El Lehendakari Imanol Pradales y EH Bildu chocaron este viernes en el Parlamento Vasco por la vivienda en Euskadi. El jefe del Ejecutivo reclamó suelo a los alcaldes de la coalición abertzale para levantar 42.000 pisos, y Pello Otxandiano exigió una ley contra la especulación.
El choque en el pleno del Parlamento Vasco
En el pleno de la Cámara autonómica, el debate giró en torno al suelo disponible en los municipios gobernados por la coalición. Según los datos aportados por el Ejecutivo, esas localidades disponen de terreno para habilitar hasta 42.000 viviendas, frente a las 30.000 que EH Bildu reclama construir en toda Euskadi. ‘Muevan a sus alcaldes’, emplazó Pradales a los dirigentes de la formación, a quienes pidió pasar del debate teórico a la acción y poner el suelo al servicio del conjunto de la comunidad.
Pello Otxandiano, por su parte, sostuvo que en el Parlamento Vasco existen mayorías holgadas para aprobar iniciativas más ambiciosas y contundentes que los decretos estatales en materia de vivienda. El líder de EH Bildu situó entre ellas una ley contra la especulación y la declaración de zona tensionada para el conjunto que la coalición denomina Hego Euskal Herria, esto es, Euskadi y Navarra. La propuesta aspira a ir más allá del marco estatal en materia de alquiler.
La vivienda es una competencia que en Euskadi gestiona el PSE-EE, socio de coalición del PNV en el Gobierno Vasco. El consejero del ramo, el socialista Denis Itxaso, siguió el intercambio desde el escaño del Ejecutivo, una posición que sitúa al Departamento de Vivienda en el centro del pulso entre el Lehendakari y la coalición abertzale.
Qué medidas ha activado ya el Gobierno Vasco
Durante su intervención, Pradales enumeró las iniciativas ya en marcha. Entre ellas, un fondo social para levantar 10.000 pisos en ocho años, con una rentabilidad garantizada a los inversores privados de hasta el 6,62%; la reforma legal aprobada a finales de 2025, y un decreto de esta primavera con cambios en programas de alquiler protegido como Gaztelagun o Bizigune. El Lehendakari defendió que todo el programa comprometido en 2024 está activado y que su Gabinete sigue lanzando nuevas medidas.
El Ejecutivo cifra en 42.000 las viviendas que caben en suelo municipal de EH Bildu, mientras la coalición exige una ley contra la especulación en toda Euskadi.
El Lehendakari lamentó que EH Bildu votara en contra de la ley de vivienda impulsada por el Ejecutivo al tiempo que uno de sus municipios, Errenteria, ha sido el primero en aplicarla. Para los próximos presupuestos, el Gobierno prevé incorporar otros tres cambios legales, entre ellos hacer permanentes las viviendas protegidas anteriores a 2003 situadas en zonas tensionadas. El Ejecutivo ha tendido la mano a la coalición para sumarse a esos acuerdos.
PNV y PSE-EE disponen de mayoría absoluta en el Parlamento Vasco, suficiente para sacar adelante sus textos sin el respaldo de la coalición abertzale. Aun así, Pradales subrayó que la llave de las 42.000 viviendas está en manos municipales y emplazó a EH Bildu a mover a sus alcaldes. ‘Cada metro cuadrado cuenta’, añadió durante el pleno.
Por qué la llave de la vivienda está en los ayuntamientos
En Euskadi, la política de vivienda se reparte entre el Gobierno Vasco, las Diputaciones Forales y los ayuntamientos, que controlan la ordenación del suelo a través del planeamiento urbanístico. Esa arquitectura competencial explica que el Ejecutivo sitúe en los consistorios, y no en la Cámara autonómica, la capacidad real de desbloquear los 42.000 pisos. En la práctica, el reparto obliga al Gobierno Vasco a pactar con cada municipio las promociones de suelo residencial.
El intercambio en el Parlamento Vasco tendrá continuidad en la tramitación de los próximos presupuestos, donde el Ejecutivo prevé incorporar los tres cambios legales anunciados. La sesión confirma que la vivienda en Euskadi se ha convertido en uno de los principales ejes de confrontación entre el Gobierno de coalición y la oposición, con el PSE-EE como responsable del área y con el PNV y EH Bildu midiendo fuerzas de cara al próximo ciclo político.

