El temporal en Cataluña deja 117,5 millones en pérdidas a las pymes y Meteocat anuncia la ola de frío

La patronal sitúa el impacto entre 65 y 208 millones en cinco comarcas, con el Vallès Oriental como la más golpeada. Meteocat da por cerradas las lluvias y activa el primer episodio de frío con heladas a partir del viernes 9.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A las pymes del Vallès Oriental, el Baix Llobregat, el Barcelonès, el Vallès Occidental y el Maresme, y a los vecinos del Pirineo y el Prepirineo que afrontan las primeras heladas de la temporada.
  • ¿Cuándo ocurre? La factura se conoce este jueves 8 de octubre; el frío entra a partir del viernes 9.
  • ¿Qué cambia hoy? Pimec eleva el impacto a 117,5 millones de euros y el Govern promete asumir ‘el coste que haga falta’. Las empresas afectadas deben revisar si su póliza cubre el siniestro o si la vía es el Consorcio de Compensación de Seguros.

Pimec cifra en 117,5 millones de euros las pérdidas del temporal en las pymes catalanas. La patronal sitúa el impacto entre 65 y 208 millones y señala cinco comarcas como epicentro del golpe.

El balance llega con la borrasca todavía reciente. Casi 2.400 empresas han registrado daños directos y una de cada cinco compañías afectadas, el 18,9 %, no ha recuperado aún su ritmo normal de actividad.

En paralelo, Meteocat cierra el episodio de lluvias y abre otro distinto: la primera ola de frío de la temporada, con heladas en el Pirineo y un desplome térmico a partir del viernes.

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De dónde salen los 117,5 millones

El grueso de la factura no está en los destrozos materiales, sino en el tiempo que dejó de trabajarse. El paro forzado de la actividad concentra el 71 % del impacto: 46,1 millones de euros en salarios correspondientes a 1,8 millones de horas laborables perdidas, más 37,3 millones en actividad económica que ya no se recupera.

Los daños en instalaciones, maquinaria y mercancías suman 28,9 millones y tocan a unas 2.400 empresas de las comarcas analizadas. Si se reparte la cifra, sale algo más de 12.000 euros por compañía. A eso se añaden 5,1 millones de sobrecostes: limpieza urgente, retirada de residuos y logística de emergencia.

La factura del temporal catalán no la paga el agua, sino el reloj parado de 2.400 empresas que nunca facturarán las horas perdidas.

El alcance, eso sí, fue desigual. El 76,3 % de las pymes de las cinco comarcas notó las consecuencias. El Vallès Oriental encabeza la lista con un 84,3 %, seguido del Baix Llobregat (81,8 %) y, el Barcelonès (77,8 %); el Maresme (55,6 %) y el Vallès Occidental (52,6 %) salieron mejor parados.

Entre las compañías con incidencias, el 78,4 % paralizó o redujo su actividad y el 45,3 % mantuvo la persiana bajada al menos un día completo. Los problemas logísticos marcaron al 54,7 % y un 41,9 % sufrió la ausencia de trabajadores que no pudieron llegar a su puesto.

Cosas que cuestan dinero aunque no se vean.

La primera ola de frío llega el viernes

Con las lluvias de salida, Meteocat anticipa un cambio de guion brusco. El viernes 9 de octubre las temperaturas se desploman y aparecen las primeras heladas de la temporada en el Pirineo y en puntos del Prepirineo, con ambiente invernal en el interior. Los avisos se actualizan en la web del Servei Meteorològic de Catalunya.

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Para quien aún está secando bajos y almacenes, el frío añade una variable incómoda: reparar y volver a operar con las mínimas bajo cero. El informe apunta al comercio, la restauración y la venta ambulante como los sectores más castigados, precisamente los que tampoco entran en el cómputo de los 117,5 millones porque el cálculo excluye las restricciones de movilidad y las ferias y mercados suspendidos.

Nadie ha puesto cifra al frío.

Quién paga cuando el seguro no llega

Pimec lo advierte sin rodeos: la mayoría de estos costes no están cubiertos por las pólizas. Y ahí es donde entra el Govern.

El Ejecutivo catalán ha prometido asumir ‘el coste que haga falta’. Suena contundente. Dejémoslo en un ‘ya veremos’.

La vía natural para los daños físicos es el Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre el riesgo extraordinario cuando la aseguradora no responde. El problema es el resto: salarios abonados sin producción, clientes perdidos y horas que nadie devuelve no entran en esa cobertura. Es la parte invisible de un temporal y la que ahoga a una pyme con la tesorería justa.

La lectura que hacemos desde aquí es sencilla. La Generalitat puede comprometerse a pagar todo lo que haga falta, pero sin una línea presupuestaria publicada quien adelanta la reconstrucción es el pequeño empresario. Y lo hace con recursos propios, no con un crédito blando a diez años.

El cálculo de Pimec, además, se queda corto por definición. No mide el efecto sobre proveedores situados fuera de las cinco comarcas ni el lucro cesante de las ferias canceladas, dos partidas que en el Maresme o el Vallès Oriental mueven miles de euros al día. La horquilla de 65 a 208 millones no es un detalle metodológico: es el reconocimiento de que nadie sabe todavía cuánto ha costado este episodio. El detalle completo puede consultarse en la web de Pimec.

El primer test será el próximo Consell Executiu. Si aparece la partida concreta, la promesa tendrá respaldo; si no, el temporal seguirá pasando factura en los balances del cuarto trimestre.