La Comisión Europea declara estratégica la mina de cobre de Touro y O Pino pese al rechazo social

La designación como proyecto estratégico acelera los trámites de una mina de cobre que la Xunta rechazó en 2020. El Ayuntamiento de Touro reclama al Ministerio para la Transición Ecológica una reunión que nunca llegó.

Bruselas incluye la mina de cobre de Touro y O Pino entre los proyectos estratégicos de materias primas críticas de la UE.

Bruselas suma 46 proyectos estratégicos y dos candidaturas españolas

La decisión la ha hecho pública este viernes la Comisión Europea, que ha presentado una segunda tanda de 46 proyectos para la extracción, el procesado y el reciclaje de materias primas críticas. Entre los dos proyectos españoles figuran el plan para retomar la extracción de cobre que promueve Cobre San Rafael en Touro y O Pino, y otro de procesado de wolframio pilotado por la minera Abenjar Tungsten. El vicepresidente europeo de Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, ha cifrado en unos 21.100 millones de euros la inversión necesaria para ponerlos en marcha.

El proyecto de Touro se asienta sobre un yacimiento situado en el Monte de las Minas, entre los ayuntamientos de O Pino y Touro, en la provincia de A Coruña. Es una zona minera activa desde el siglo XIX que fue explotada como mina de cobre entre 1973 y 1986, sin que se hiciese después una reparación ambiental. La idea de volver a extraer cobre allí la retomó la empresa promotora hace una década.

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El primer intento lo rechazó la Xunta de Galicia —el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela— con una declaración de impacto ambiental desfavorable en 2020, certificada al año siguiente con la denegación del permiso, tras una fuerte oposición social y la movilización vecinal. En 2024 la empresa reformuló el proyecto, que los vecinos consideran apenas cambiado, y lo volvió a presentar ante el Gobierno gallego, que esta vez lo declaró proyecto industrial estratégico. Sigue pendiente una nueva declaración de impacto ambiental, más de dos años después.

El rechazo vecinal en Touro y una contaminación que persiste

materias primas críticas UE

El Ayuntamiento de Touro intentó frenar la candidatura ante Bruselas. El concejal de Medio Ambiente, Darío Rey, explica que supieron del procedimiento en enero y que se dirigió al Ministerio para la Transición Ecológica para pedir una reunión y exponer los impactos ambientales, y los efectos productivos, además de solicitar que España no plantease estos planes como posible proyecto estratégico. Rey lamenta no haber recibido nunca una respuesta. Un estudio municipal confirma que la contaminación por la mina «persiste» en sus cuencas muy por encima de los valores permitidos.

Bruselas avala una mina de cobre que la Xunta rechazó en 2020 y sobre la que pesa un estudio de contaminación persistente.

También ha reaccionado el BNG. Su portavoz nacional, Ana Pontón, ha insistido en que su formación seguirá oponiéndose a los planes de reabrir la mina y se mantendrá «del lado de la gente, del lado de Galicia y del respeto al medio ambiente. A preguntas de los medios, la líder nacionalista ha considerado que no es «ninguna novedad» que las instituciones comunitarias se sitúen «al servicio de los intereses de las grandes transnacionales», y ha criticado un «modelo extractivo depredador» que «no tiene en cuenta las necesidades del territorio».

La designación como proyecto estratégico no garantiza un acceso automático a fondos europeos, pero sí simplifica trámites y abre la puerta a financiación. La Ley de Materias Primas Críticas fija que los permisos de extracción no deben exceder los 27 meses, frente a los 15 del resto. El objetivo de la UE pasa por extraer en 2030 al menos el 10% de los minerales estratégicos que consume, transformar el 40% y reciclar el 25%.

El Laboratorio Gallego

Galicia se ha convertido en un campo de pruebas de la política europea de materias primas críticas, y el caso de Touro lo ilustra con precisión. El PPdeG, el Partido Popular de Galicia que gobierna la Xunta con mayoría absoluta, fue quien en 2024 declaró el proyecto industrial estratégico, después de haber rechazado la primera versión en 2020. El BNG, el Bloque Nacionalista Galego que lidera la oposición, mantiene su rechazo frontal. El PSdeG, la federación gallega del PSOE, observa desde una posición intermedia en un asunto donde el Gobierno central también tiene parte.

La paradoja es difícil de esquivar. La misma Xunta que denegó el permiso hace seis años avala ahora la tramitación acelerada, y el Ejecutivo central que tramitó la candidatura europea no respondió a las cartas del municipio afectado. Ninguno de los dos grandes partidos ha convertido la mina en un asunto de confrontación nacional, y eso deja el conflicto en manos de los vecinos y del BNG.

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Lo que ocurra en Touro marcará el paso de otros proyectos similares en España. Si la Xunta concede la declaración de impacto ambiental pendiente, el yacimiento entrará en la lista europea con los plazos acortados; si la deniega, se abrirá un pulso entre el Gobierno gallego y Bruselas. El calendario del Consello de Goberno y el avance del expediente son ahora las fechas a seguir. Galicia vuelve a ser el lugar donde se ensaya lo que después se decide más lejos.

Ficha del Caso

  • El caso: La Comisión Europea incluye la mina de cobre de Touro y O Pino, en A Coruña, en su segunda lista de proyectos estratégicos de materias primas críticas, pese al rechazo vecinal y a un estudio municipal sobre contaminación.
  • Datos importantes: Segunda tanda de 46 proyectos; inversión estimada de 21.100 millones; permisos de extracción limitados a 27 meses; mina explotada entre 1973 y 1986; declaración de impacto ambiental desfavorable en 2020 y proyecto industrial estratégico en 2024.
  • Resumen: La designación europea simplifica trámites pero no garantiza fondos, y reactiva un conflicto abierto en Galicia entre el promotor, la Xunta, el Gobierno central y los vecinos.