EH Bildu ha iniciado las conversaciones con el Gobierno Vasco para negociar los presupuestos de Euskadi 2027, centradas en vivienda y fiscalidad. La formación ha confirmado el arranque de los contactos, que se desarrollarán durante las próximas semanas.
La negociación se produce antes de que el anteproyecto de cuentas llegue al Parlamento Vasco. Según ha trasladado EH Bildu, el objetivo es cerrar un acuerdo previo que incorpore compromisos concretos y permita a la formación respaldar el texto durante su tramitación.
Qué negocian EH Bildu y el Gobierno Vasco
El punto de partida es el anteproyecto que elabora el Consejo de Gobierno, el órgano que reúne al Lehendakari y a sus consejeros. El Ejecutivo vasco, presidido por Imanol Pradales, gobierna en coalición con el PSE-EE, y las cuentas de 2027 se tramitarán a lo largo de los próximos meses.
Las conversaciones se centran en dos áreas. La vivienda aparece como prioridad por su impacto en el acceso al alquiler en Bilbao, Donostia-San Sebastián y Vitoria-Gasteiz, mientras la fiscalidad remite al sistema tributario propio del País Vasco. EH Bildu sitúa ambos asuntos en el núcleo de la negociación.
EH Bildu ha planteado el diálogo en clave de servicios públicos. Sostiene que un eventual acuerdo debe traducirse en medidas que refuercen la sanidad y la educación y que atiendan las necesidades de la ciudadanía. La formación mantiene abierta la vía de la negociación con el Ejecutivo.
La negociación entre EH Bildu y el Gobierno Vasco se centra en la vivienda y la fiscalidad, ejes de un eventual acuerdo sobre las cuentas de 2027.
Los dos ejes: vivienda y fiscalidad
La vivienda figura entre los asuntos que EH Bildu ha situado en el centro de su acción política en esta legislatura. La presión del alquiler en los principales municipios vascos ha llevado la política de vivienda al primer plano del debate autonómico, y la formación vincula su respaldo a las cuentas a que el texto recoja medidas en ese ámbito.
En Euskadi, las instituciones vascas gestionan competencias en materia de vivienda protegida y de suelo, y los presupuestos anuales fijan las partidas destinadas a estas políticas. El Gobierno Vasco las coordina a través de su departamento correspondiente.
La fiscalidad añade una particularidad al debate. Los principales impuestos, como el IRPF, el Impuesto de Sociedades o el IVA, se gestionan a través del concierto económico, un régimen singular por el que las diputaciones forales recaudan y regulan los tributos y la comunidad aporta después al Estado una cantidad conocida como cupo.
El encaje foral y el calendario presupuestario
Esa arquitectura implica que cualquier cambio en la fiscalidad vasca debe aprobarse en las Juntas Generales de cada territorio mediante normas forales. El Gobierno Vasco coordina la política fiscal a través del Órgano de Coordinación Tributaria, pero la competencia normativa recae en las instituciones forales de Bizkaia, Gipuzkoa, y Araba-Álava.
El cupo, la cantidad que Euskadi aporta al Estado por las competencias no transferidas, se revisa de forma periódica en la Comisión Mixta del Concierto Económico, el foro que reúne a las dos administraciones.
En Navarra se sitúa el precedente más cercano. EH Bildu mantiene abierta una negociación con el Gobierno de Navarra de cara a los presupuestos forales de 2027, un proceso que, según ha trasladado la formación, avanza antes de que las cuentas lleguen al Parlamento de Navarra.
La aprobación de las cuentas vascas exige una mayoría en la Cámara y obliga al Ejecutivo a asegurar apoyos suficientes en el pleno. El Gobierno de coalición de PNV y PSE-EE afronta así la tramitación con la mirada puesta en la votación final.
El desenlace tiene también una lectura estatal. El peso de EH Bildu en el Parlamento Vasco y su influencia en el Congreso de los Diputados sitúan la negociación en un plano que trasciende Euskadi, donde el respaldo de la formación resulta relevante en distintas votaciones.
Los siguientes pasos dependen del acuerdo que puedan alcanzar las partes. El anteproyecto se remitirá al Parlamento Vasco, donde se debatirán las enmiendas y se someterá a votación antes de final de año.

