EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Principado de Asturias e Indra han alcanzado un principio de acuerdo para alquilar el taller de Barros, en Langreo, durante 25 años e instalar allí la segunda fábrica de componentes para defensa de la compañía en la comunidad.
- ¿Quién está detrás? El Ejecutivo autonómico, a través de la Sociedad Regional de Promoción (SRP), compra las instalaciones a Duro Felguera por 10,7 millones y las cede después en arrendamiento a la multinacional, que invertirá un mínimo de siete millones el primer año.
- ¿Qué impacto tiene? El Principado calcula un impacto directo de entre 500 y 600 millones de valor añadido bruto y la creación de entre 400 y 450 empleos directos e inducidos.
El Principado e Indra han sellado un principio de acuerdo para alquilar el taller de Barros, en Langreo, durante 25 años.
La fórmula elegida es un arrendamiento de largo plazo. El Ejecutivo autonómico adquiere primero el complejo a Duro Felguera por 10,7 millones de euros y lo cede después a la multinacional, que asumirá la rehabilitación, el acondicionamiento y el equipamiento de los espacios. El precio del alquiler lo fijará una empresa tasadora independiente acreditada por el Banco de España, con criterios “estrictamente objetivos y de mercado”, según ha confirmado el Gobierno de Asturias. El complejo de Barros suma cerca de 80.000 metros cuadrados repartidos entre naves y áreas productivas.
Borja Sánchez, consejero de Ciencia, Industria y Empleo, y David González, presidente de la Sociedad Regional de Promoción (SRP) y director ejecutivo de la Agencia Sekuens, comparecieron en la Junta General del Principado (el parlamento asturiano, con 45 escaños) para detallar los últimos avances. El objetivo es cerrar en las próximas semanas tanto la compraventa con Duro Felguera como la cesión en régimen de alquiler a Indra.
El proyecto persigue tres objetivos declarados: reforzar la actividad industrial en un sector estratégico,, favorecer el empleo cualificado y garantizar el aprovechamiento productivo a largo plazo de unas instalaciones con amplia tradición fabril. El Principado calcula un impacto económico directo de entre 500 y 600 millones de valor añadido bruto (el indicador que mide lo que aporta una actividad a la economía de un territorio) y la creación de entre 400 y 450 puestos de trabajo, directos e inducidos.
La operación se enmarca en la estrategia del Ejecutivo autonómico por la industria de la defensa, que ya ha reunido en Asturias a Indra, Santa Bárbara, Rheinmetall y Escribano Mechanical Engineering, junto a un tejido de pymes auxiliares. “Supone un paso muy importante para hacer realidad una inversión estratégica para Langreo y para toda Asturias”, ha destacado el consejero. Las cifras no mienten.
El taller que un día fabricó para la minería aspira ahora a producir blindados: Langreo vuelve a mirar a la industria como salida.
Qué cambia para Langreo y para el resto de la comunidad
Langreo es uno de los concejos que mejor retrata la reconversión asturiana. La minería y la industria pesada sostuvieron su economía durante más de un siglo; su declive dejó suelo fabril vacío y población a la baja. El suelo vacío sigue ahí. Las naves de Barros, ligadas durante años a la actividad de Duro Felguera en en la comarca del Nalón, son el último gran activo industrial pendiente de reutilización. Que Indra firme por 25 años cambia el horizonte: no es una subvención puntual, es un contrato de largo plazo con inversión comprometida.
El sector de la defensa vive un ciclo de expansión en Europa y las comunidades compiten por atraer sus plantas. La operación asturiana, eso sí, todavía no está cerrada. El principio de acuerdo debe pasar por los órganos de gobierno de la compañía y de la SRP, y depende de que culmine la compraventa con Duro Felguera, una empresa que arrastra años de dificultades financieras. El riesgo está ahí.
El Pulso Territorial
El PSOE de Adrián Barbón gobierna Asturias en minoría, con el apoyo parlamentario de IU (Convocatoria por Asturias) en una cámara de 45 escaños y a menos de un año de las elecciones autonómicas, previstas para mayo de 2027. La reindustrialización es uno de los ejes con los que el Ejecutivo defiende su gestión, y el proyecto de Indra es su pieza más visible. El Gobierno lo presenta como un acuerdo de legislatura; la oposición, por ahora, no ha planteado batalla sobre el expediente. La lectura es otra cuando se mira el mapa: pocas comunidades han cerrado en el último año un proyecto industrial de esta escala. Navarra mantiene su peso en automoción con la planta de Volkswagen en Landaben y Castilla y León concentra buena parte de la actividad aeronáutica, mientras Asturias entra en la liga de la defensa con cuatro tractoras. Lo que viene ahora es concreto: formalización del contrato en las próximas semanas, cierre de la compra a Duro Felguera, obras de acondicionamiento y arranque de la producción a lo largo de 2027. El calendario electoral se cruzará por medio.
Ficha Autonómica
- El caso: El Principado de Asturias comprará el taller de Barros, en Langreo, a Duro Felguera por 10,7 millones y lo alquilará 25 años a Indra para su segunda fábrica de componentes para defensa en la comunidad.
- Datos importantes: Inversión mínima de siete millones el primer año, 80.000 metros cuadrados de instalaciones, entre 400 y 450 empleos directos e inducidos y un impacto de 500 a 600 millones de valor añadido bruto. El precio del alquiler lo fijará una tasadora acreditada por el Banco de España.
- Resumen: El principio de acuerdo debe formalizarse ante los órganos de gobierno de Indra y de la SRP y depende del cierre de la compraventa con Duro Felguera, previsto para las próximas semanas.

