La Xunta descarta macrocentros en su nuevo plan de residencias: cinco centros modulares en Ourense

El plan sustituye las grandes estructuras por módulos de convivencia de 20 a 30 personas y reparte los cinco centros ourensanos entre San Cibrao das Viñas, Ribadavia, Toén, Castrelo de Miño y Padrenda. Los concellos tienen un año para ceder el suelo.

La Xunta de Galicia renuncia a los macrocentros: su nuevo plan de residencias repartirĆ” 1.800 plazas en 25 centros modulares.

San Cibrao das ViƱas: 1.800 plazas y 25 centros sin macrocentros

El Alfonso Rueda eligió la localidad ourensana de San Cibrao das ViƱas para presentar el nuevo mapa de residencias de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela). Los 25 concellos (municipios) seleccionados ya se han adherido al proyecto, que apuesta por módulos de convivencia de entre 20 y 30 personas. ā€œNós non queremos macrocentros. Queremos fogares para as persoas maioresā€, resumió el presidente de la Xunta, que reivindicó el derecho de los mayores a envejecer cerca de sus raĆ­ces.

Las cifras acompañan el discurso: 1.800 nuevas plazas, de las que el 60% serÔn de titularidad pública, y el compromiso de crear 1.000 puestos de trabajo directos y unos 3.000 indirectos en construcción, hostelería y servicios de proximidad. Cada Ôrea contarÔ con una residencia principal de mÔs de 100 plazas y un centro satélite de unas 30 en una localidad próxima.

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En la provincia de Ourense se levantarƔn cinco de esos centros. Dos serƔn grandes, en San Cibrao das ViƱas y Ribadavia; otros tres, mƔs reducidos, llegarƔn a ToƩn, Castrelo de MiƱo, y Padrenda. El reparto dibuja un mapa pensado para el rural ourensano, donde la distancia al recurso mƔs cercano pesa tanto como la propia plaza.

Un año para ceder el suelo y la incógnita de la licitación

dependencia

El calendario depende ahora de los ayuntamientos. Cada concello dispone de un aƱo para ceder el terreno, y de ahĆ­ sale la primera incógnita del plan. ā€œCanto antes nos cedan a parcela, antes procederemos a licitar eses centrosā€, advirtió la conselleira (consejera autonómica) de PolĆ­tica Social, Fabiola GarcĆ­a. Sin suelo no hay obra; sin obra, las plazas siguen siendo un anuncio.

El Ʃxito de este plan no se medirƔ en plazas anunciadas, sino en suelos cedidos y licitaciones firmadas dentro del plazo de un aƱo.

San Cibrao das ViƱas ha tomado la delantera. Tras aƱos de trĆ”mites urbanĆ­sticos, el terreno de Reboredo estĆ” ya a disposición de la Xunta: 32.000 metros cuadrados de Ć”rea de reparto, de los que 10.500 se destinarĆ”n a la residencia. ā€œSi se quere maƱƔ mesmo poderĆ­an empezar as obrasā€, aseguró el arquitecto municipal, Ramón Valencia, con el proyecto de urbanización aprobado. La alcaldesa, Marta Nóvoa, celebró haber conseguido una demanda histórica de sus vecinos.

El contexto que empuja todo esto es demogrÔfico. Galicia figura desde hace años entre las comunidades mÔs envejecidas de España en las estadísticas del Instituto Galego de Estatística, con una red de núcleos rurales donde el recurso residencial mÔs cercano puede estar a media hora en coche. El módulo pequeño encaja mejor en ese mapa que una macrorresidencia a las afueras de una ciudad.

Queda por resolver la letra pequeña: el ratio de profesionales por módulo, la gestión de las plazas no públicas y la fórmula de concierto con entidades sociales y empresas. La Consellería (el equivalente gallego de un ministerio autonómico) no ha detallado aún esos extremos. Ahí se juega la calidad real del servicio.

El nuevo mapa tendrƔ que pasar por el filtro del Parlamento de Galicia (la cƔmara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados), donde el BNG y el PSdeG podrƔn interpelar a la conselleira sobre plazos, ratios y presupuesto. El debate llegarƔ cuando empiecen a licitarse las primeras obras.

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El Laboratorio Gallego

El PPdeG gobierna Galicia con mayorías absolutas desde 2009, y eso le permite marcar agenda sin depender de nadie. Alfonso Rueda llegó a la presidencia de la Xunta en 2022, tras la marcha de Alberto Núñez Feijóo a Madrid, y desde entonces busca un sello propio. Los cuidados son hoy uno de sus terrenos mÔs visibles: un modelo que se presenta como antítesis del macrocentro y que, en la prÔctica, compromete 1.800 plazas y varios años de ejecución.

El BNG de Ana Pontón ha hecho de los servicios sociales su principal ariete parlamentario, y el PSdeG compite por ese mismo espacio. Ninguno de los dos puede oponerse a construir residencias en el rural sin pagar un coste electoral; la disputa se librarÔ en el ritmo, la financiación y el modelo laboral de los centros.

El PP nacional ha reivindicado en distintas ocasiones la gestión gallega como referencia, y el debate entre macrorresidencias y unidades de convivencia recorre EspaƱa desde hace aƱos. Lo relevante es que Galicia lo convierte ahora en un plan con cifras. Si funciona, el ā€œmodelo gallegoā€ ganarĆ” peso en el discurso del PP para el conjunto del paĆ­s; si los suelos se retrasan, el laboratorio mostrarĆ” su otra cara. Los concellos tienen hasta el otoƱo de 2027 para ceder parcelas y la legislatura autonómica tiene horizonte 2028.

Mientras tanto, en San Cibrao das ViƱas el terreno espera. Galicia lleva tiempo mirando a Madrid, pero en dependencia el espejo funciona al revƩs: lo que se aprueba en Santiago acaba citƔndose en el Congreso. La duda es si llegarƔ a tiempo para quienes hoy tienen 85 aƱos y viven solos.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta de Galicia presenta un nuevo plan de residencias que descarta los macrocentros y apuesta por módulos de convivencia de 20 a 30 personas en 25 concellos.
  • Datos importantes: 1.800 nuevas plazas, el 60% pĆŗblicas; 1.000 empleos directos y 3.000 indirectos; cinco centros en la provincia de Ourense (San Cibrao das ViƱas, Ribadavia, ToĆ©n, Castrelo de MiƱo y Padrenda); un aƱo para ceder los terrenos.
  • Resumen: El plan llega con los 25 concellos ya adheridos y depende ahora de la cesión del suelo y de la licitación. Galicia vuelve a colocarse como escaparate de gestión para el PP nacional en pleno debate sobre dependencia.