EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El PP madrileño declina guardar un minuto de silencio institucional por Maricarmen en los plenos de la Asamblea de Madrid y del Ayuntamiento, celebrados este jueves.
- ¿Quién está detrás? La dirección popular de la Comunidad de Madrid y de Cibeles, alineada con el mensaje de Alberto Núñez Feijóo contra la utilización partidista de la muerte.
- ¿Qué impacto tiene? Contrasta con los minutos de silencio guardados en Andalucía, la Comunidad Valenciana y Aragón y ahonda la distancia con la oposición en plena batalla por la vivienda.
El PP de Ayuso cierra la puerta a un minuto de silencio institucional por Maricarmen en la Asamblea de Madrid. La dirección popular sostiene que no quiere contribuir a la utilización política de la muerte de la octogenaria, desahuciada el pasado 23 de septiembre y fallecida este miércoles tras quince días hospitalizada.
Por qué el PP madrileño dice ‘no’ al minuto de silencio
La negativa ha dejado la escena en manos de la oposición. Más Madrid y el PSOE han convocado sendos minutos de silencio quince minutos antes del inicio de los plenos, aunque fuera de las instituciones: a las 9.45 horas en el atrio exterior de la Asamblea de Madrid y hacia las 9.00 en la puerta de Cibeles.
En el Ayuntamiento de Madrid, la portavoz socialista Reyes Maroto ha dedicado un minuto de su intervención a guardar silencio por su memoria y ha propuesto que la capital rinda un homenaje a Maricarmen. El Partido Popular no ha querido dedicar un minuto de silencio a Maricarmen en el pleno del Ayuntamiento de Madrid’, ha reprochado Maroto, para quien el PP ‘sigue sin estar a la altura de esta ciudad y de su gente.
El alcalde, José Luis Martínez Almeida, ha devuelto el golpe sin matices: ‘para ustedes Maricarmen es una estrategia electoral’, ha espetado a toda la oposición. Desde el PP insisten en que lamentan la muerte, pero no piensan contribuir a una campaña interesada. Distintos cargos populares han pedido en las últimas horas no convertir la muerte de la mujer en un señuelo electoral.
La línea la había fijado anoche Alberto Núñez Feijóo. El presidente nacional del PP se sumó al pésame con un mensaje escueto en redes: ‘Ni campaña, ni partidos, ni utilización interesada. No más piedras en el muro’. Ni Ayuso ni Almeida publicaron mensaje alguno.
El PP ha elegido no pisar el terreno que le tiende la oposición: rechaza el minuto de silencio para no convertir una tragedia en munición electoral.
Andalucía, Valencia y Aragón sí lo guardaron

La decisión madrileña no ha sido la tónica general del partido. La comisión de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio del Parlamento de Andalucía ha guardado este jueves un minuto de silencio en memoria de Maricarmen. En la Comunidad Valenciana, Les Corts se han sumado al mismo gesto. Y el Pleno de las Cortes de Aragón ha guardado uno por las personas vulnerables, además de otros dos impulsados por el PSOE y CHA.
En el Senado, su presidente, Pedro Rollán, ha denegado el minuto de silencio que reclamaba el PSOE al no existir precedentes, aunque ha trasladado su solidaridad a la familia. La diferencia entre territorios refleja sensibilidades distintas dentro de un mismo partido antes que una fractura de fondo.
El contraste tiene lectura política. Madrid concentra la presión mediática y el pulso diario con la oposición; Andalucía y la Comunidad Valenciana, dos gobiernos populares con agendas propias, han optado por el gesto institucional sin entrar en el cuerpo a cuerpo.
El Eje del Poder Popular
El movimiento del PP madrileño responde a una convicción que Génova viene repitiendo desde hace semanas: no se gobierna con duelos ajenos convertidos en arma arrojadiza. Feijóo marcó la pauta antes incluso de que amaneciera el pleno y los barones la han leído cada uno a su manera. Ayuso y Almeida, en el foco institucional de la capital, han optado por el rechazo frontal; Andalucía, la Comunidad Valenciana y Aragón, por el gesto de duelo. No hay fractura, sino sensibilidades distintas ante un mismo principio.
El aterrizaje territorial es el verdadero campo de batalla. La vivienda lleva meses en el centro de la agenda madrileña, con la Puerta del Sol como epicentro de las acampadas y el Ayuntamiento y la Comunidad empujando planes de suelo y liberalización. El PP defiende que su hoja de ruta —más oferta, menos trabas, y colaboración público-privada— ataca el problema de raíz, frente a una oposición que, sostienen en Génova, prefiere la pancarta al decreto.
El riesgo inmediato es que el caso cristalice como símbolo en plena precampaña y que la negativa se lea como frialdad institucional. El partido afronta el reto de explicar por qué no guarda silencio sin parecer insensible, y de hacerlo, además, en un contexto en el que Andalucía y Valencia ya han enviado la señal contraria. Ahí está la comparación que más incomoda: la de un mismo partido respondiendo de tres formas distintas al mismo duelo.
Queda abierto el debate sobre el uso político del dolor. Génova sostiene que la mejor respuesta a un drama social es la gestión, no el símbolo, y que cada minuto de silencio convertido en bandera resta credibilidad a las instituciones. La pelota queda en el tejado de los plenos que vienen.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: El PP no entra a convertir el dolor en arma electoral y reivindica la gestión frente al símbolo.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
- Próximo hito: Los plenos autonómicos y municipales de las próximas semanas medirán si la vivienda se consolida como eje de la oposición.
