EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Interior reordena su red de atención a migrantes en Canarias y transforma el CATE de San Andrés, en El Hierro, que deja de ser móvil.
- ¿Quién está detrás? El Ministerio del Interior y la Delegación del Gobierno, en el marco del Plan Nacional de Implementación del PEMA, en aplicación desde el 12 de junio.
- ¿Qué impacto tiene? Los cinco CATE del archipiélago suman 2.583 plazas de primera atención y el nuevo marco añade un procedimiento fronterizo de hasta doce semanas.
El Ministerio del Interior reordena las plazas para migrantes en Canarias: cinco centros, 2.583 plazas y una instalación nueva en El Hierro.
De un CATE móvil a una instalación fija en El Hierro
Las obras del nuevo Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de San Andrés, en El Hierro, son la parte más visible del reajuste. El centro isleño funcionaba con módulos móviles: deja de moverse y pasa a ocupar una instalación fija destinada a los servicios de identificación y asistencia. Interior declaró los trabajos de emergencia en marzo de este año, tres meses antes de que el PEMA empezara a aplicarse.
La red estatal en el archipiélago suma cinco CATE —la primera fase de atención policial, previa a cualquier acogida— con capacidad conjunta para 2.583 personas, según los datos que facilita la Delegación del Gobierno, dependiente del Ministerio del Interior. El desglose: 776 plazas en Barranco Seco, en Gran Canaria; 800 en El Hierro; 350 en Fuerteventura 325 en Lanzarote; y 332 en Tenerife Sur. Ninguna de ellas forma parte de la red de acogida. Esa distinción explica casi todo lo demás.
El PEMA, en aplicación desde el pasado 12 de junio, cambia justo esa primera fase. España ha optado por aprovechar las instalaciones existentes para el llamado triaje: identificación, registro de datos y detección de vulnerabilidad. El Plan Nacional de Implementación fija que se haga en en los mismos lugares donde ya se practicaba la identificación y dentro del límite de 72 horas de la detención policial. **La evaluación de vulnerabilidad es ahora más exigente.**
No hay centros creados en exclusiva para el PEMA. Las 3.301 plazas asignadas a España para los procedimientos fronterizos se reparten entre comisarías, CATE, centros de internamiento de extranjeros y, sobre todo, centros de acogida. Estos últimos recibirán a las personas sometidas al procedimiento fronterizo de asilo que no estén detenidas ni internadas.
Canarias concentra la primera fase de atención policial del Estado y, sin embargo, sigue sin una ampliación de plazas de acogida confirmada en las islas.
El PEMA cambia lo que ocurre después de las 72 horas
Lo que sí altera el nuevo marco es la fase posterior. Se crea un procedimiento fronterizo común para determinadas solicitudes de protección internacional. Cuando se aplica, la resolución y su eventual revisión judicial tienen un plazo máximo de doce semanas. En ese tiempo el solicitante no recibe autorización de entrada y permanece a disposición de las autoridades en las instalaciones designadas. Los supuestos incluyen a personas desembarcadas tras un salvamento o interceptadas en una entrada irregular.
La acogida también se ha movido. Cuando España redactó el plan, a finales de 2024, la red estatal tenía 54.000 plazas y el documento contemplaba 6.750 nuevas gestionadas por el Estado para el segundo trimestre de 2026, un plazo ya vencido. A finales de 2025 se contabilizaban algo más de 56.000: 34.000 del sistema de protección internacional y 22.000 del programa de atención humanitaria. Ese año el Estado trasladó a 20.489 personas desde Canarias a la península.
Los datos públicos no permiten determinar nuevas plazas en las islas. Fuentes de entidades que trabajan en la acogida aseguran que no hay una ampliación vinculada al PEMA. Existe, eso sí, un proyecto estatal en Las Raíces, en Tenerife: el Fondo de Asilo, Migración e Integración prevé 3.000 plazas nuevas y la reforma de otras 1.500. Arrancó en 2024. Su objetivo declarado es aliviar la presión sobre las fronteras marítimas exteriores. Las cifras no mienten.
El Pulso Territorial
En Canarias gobierna una coalición de Coalición Canaria y PP, pero la política migratoria es competencia estatal: la decide Interior y la ejecuta la Delegación del Gobierno. Esa asimetría explica el roce entre ambos ejecutivos. El autonómico reclama más medios; el central responde con capacidad operativa y plazos. De fondo, una comunidad de más de 2,2 millones de habitantes que, junto a Ceuta y Melilla, absorbe buena parte de las llegadas marítimas irregulares. Ninguna de las tres es Madrid. Y las tres lo notan.
Los números dibujan la dimensión del asunto. Canarias reúne cinco CATE y 2.583 plazas de primera atención; el plan nacional asigna a España 3.301 plazas fronterizas en todo el territorio. La comunidad pide que ese esfuerzo se traduzca en plazas en las islas, no solo en traslados. El precedente de 2006, primer gran pico de la ruta canaria, dejó una lección repetida cada década: las infraestructuras de emergencia acaban siendo permanentes.
Lo que viene tiene fechas. El plazo para las 6.750 plazas estatales nuevas venció con el segundo trimestre de 2026 y no hay desglose público de cuántas están operativas. En Tenerife, la actuación de Las Raíces seguirá su curso. El Parlamento de Canarias (el parlamento unicameral de las islas, con 70 diputados) tiene margen para exigir comparecencias sobre la capacidad real del archipiélago, y el calendario electoral de 2027 empujará a los grupos a posicionarse. El Ejecutivo que preside Fernando Clavijo seguirá reclamando cifras. La incertidumbre es la de todo el PEMA.
Ficha Autonómica
- El caso: Canarias concentra la primera fase de atención policial a migrantes del Estado. Interior adapta sus instalaciones al nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo.
- Datos importantes: cinco CATE y 2.583 plazas; PEMA en vigor desde el 12 de junio; 3.301 plazas fronterizas en toda España; 6.750 plazas estatales de acogida previstas y sin desglose público.
- Resumen: El CATE de El Hierro pasa a ser fijo y la ampliación de Las Raíces sigue su curso. No hay confirmación de nuevas plazas de acogida en las islas.

