EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Audiencia Nacional ha recibido en cascada declaraciones que sitúan a José Luis Rodríguez Zapatero como líder de la trama de influencias investigada en el caso Plus Ultra.
- ¿Quién está detrás? Julio Martínez Martínez, amigo y socio del expresidente, y los exdirectivos de la aerolínea Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, todos ellos investigados.
- ¿Qué impacto tiene? El expresidente queda señalado por sus antiguos colaboradores en un momento en que el PSOE trata de blindar su imagen de partido transparente.
La semana que acaba de cerrarse ha dejado una imagen que el PSOE difícilmente hubiera deseado: la de un expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cada vez más arrinconado por las pruebas que acumula el juez de la Audiencia Nacional en el caso Plus Ultra. La cascada de declaraciones de sus antiguos socios y colaboradores, lejos de exculparle, le han situado en el centro de la supuesta red de influencias que favoreció el rescate público de la aerolínea en 2021.
El detonante llegó en la víspera de una citación judicial clave. Julio Martínez Martínez, amigo personal del expresidente y administrador de la sociedad Análisis Relevante —epicentro de la trama—, debía declarar como investigado ante el juez José Luis Calama el pasado martes. Sin embargo, en lugar de esperar al interrogatorio, entregó un escrito en el que se ofrecía a colaborar con la justicia y, según fuentes de la investigación consultadas por Moncloa.com, señaló a Zapatero como máximo responsable de las operaciones ilícitas.
Una reacción en cadena que deja a Zapatero sin coartada
El movimiento de Martínez Martínez desencadenó un efecto dominó. Los también imputados Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, hasta entonces máximos directivos de Plus Ultra, presentaron su dimisión el mismo viernes y, en sus respectivas comparecencias, corroboraron la versión que ya manejaban los investigadores. Ambos endosaron al exlíder socialista la máxima responsabilidad en los hechos que se investigan, desmontando así la línea de defensa que Zapatero había esgrimido en junio.
En aquella primera declaración, el expresidente aseguró que era ajeno a la creación y administración de Análisis Relevante y que únicamente trabajó como consultor externo y cobró por sus servicios. Frente a ese relato, los testimonios ahora acumulados dibujan un escenario radicalmente distinto: un entramado en el que Zapatero habría utilizado su influencia para presionar en favor del rescate de la compañía aérea durante la pandemia, a cambio de contraprestaciones económicas que los peritos de la Guardia Civil sitúan en torno a los 1,2 millones de euros.
El coste judicial y político de un caso que se enquista
La causa, que se instruye en el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, acumula ya más de cuatrocientas páginas de sumario. El juez Calama ha citado para las próximas semanas a otros dos empresarios vinculados a la red y no descarta ampliar las imputaciones si los nuevos testimonios confirman la participación de más personas del entorno del expresidente.
La situación coloca al PSOE en una encrucijada incómoda. Aunque Zapatero no ocupa ningún cargo orgánico ni institucional desde hace más de una década, su figura sigue proyectándose sobre el partido que gobernó entre 2004 y 2011. El actual secretario general, Pedro Sánchez, que en su día fue uno de sus más estrechos colaboradores, ha evitado hasta ahora cualquier pronunciamiento público sobre el caso. Solo en declaraciones off the record, fuentes de la dirección federal han deslizado a este medio que “respetamos profundamente la labor de la justicia y confiamos en que se aclaren los hechos sin interferencias políticas”.
La sombra de Plus Ultra se proyecta sobre el legado de un presidente que gobernó España durante uno de sus períodos económicos más complejos.
El Eje del Poder Socialista
En Ferraz, el silencio es la respuesta oficial. La Comisión Ejecutiva Federal no ha debatido el asunto en sus últimas reuniones y la vicesecretaria general, María Jesús Montero, ha declinado hacer comentarios en los pasillos del Congreso. No obstante, la dirección es muy consciente de que cada avance judicial amenaza con reabrir heridas internas que el partido creía cerradas. El caso Plus Ultra no es solo un problema judicial: es, sobre todo, una crisis de reputación para una formación que ha hecho de la transparencia y la ejemplaridad uno de sus ejes discursivos frente a la oposición.
Los barones territoriales, especialmente aquellos que gobiernan con mayorías absolutas —como Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha o Adrián Barbón en Asturias—, observan con preocupación cómo la causa puede contaminar el relato de regeneración que el PSOE ha construido en los últimos años. “No podemos permitir que un caso del pasado empañe el trabajo presente”, ha llegado a comentar un presidente autonómico socialista a este medio, bajo condición de anonimato. La lectura a medio plazo apunta a que el partido blindará su estrategia electoral en los próximos meses, centrando los mensajes en la gestión económica y social, y evitando cualquier asociación con el expresidente.
Desde la oposición, el Partido Popular ya ha anunciado que solicitará la comparecencia del ministro de Transportes en el Congreso para que explique los criterios que se usaron en 2021 para aprobar el rescate de Plus Ultra. Esa iniciativa, que podría prosperar con el apoyo de Vox, pondrá a prueba los equilibrios parlamentarios del Gobierno y obligará al Grupo Socialista a articular una defensa contundente que diferencie nítidamente entre las responsabilidades de un expresidente a título personal y la acción de un Ejecutivo que no controlaba en absoluto los entresijos de la operación.
La mayoría de los imputados en el caso Plus Ultra han optado por colaborar con la justicia, un giro que los investigadores interpretan como un intento de rebajar sus propias penas a cambio de aportar información veraz. Eso deja al expresidente en una posición cada vez más débil a medida que el sumario avanza. Para el PSOE, la clave estará en gestionar los tiempos de la causa sin perder el foco en la agenda legislativa que aún tiene pendiente.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: La justicia debe actuar sin injerencias y el PSOE se mantiene al margen de un asunto que afecta al expresidente a título personal.
- Protagonista: Ferraz (dirección federal del Partido Socialista Obrero Español).
- Próximo hito: La comparecencia de los nuevos imputados ante el juez Calama en las próximas semanas y la posible solicitud de comparecencia del ministro de Transportes en el Congreso.

