Ayuso acusa a Sánchez de preparar ‘todas las trampas’ en las elecciones y señala al voto por correo del 29-N

La presidenta madrileña lleva el marco de campaña del PP al control del voto y al uso de las instituciones por parte del Ejecutivo. El acto de Ifema, con Feijóo y Almeida en primera fila, escenifica la alineación del partido a dos meses de la cita.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Isabel Díaz Ayuso ha acusado a Pedro Sánchez de preparar ‘todas las trampas que pueda’ ante las elecciones generales del 29 de noviembre y ha vuelto a cuestionar la fiabilidad del voto por correo.
  • ¿Quién está detrás? La presidenta de la Comunidad de Madrid, en un acto de precampaña en Ifema arropada por Alberto Núñez Feijóo y por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
  • ¿Qué impacto tiene? Instala el marco de campaña del PP en torno al control del voto, los censos y la separación de poderes, y tensa el pulso con Moncloa a dos meses escasos de la cita.

Ayuso sostiene que Sánchez preparará ‘todas las trampas que pueda’ ante el 29-N y pone el foco en el voto por correo. Lo dijo en un acto de precampaña en Ifema, con Alberto Núñez Feijóo y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en primera fila.

No era una advertencia nueva. Sí fue más explícita. ‘Sánchez va a intentar hacer todas las trampas que pueda’, ha asegurado la presidenta de la Comunidad de Madrid, que reprocha a quienes consideran exageradas esas sospechas no medir los riesgos que, a su juicio, afronta la democracia española. ‘¿Qué más tiene que ocurrir?’, se ha preguntado. El mensaje de fondo: toca ‘abrir los ojos’.

Las ‘trampas’ que Ayuso pone sobre la mesa

El primero de los frentes es el voto por correo. La presidenta madrileña sostiene desde hace meses que el procedimiento debe vigilarse con lupa y se remonta al 23 de julio de 2023, una fecha ‘elegida a traición’ en la que, dice, hubo ciudadanos a los que el voto ‘no le llegó o le llegó tarde’. Ya entonces pidió extremar las cautelas con el sufragio postal.

Publicidad

A ese frente suma otros dos: la regularización ‘masiva’ de migrantes y la ley de nietos. Ambas revelan, según su lectura, una ‘prisa inusitada por inflar los censos’ por parte del Ejecutivo. El PP sostiene que cada empadronamiento o nacionalidad nueva altera el terreno de juego antes de que se abran las urnas, y reclama controles más estrictos sobre todo el proceso.

El tercer bloque apuntó a la izquierda madrileña. Frente a las advertencias de Más Madrid sobre que ‘no va a haber paz en las calles de Madrid’, Ayuso contrapuso su modelo de convivencia: acusó a sus rivales de querer imponer ‘la paz de los cementerios’ y reivindicó una ciudad ‘desbordante, llena de alegría, de conciertos, de teatros, de espectáculos, de inversiones y de oportunidades’.

Del atril de Ifema al conjunto del país

voto por correo 29-N

Sobre la separación de poderes giró el tramo más duro de la intervención. La presidenta madrileña acusó al Gobierno de coalición de usar las instituciones en beneficio propio y de dirigirlas contra rivales políticos, empresarios, periodistas, y personalidades de la cultura. Habló de un uso ‘dictatorial’ del Tribunal Constitucional frente al Tribunal Supremo para salir favorecido en las causas que afectan a su entorno, y de una Agencia Tributaria empleada de forma partidista. ‘Es mafia de Estado. Nos gobierna la mafia’, exclamó.

A renglón seguido puso el ejemplo de Venezuela y Cuba, donde, recordó, los sistemas dictatoriales llegaron ‘a través de las urnas’. De ahí su llamamiento al voto por Feijóo para devolver a España ‘la seguridad jurídica, el orden constitucional y el respeto sagrado por las leyes’, y su acusación al ‘populismo rancio’ del Ejecutivo de legislar sobre vivienda para captar el voto joven y de mirar a los jubilados como granero electoral. ‘Esa es la España que se va a ir el 29 de noviembre al sumidero con Pedro Sánchez’, sentenció.

Ayuso no solo describe a un adversario electoral: le atribuye el control del censo, del correo y de los tribunales en plena precampaña.

La secuencia de Ifema no es un acto aislado. Génova lleva semanas cerrando un argumentario construido sobre tres ideas: defensa del Estado de derecho, integridad del proceso electoral y alternativa económica del PP en los territorios que gobierna. La intervención de la presidenta madrileña encaja en las dos primeras, y llega con la dirección nacional y la federación madrileña en el mismo escenario, una imagen que el partido buscaba desde hace tiempo.

En el mapa territorial el recorrido es desigual. Donde gobierna el PP, el discurso institucional funciona como marco de campaña; donde gobiernan otros partidos, el foco se desplaza a la gestión. Génova trabaja con una hipótesis: la movilización del electorado propio dependerá menos del desgaste del Gobierno que de la capacidad del partido para presentarse como garante de las reglas del juego. La Comunidad de Madrid se ha convertido en el laboratorio de ese discurso.

Publicidad

El Eje del Poder Popular

Lo que observamos en la cúpula popular es una apuesta deliberada por nacionalizar la campaña en clave institucional. Hay precedente: en 2023 el partido ya advirtió sobre el voto postal y la administración electoral, y aunque aquel mensaje no evitó la derrota, consolidó un marco que el PP ha mantenido intacto. Ahora lo refuerza con un añadido de peso: la mayoría absoluta en el Senado, que le permite vetar leyes y abrir comisiones de investigación mientras avanza la campaña.

El reto estratégico es doble. Hacia fuera, el discurso de las trampas no puede leerse como recurso defensivo antes de unas elecciones. Hacia dentro, no debe tapar la oferta económica y de gestión, que es donde los presidentes autonómicos quieren librar la batalla. Que Ayuso y Feijóo compartieran atril sugiere que Génova asume el marco madrileño como propio, a menos de dos meses de la cita y con la vista puesta en el electorado que en 2023 se quedó en casa.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Defender la integridad del proceso electoral frente a un Gobierno al que el PP atribuye el uso partidista de las instituciones.
  • Protagonista: Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid), arropada por Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP).
  • Próximo hito: El pistoletazo de salida de la campaña electoral, quince días antes del 29-N.