El Gobierno de Canarias estudia regular los precios de los billetes de avión. El borrador que lo plantea aún no es definitivo.
Se llama Emsican, acrónimo de Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente de las Islas Canarias, y la han elaborado las consultoras Doymo, Alomon y CPS a petición del Ejecutivo autonómico. El texto proyecta el transporte del archipiélago hasta 2050 con 48 medidas y siete objetivos. Entre ellos está la asequibilidad. De ahí sale la medida M7: regulación tarifaria para los residentes.
La medida M7: regular tarifas donde manda el Estado
La propuesta se integra en el bloque de movilidad exterior y se plantea como complemento del descuento estatal del 75%, al que el propio documento se refiere como «elemento central del derecho a la movilidad». Ese porcentaje ya existe: los residentes de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla lo disfrutan sobre el precio del billete. La novedad de la M7 es otra. No se trata de subvencionar más, sino de intervenir la tarifa. Canarias tiene además la condición de Región Ultraperiférica (RUP), el estatus que la UE concede a los territorios más alejados del continente.
El documento va más allá. La medida M6 propone crear la Comisión Bilateral Estado-Gobierno de Canarias para la política aeroportuaria, un mecanismo de coordinación para los asuntos de de competencia estatal, como la gestión de los aeropuertos o la declaración de rutas con obligaciones de servicio público. El nudo está en quién firma. El Estado fija las reglas del cielo, Bruselas las de la competencia y el Ejecutivo canario pone el dinero del descuento. Canarias quiere sentarse en esa mesa con voz propia.
La estrategia apuesta también por optimizar las Obligaciones de Servicio Público (OSP) en las rutas interinsulares: fijar tarifas máximas o frecuencias mínimas en los vuelos esenciales para que ninguna isla quede desatendida por criterios de rentabilidad comercial. El texto menciona un billete interinsular único e intermodal, bajo un solo título, que evite el encarecimiento de los transbordos. Es la parte que mira de frente a quien vive en La Gomera, El Hierro o La Palma.
En Canarias, la distancia entre un hospital de referencia y el lugar donde uno vive se mide en euros de billete de avión.
Guaguas eléctricas, puertos y el tren que no se construirá

La Emsican no se queda en el aire. El coche privado concentra más del 61% de los desplazamientos dentro de las islas, un porcentaje que el informe proyecta al alza: un 64,1% más hasta 2050, hasta 12,9 millones de trayectos diarios. El transporte genera el 42% de las emisiones de gases de efecto invernadero del archipiélago y el objetivo es recortarlas un 84,2% en 2040. Y una cifra lo explica todo: el 31,7% del consumo energético de las islas procede de derivados del petróleo importado. Canarias quiere moverse sin depender del crudo que no tiene.
De ahí la apuesta por electrificar las guaguas —los autobuses, en el habla de las islas—, descarbonizar puertos y aeropuertos, impulsar los combustibles sostenibles de aviación (los SAF) y habilitar carriles BUS-VAO, reservados a vehículos de alta ocupación, antes que redes ferroviarias de alta capacidad. También hay decisiones incómodas. Frente al nuevo Puerto de Fonsalía, en Guía de Isora, el documento prioriza optimizar los accesos al puerto de Los Cristianos. Frente a nuevas pistas, mejorar las terminales.
El marco no será solo una estrategia. El Consejo de Gobierno de Canarias aprobó en su reunión de la semana pasada el Proyecto de Ley de Movilidad Sostenible, un texto que reconoce el derecho ciudadano a la movilidad sostenible y que ahora deberá iniciar su tramitación en el Parlamento de Canarias, la cámara unicameral de 70 escaños.
La norma llegará antes que la Emsican, todavía en fase de tramitación: el Ejecutivo ha elaborado el Documento Inicial Estratégico para arrancar la evaluación ambiental, y el texto prevé alinearse con los planes de movilidad urbana de los municipios de más de 50.000 habitantes.
El Pulso Territorial
Canarias gobierna en coalición. Coalición Canaria y el PP comparten desde 2023 un Ejecutivo que preside Fernando Clavijo, con una mayoría ajustada en el Parlamento que obliga a pactar cada votación sensible. Cualquier norma que toque precios tendrá que pasar por esa cámara, con las elecciones autonómicas de 2027 en el horizonte. Y el marco general lo pone otro: Canarias y Baleares, junto a Ceuta y Melilla, son los cuatro territorios con descuento de residente del 75% en el transporte aéreo. Ninguno comparte esa combinación de insularidad y precio subvencionado.
El documento dibuja un archipiélago que no va a dejar de volar: la Emsican estima un crecimiento del 74,94% en el tráfico aéreo de viajeros hasta 2050. Ese dato sostiene la estrategia y también su mayor contradicción. Se quiere volar más y pagar menos, con una tarifa que hoy fija la aerolínea. Ahí asoma la incertidumbre jurídica: una comunidad autónoma no puede tocar por sí sola el precio de un billete en un mercado liberalizado.
Lo que sí está en su mano es el calendario normativo. Aprobar la ley de movilidad, impulsar la comisión bilateral con el Estado y convertir la Emsican en normas cuando acabe la evaluación ambiental. Los próximos meses dirán si la puerta abierta se convierte en una ventana real o se queda en un gesto. Por ahora, el precio del billete lo sigue decidiendo otro.
Ficha Autonómica
- El caso: El Gobierno de Canarias tramita la Emsican, la estrategia que proyecta el transporte del archipiélago hasta 2050 y contempla regular las tarifas aéreas de los residentes.
- Datos importantes: 48 medidas y siete objetivos; la M7 plantea la regulación tarifaria y la M6, una comisión bilateral con el Estado. El 31,7% de la energía de las islas procede del petróleo y el tráfico aéreo crecerá un 74,94% hasta 2050.
- Resumen: La estrategia sigue en tramitación y el Proyecto de Ley de Movilidad Sostenible inicia su camino en el Parlamento de Canarias. Regular el precio de los billetes exigiría acuerdos con el Estado y con la UE.

