El hidroducto de hidrógeno que Enagás y Petronor impulsan entre Muskiz y Arrigorriaga cruzará once municipios de Bizkaia y acumula más de 5.000 páginas de expediente frente a solo 15 días para alegar.
Un tubo de acero de 38 kilómetros a 94 bares de presión
Detrás del proyecto está Enagás Infraestructuras de Hidrógeno, que da servicio al electrolizador de Petronor. Los números: 38 kilómetros de tubería de acero de 30 pulgadas, 94 bares de presión máxima y once municipios atravesados, de Muskiz a Arrigorriaga.
El presupuesto asciende a 67.995.147 euros. Enagás solicita la autorización del proyecto y su declaración de utilidad pública —que permitiría expropiar terrenos e imponer servidumbres a los propietarios—, además del visto bueno de su estudio de impacto ambiental. La decisión final corresponde al MITECO.
La Subdelegación del Gobierno en Bizkaia publicó el anuncio en el BOE el 29 de septiembre. La tramitación se acordó por la vía de urgencia, ‘a instancia de parte’, invocando el artículo 33 de la Ley 39/2015, que reduce a la mitad los plazos del procedimiento ordinario. Los 30 días hábiles que fija la Ley 21/2013 de evaluación ambiental quedan en 15 días.
El MITECO aclaró en una nota del 30 de septiembre que la vía rápida atiende a empresas de hidrógeno que quieren adelantar sus inversiones. Aquí señala a Petronor y a su electrolizador de 100 megavatios, con 160 millones del Plan de Recuperación. La memoria que firma la ingeniería IDOM admite que el tramo se acelera por el ‘Proyecto Petronor, actualmente pendiente de la obtención de financiación pública’.
Petronor pidió acelerar la tubería antes de tener cerrada la financiación pública de la planta que esa misma tubería debe alimentar.
La Plataforma Stop Variante Las Karreras, que agrupa a vecinos de Abanto-Zierbena, duda de de que ese recorte sea legal y denuncia que una obra de este tamaño se tramite con unos plazos que impiden estudiarla. El plazo empezó a contar el 30 de septiembre y vence el 21 de octubre.
Quince días hábiles para 5.000 páginas no son participación pública: son una firma en el aire.
La letra pequeña: planos que no aparecen y una ingeniería sancionada
Llegar a los documentos tampoco es sencillo. El BOE indica que los planos de las fincas afectadas se consultan en cada ayuntamiento. Trapagaran respondió a la plataforma que no los tiene; Abanto-Zierbena no supo confirmarlo y pidió una instancia por escrito. En la web de la Delegación del Gobierno en el País Vasco los archivos pesan tanto que fallan al descargarse, según el colectivo.
El proyecto y su estudio llevan la firma de la ingeniería vizcaína IDOM, con fecha de 30 de junio. La CNMC la multó en 2021 con 640.000 euros por el cártel de consultoras que amañó licitaciones públicas, una sanción que recurrió ante la Audiencia Nacional.

En total, el estudio calcula 83,17 hectáreas de ocupación temporal, el equivalente a 116 campos de fútbol, y 66,97 hectáreas de vegetación afectada. Las obras durarán ocho meses y cruzarán nueve cauces. Quedará una servidumbre permanente: ni árboles altos en una franja de cuatro metros ni edificación a menos de diez metros de la tubería.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Trazado: 38 kilómetros de tubería de acero de 30 pulgadas, con 94 bares de presión máxima, enterrada entre Muskiz y Arrigorriaga.
- Ocupación temporal: 83,17 hectáreas durante ocho meses de obra, con 66,97 hectáreas de vegetación afectada y nueve cauces cruzados.
- Inversión: 67.995.147 euros de presupuesto, de los que 2,09 millones se destinan a derechos de paso y compra de terrenos.
- Equivalencia tangible: 649 fincas afectadas, 245 en Zierbena y 134 en Muskiz, y 116 campos de fútbol de superficie ocupada.
El Barbadún, el Serantes y las casas de al lado
El punto más protegido del recorrido es la ría y las marismas del Barbadún, una Zona Especial de Conservación (ZEC) de la Red Natura 2000 con hábitats de estuario protegidos. Enagás prevé cruzarla con una perforación dirigida, bajo el terreno y sin abrir zanja en la marisma. La plataforma exige que se demuestre que ni el método ni los fluidos que emplea dañarán la zona.
Más adelante, la tubería atraviesa el Serantes, la zona minera, La Arboleda, Mendibil y el entorno del Pagasarri. El estudio registra en La Arboleda y Mendibil mucha actividad de aves y la presencia de milano real, alimoche y cigüeña negra.
El hidroducto evita los cascos urbanos, aunque pasa cerca de viviendas. En Ugaldebieta discurre a muy poca distancia de una gasolinera, junto a gasoductos, el ramal de Petronor, la autopista A-8 y las casas del barrio de La Magdalena. Las alegaciones piden medir la distancia real y estudiar si un accidente podría encadenarse entre instalaciones.
No es un temor abstracto. El hidrógeno se inflama en una gama de concentraciones mucho más amplia que el gas natural, prende con muy poca energía y su molécula, diminuta, se escapa con facilidad por cualquier junta. En Meatzaldea hay precedente: en febrero, las emisiones de benceno obligaron a confinar Muskiz y más de 3.000 personas se manifestaron después.
Por qué este expediente condiciona toda la red troncal de hidrógeno
Hay más piezas en juego. En la misma zona se suman el electrolizador de 100 megavatios, nuevas líneas eléctricas y el ramal al Puerto de Bilbao. La memoria de IDOM reconoce que Enagás troceó tramos cuya tramitación ambiental ya había empezado, para reducir el ‘riesgo de desalineamiento entre autorizaciones y calendario de inversión’. Si el propio expediente admite que la prisa responde al proyecto de Petronor, lo coherente es evaluarlo junto a él.
El precedente tampoco ayuda. El Gobierno Vasco autorizó el electrolizador en agosto de 2025 como ‘modificación no sustancial’ del permiso ambiental de la refinería, sin evaluación de impacto ordinaria. La línea de 400 kilovoltios que lo alimenta se autorizó ese abril a nombre de Bay of Biscay Hydrogen, la sociedad de Repsol y Petronor, mientras la planta salía a nombre de Petronor.
Los abogados de la plataforma, de Magerit Abogados, lo calificaron de fraccionamiento artificial del proyecto. La planta cuesta 292 millones, elevará un 173% el consumo eléctrico de la refinería y almacenará 8.000 kilos de hidrógeno a 200 metros del barrio de Las Karreras.
La cuestión de fondo no es si el hidrógeno tiene hueco en la descarbonización industrial: lo tiene, y la refinería de Muskiz es un caso claro. La cuestión es a qué precio se compra ese avance cuando la participación pública se comprime a dos semanas y las piezas de un mismo proyecto se evalúan por separado.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 38 kilómetros de tubería que llevarían hidrógeno a la red troncal y recortarían el consumo de gas fósil de la refinería de Muskiz.
- Modelo que cambia: El corredor vasco del hidrógeno se suma a los hidroductos que ya unen Petronor con Abanto y Arrigorriaga, sustituyendo parte del gas natural industrial.
- Para las próximas generaciones: Una infraestructura así solo es heredable si su evaluación ambiental es completa y no deja daños irreversibles en el Barbadún ni en los montes mineros.

