones en anuncios contra las exenciones fiscales que Husted defendió como vicegobernador. Husted contraataca: las tecnológicas ‘han hecho un trabajo terrible explicando el valor y la virtud de todo esto’. El Comité Senatorial Republicano Nacional ya avisó en agosto: los centros de datos son ‘el ancla que arrastra a Husted’.
En Michigan, la progresista Abdul El-Sayed acusa al republicano Mike Rogers de querer ‘poner un centro de datos en su patio trasero’. Rogers ha respaldado una moratoria estatal de un año. Del entusiasmo tecnológico a la pausa reguladora en una sola campaña.
Pensilvania es otro campo de batalla. El gobernador demócrata Josh Shapiro, que cortejó a la industria, ahora impone restricciones y aprobación local. Su rival republicana, Stacy Garrity, admite: ‘cometí un error el año pasado al creer las palabras de Shapiro’.
En Texas, el gobernador Greg Abbott se ha metido en en un callejón sin salida por su apoyo a los centros de datos en 2025. Su rival demócrata, Gina Hinojosa, emite anuncios contrarios en condados rurales. Votantes conservadores de esas zonas expresan su descontento, según recoge The Daily Caller.
Los votantes quieren los beneficios de la inteligencia artificial, pero cada vez menos quieren pagarlos con su factura de la luz.
Georgia, Florida y Wisconsin: el giro local de una disputa nacional
En Georgia, la exalcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms apoyó infraestructura de IA y ganó las primarias tras insinuar que paralizaría nuevos nodos. Su rival republicano, Rick Jackson, invierte en un centro de datos en Texas y defiende la industria como oportunidad rural. Dos visiones frente a frente.
Florida convierte el rechazo en propuesta. El republicano Byron Donalds gastó dos millones de dólares en un anuncio contra los centros de datos que ‘disparan las facturas de electricidad’. El demócrata David Jolly apoya una moratoria de un año. Donalds matizó: los gobiernos locales tienen la última palabra.
En Wisconsin, el demócrata David Crowley y el republicano Tom Tiffany se acusan mutuamente de ser el más pro-centros de datos. Ambos rechazan una moratoria total y apoyan control local. Tiffany eliminaría todos los subsidios: ‘Son de las empresas más ricas del mundo’. Sus anuncios llaman a su rival ‘Data Center David Crowley’.
La Lógica de Washington
Hay una lógica detrás del giro. El control del Senado y de varias gobernaturas pasa por distritos rurales y suburbanos donde la factura eléctrica pesa más que el discurso tecnológico. Durante años, el Partido Demócrata y el Partido Republicano vendieron los centros de datos como motores de empleo. Ahora ambos compiten por regularlos. El votante quiere la inteligencia artificial, pero no en su patio trasero. Y castiga a quien parece haber regalado exenciones fiscales sin contrapartidas visibles.
Estados Unidos ya vivió algo parecido con las torres de telefonía móvil y con los parques eólicos. Primero la inversión, después las promesas y al final el anuncio de ataque. Para España, la lectura es doble. Empresas españolas con negocio energético e infraestructuras en Estados Unidos siguen de cerca estas carreras: una moratoria estatal puede enfriar la demanda eléctrica y de obra civil asociada a los nodos de IA. No es un asunto solo de Washington; se decide en Columbus, Austin o Madison.
La próxima gran cita es el 3 de noviembre. Si varios estados imponen moratorias, la expansión de los centros de datos se ralentizará justo cuando la administración de Donald Trump intenta acelerar la ventaja americana en inteligencia artificial. Esa tensión define la campaña.
Ficha del Caso
- El caso: Los centros de datos se convierten en el eje del gasto publicitario en las legislativas de medio mandato de 2026, con candidatos de ambos partidos renegociando su pasado tecnológico.
- Datos clave: Byron Donalds gastó dos millones de dólares en un solo anuncio; Rogers respalda una moratoria de un año; varios candidatos estatales compiten por parecer más duros con la industria.
- Para España: La posible ralentización de proyectos de centros de datos en estados clave puede enfriar la demanda energética y de infraestructuras donde participan empresas españolas con negocio en Estados Unidos.

