Endesa destapa con IA un fraude eléctrico en 16 restaurantes de Barcelona

e-distribución cruzó el consumo declarado con el tamaño y la ocupación que los locales exhibían en redes sociales. Endesa cerró más de 320.000 expedientes por fraude eléctrico entre 2021 y 2025.

El fraude eléctrico con IA tiene su caso más insólito: 16 restaurantes de Barcelona habrían estado pinchados al alumbrado público. La filial de redes de Endesa, e-distribución, cruzó los vídeos promocionales que estos locales pagaron a influencers con los datos de consumo y detectó lo que ningún contador declaraba.

La ironía es difícil de superar. Los negocios contrataron a creadores de contenido para exhibir salones abarrotados: grabaron, etiquetaron y dieron las gracias. Nadie calculó que ese vídeo de un comedor lleno podía acabar delante de un algoritmo con una pregunta poco gastronómica: ¿y esto cuánta luz gasta?

Claves de la operación

  • El método cruza consumo y tamaño. La herramienta de e-distribución comparó los kilovatios facturados con los que corresponderían a locales de esas dimensiones y esa ocupación visible en redes.
  • La escala del fraude es industrial. Endesa detectó 72.700 fraudes en 2025, la cifra más alta del último lustro, con más de 320.000 expedientes cerrados entre 2021 y 2025.
  • El castigo penal se queda en multa. El artículo 255 del Código Penal sanciona el enganche con multa de 3 a 12 meses, y la reforma de la Ley Orgánica 1/2026 solo agrava los casos ligados a la marihuana.

Una IA que inspecciona lo que el contador calla

El razonamiento es de una lógica casi doméstica. Los locales eran grandes, las redes los mostraban abarrotados y, sin embargo, los datos de consumo eléctrico no cuadraban. Varios técnicos de Endesa pasaron el asunto por su propia inteligencia artificial, que cruzó consumo y dimensiones y dictaminó lo evidente: por tamaño y actividad esperable, esos restaurantes deberían estar pagando bastante más.

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De la sospecha se pasó a la inspección. Semanas después se documentó el fraude: los locales andaban presuntamente pinchados al alumbrado público. Quien inspecciona y factura no es la comercializadora, sino e-distribución, la filial de redes que asume la vigilancia y la persecución del enganche. Según fuentes de su Unidad contra el Fraude, para la compañía las redes sociales son hoy lo que fue en el pasado la Guía del Ocio de Barcelona.

No es un caso aislado. e-distribución ya usaba machine learning y deep learning para detectar anomalías y, con ello, encuentra robos de energía en una de cada dos inspecciones, el doble que en 2017. Lo novedoso ahora es que el algoritmo también mira Instagram.

El algoritmo no necesita cámaras ni inspecciones sorpresa: le basta con que el negocio presuma en abierto de la clientela que dice no tener.

Barcelona y Cataluña, epicentro del pinzamiento

Endesa inteligencia artificial

Las cifras de Barcelona dibujan un patrón que va más allá de los restaurantes. La capital catalana registró 5.487 casos de fraude en 2025, 891 más que el año anterior, y Cataluña sumó 24.347, un 7% más. Barcelona concentra ya una cuarta parte de los enganches de la comunidad, según los datos de la propia distribuidora.

El precedente es reciente. En diciembre de 2025, la operación ‘Nihari’ halló que 24 de los 26 supermercados inspeccionados estaban enganchados ilegalmente a la red, con 33 técnicos de Endesa desplegados. El fraude no responde al pícaro doméstico: el 52% de la energía defraudada corresponde a industrias, negocios y plantaciones de marihuana, y solo el 5% a suministros de menos de 3 kW. Cerca del 60% son enganches directos sin contrato.

Lo que Endesa se juega frente a Iberdrola y el regulador

El pulso no es solo técnico. En el IBEX 35, Endesa compite con Iberdrola y Naturgy en un negocio de redes donde la eficiencia en la detección del fraude se traduce directamente en ingresos recuperados. Cada gigavatio hora recuperado mejora el margen de la distribuidora y alivia una factura que la CNMC estima inflada en unos 150 millones de euros anuales por estas prácticas.

Esa presión económica explica por qué la IA se ha convertido en ventaja competitiva. Entre 2021 y 2025 se recuperaron más de 3.750 GWh mediante expedientes de fraude, el consumo anual de cientos de miles de hogares. La cifra no es menor para un negocio de márgenes regulados y muy expuesto al precio mayorista.

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Sin embargo, el método abre un flanco delicado. Instagram, propiedad de Meta, exige permiso expreso y por escrito para rastreadores, bots o scrapers desde sus condiciones de octubre de 2024. El Reglamento europeo de IA prohíbe, en su artículo 5.1.e), crear bases de datos de reconocimiento facial mediante extracción no selectiva de imágenes de internet. Estimar la ocupación de un local queda, a priori, fuera de esa prohibición; identificar rostros, no.

El marco penal sigue siendo blando para el fraude comercial. La Fiscalía General del Estado criticó en su Memoria de 2025 que el delito solo conlleve multa, a diferencia de Alemania, Francia e Italia. La Ley Orgánica 1/2026 añade prisión solo para casos de marihuana, no para un restaurante que pincha la luz.

Observamos un patrón que conviene seguir de cerca: la tecnología de detección avanza mucho más rápido que el castigo legal. Hasta que lo decidan las autoridades y los tribunales, los delitos siguen siendo presuntos, y el debate sobre usar datos visuales de redes sociales para investigar queda abierto. La próxima vez que un foodinfluencer grabe un salón lleno, quizá esté firmando, sin saberlo, su propia inspección.