Iberconsa y Pescanova modernizan sus buques-factoría en los astilleros gallegos Freire, Armón y Nodosa

Los astilleros de la ría de Vigo y Marín acumulan remotorizaciones y reacondicionamientos para una flota que faena en Namibia, Sudáfrica, Argentina y Malvinas. Nodosa debe entregar el 'API V' antes de que acabe el año para llegar a la campaña de merluza argentina de 2027.

Iberconsa y Pescanova llevan sus buques-factoría a los astilleros gallegos: Freire, Armón y Nodosa suman una nueva ola de trabajo.

Freire, Armón y Nodosa: el taller de la flota más global de España

La transformación y reparación de grandes barcos coge fuerza en el naval de la ría. Las compañías sustituyen pesqueros que llevan en activo desde los años 80 y 90 por otros más eficientes y seguros y, cuando no encargan un barco nuevo, meten el viejo en el dique para remotorizarlo. El negocio se reparte entre Freire, Armón y Nodosa, tres astilleros que el sector conoce de memoria.

El caso más ilustrativo es el de Iberconsa. La pesquera viguesa tiene en Nodosa el API V, un buque-factoría con más de 50 años de actividad al que se está practicando una remotorización, la renovación completa de la planta propulsora y trabajos de acero, carpintería y calderería. La obra debe desarrollarse hasta final de año, de forma que el barco pueda participar en la campaña de 2027 de captura de merluza en aguas argentinas. Medio siglo de servicio y una campaña más por delante.

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A principios de este año, Iberconsa incorporó a su flota el Santa Princesa, un barco construido en 1987 que pasó por un reacondicionamiento integral en Freire. La puesta a punto involucró a numerosas empresas auxiliares del sector naval y el buque ya está operando en Sudáfrica, donde tiene su puerto base en Ciudad del Cabo. La compañía estrenó el año pasado un merlucero en aguas namibias.

Nueva Pescanova siguió un camino parecido. Renovó recientemente en Armón el Novanam Three, antes llamado Olupale, reformado, rebautizado y repintado para faenar en el caladero de Walvis Bay, en Namibia. Se dedica principalmente a la merluza y cuenta con capacidad para capturar y procesar a bordo hasta 2.500 toneladas de producto final al año. La embarcación fue adquirida a la compañía Mar de Arbo y se construyó en 2024.

Profand, también viguesa, construye en Nodosa un congelador de última generación: 85 metros de eslora y 14 de manga, dedicado a la merluza negra y otras especies en aguas de Argentina, que operará la armadora Pesantar, participada por Profand y el grupo Newsan. En Marín, el mismo astillero trabaja en dos mejilloneros para Barlovento y Proinsa, buques auxiliares de acuicultura que se entregarán este año y en 2027.

Vigo faena en Namibia, Argentina y Sudáfrica, pero repara en casa: el naval de la ría es la otra cara de la flota más global de España.

Una flota que se renueva entera y faena lejos de casa

Iberconsa

El movimiento no es exclusivo de Iberconsa y Nueva Pescanova. Compañías como Wofco, Pereira, Pescapuerta o Copemar renovaron sus flotas hace unos años con nuevas construcciones a las que ahora se suman las transformaciones. Buena parte de esos trabajos se hizo en la ría de Vigo y en Marín. Arrastreros congeladores de última generación que faenan en Malvinas, la Patagonia o caladeros africanos.

Hay un dato que resume el ciclo. La conservera Calvo estrenó en 2021 el Monteraiola, construido en Freire: su primer pesquero en dos décadas. El gesto tenía valor de síntoma. Ahora el sector repite la jugada con más volumen y con una diferencia importante respecto a entonces: ya no se trata solo de barcos nuevos, sino de alargar la vida útil de los que ya navegan.

La actividad sostiene empleo industrial en la ría y en Marín y arrastra a una red densa de empresas auxiliares: aceros, calderería, electrónica,, carpintería. La clave está en la edad media de la flota, alta, y en la exigencia de competir en aguas internacionales con normativas cada vez más estrictas. La gestión diaria corresponde a la Consellería do Mar, el departamento autonómico de pesca y acuicultura dentro de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela), cuyo portal institucional es xunta.gal. Las reglas del juego, en cambio, se negocian en Bruselas y en Madrid.

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Eso sí, toda esa cartera de obra depende de caladeros que no están en casa. Namibia, Sudáfrica, Argentina, Malvinas, la Patagonia. Un mapa de licencias, cuotas y acuerdos diplomáticos que se decide muy lejos de la ría y que deja a la flota viguesa entre las más expuestas de Europa.

El Laboratorio Gallego

Galicia gestiona su naval y su pesca desde una posición institucional poco habitual. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia) encadena mayorías absolutas desde 2009 y Alfonso Rueda preside la Xunta desde 2022, lo que da continuidad a unas políticas industriales que se planifican a años vista. Un contrato de transformación naval no se firma por una legislatura.

Enfrente, el BNG (el Bloque Nacionalista Galego), con Ana Pontón al frente, se ha consolidado como primera fuerza de la oposición, mientras el PSdeG busca reordenar su espacio. En el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados) el debate pesquero genera más ruido que traducción presupuestaria, aunque nadie discute el peso del sector en la economía de la provincia.

La dimensión nacional aparece sola. El naval y la pesca son dos de los pocos terrenos donde Galicia marca el paso a España, y lo que aquí se ensaya, retener trabajo industrial de alto valor añadido en lugar de enviarlo a astilleros de terceros países, es exactamente el debate que se libra en Madrid y en Bruselas sobre reindustrialización. El PSdeG tiene ahí una palanca de oposición poco explotada: la política pesquera se decide en Bruselas, pero su ejecución diaria depende de la Xunta.

La proyección inmediata es doble. En lo industrial, Nodosa debe entregar el API V antes de que acabe el año para que Iberconsa llegue a la campaña argentina de 2027, y los mejilloneros de Barlovento y Proinsa saldrán del astillero entre este ejercicio y el siguiente. En lo político, queda una incógnita razonable: la renovación de la flota solo se sostiene si hay carga de trabajo, formación profesional y estabilidad regulatoria. Y eso no depende de la ría. Las cuotas deciden la temporada.

Ficha del Caso

  • El caso: Las pesqueras viguesas Iberconsa y Nueva Pescanova modernizan buques-factoría de los años 80 y 90 en los astilleros Freire, Armón y Nodosa, en plena reactivación de la transformación naval en la ría de Vigo.
  • Datos importantes: Iberconsa remotoriza el API V en Nodosa para la campaña de merluza argentina de 2027; Nueva Pescanova reformó el Novanam Three en Armón, con 2.500 toneladas anuales de capacidad de procesado; Profand construye en Nodosa un congelador de 85 metros para aguas argentinas.
  • Resumen: El naval gallego refuerza su papel como taller de una de las flotas más globales de España, con carga de trabajo en la ría y una dependencia creciente de caladeros internacionales y de las decisiones de la UE.