La subasta de bienes del Pazo de Meirás ya tiene catálogo: 689 lotes saldrán a puja en Madrid el 27 de octubre. La puja empezará a las 17.00 horas y podrá seguirse por streaming en directo.
El catálogo: 689 lotes con precios de salida desde 20 euros
La operación la ha encargado la familia Martínez-Bordiú y Franco al director de Magna Art Auctions, José Miguel Carrillo de Albornoz, vizconde de Torre Hidalgo. Los objetos se exponen desde esta semana en la sede de la casa de subastas, en el número 15 de la calle Núñez de Balboa, en Madrid. Cualquiera puede verlos antes de pujar. El catálogo completo ya está disponible.
Las piezas más caras son dos pinturas. Una, «San Francisco orante ante el crucifijo junto a la calavera», atribuida al círculo del toledano Luis Tristán, sale por 5.000 euros. La otra, «Amanecer rosado», del argentino Benito Quinquela Martín, arranca en 4.500 euros. El lote de ocho espingardas de Marruecos se puja desde 2.500 euros, y dos armaduras toledanas incompletas salen por 500. El catálogo incluye además varias maquetas náuticas; la mayor, un galeón español por 350 euros.
Entre los objetos más llamativos figuran varios retratos de Franco. Uno es una fotografía familiar en la que aparece junto a su esposa, Carmen Polo, y su hija, Carmen Franco. Su precio de salida es 80 euros. Se subastan también un grabado del dictador por 100 euros y otro retrato por 300. A eso se suma una fotografía de Juan Carlos I con marco de plata y dedicatoria manuscrita: «Al Excelentísimo Franco, con mucho cariño y mucho respeto. Juan Carlos, 1970».
La mayor parte de los 689 lotes es mobiliario, porcelanas y menaje doméstico. Hay mesas, sillas, vajillas, y cuberterías de una vivienda entera. El importe mínimo, 20 euros, corresponde a una pareja de lámparas. También se ofrecen una mesa auxiliar de madera por 30 euros y candelabros por 50. Entre los enseres figuran juegos de sábanas bordados con símbolos vinculados a Franco.
La Xunta y el Estado, ante la duda de los bienes protegidos

La operación ha suscitado dudas sobre la posible presencia de objetos sujetos a protección legal o que pudieran ser de dominio público. La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña ha pedido a la Xunta de Galicia y a la Administración del Estado que inspeccionen las piezas. La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, ha calificado de «sinvergüenzas» a la familia Franco. El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, ha dicho que la Xunta estará «atenta» por si algún elemento de interés merece que los técnicos recomienden «hacerse con la propiedad».
Meirás ya no es solo un pazo: es el pulso entre la memoria de una familia y la memoria de todo un país.
El director de la casa de subastas sostiene que la operación se ha realizado con «garantías absolutas» y bajo la supervisión de la Abogacía del Estado y de la Xunta. «Son recuerdos. Todo lo importante se ha quedado en el Pazo de Meirás», ha asegurado Carrillo de Albornoz. Al día siguiente, la casa continuará con su subasta de otoño. La puja del 27 de octubre tiene la última palabra.
El Laboratorio Gallego
El caso de Meirás no es nuevo. El pazo de Sada fue entregado a Franco en 1938 mediante una suscripción popular, y durante décadas fue su residencia de verano. En septiembre de 2020, el Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña declaró que el inmueble era de titularidad estatal y el TSXG, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, ratificó después esa decisión, como también hizo el Tribunal Supremo. Lo que ahora sale a subasta es el relleno de una casa que dejó de ser privada hace seis años.
La Xunta y el Estado comparten ahora una misma incógnita: si entre los 689 lotes hay piezas de dominio público. El PPdeG, que gobierna Galicia con mayoría absoluta desde 2009, mantiene un tono prudente, de supervisión técnica. El PSdeG ha cargado con dureza contra la familia Franco desde la alcaldía de A Coruña. El BNG ha reclamado durante años la recuperación pública del pazo y mantiene esa reivindicación en el Parlamento de Galicia.
La lectura nacional es evidente. El patrimonio que dejó la dictadura dejó de ser un asunto exclusivamente gallego cuando la Ley de Memoria Democrática fijó un marco estatal para su tratamiento. Una subasta con retratos de Franco a 80 euros y con una fotografía dedicada por Juan Carlos I vuelve a poner sobre la mesa quién custodia esa memoria y con qué reglas. Galicia, un año más, sirve de escaparate.
Los plazos son cortos. La puja arranca el 27 de octubre, y su desarrollo dependerá de si la Xunta y el Estado aprecian piezas protegidas antes de esa fecha. Si aparece una sola pieza de dominio público, la subasta dejará de ser una anécdota de anticuario y volverá a ser un pleito. Meirás sigue dando titulares. Y seguirá.
Ficha del Caso
- El caso: La familia Martínez-Bordiú subasta 689 lotes de bienes retirados del Pazo de Meirás, la residencia veraniega de Franco en Sada (A Coruña), declarada de titularidad estatal en 2020.
- Datos importantes: Puja el 27 de octubre a las 17.00 horas en Madrid; precios de salida entre 20 y 5.000 euros; la pieza más cara es una pintura atribuida al círculo de Luis Tristán.
- Resumen: La CRMH pide a la Xunta y al Estado verificar si hay bienes protegidos; el PPdeG apela a la supervisión técnica y el PSdeG carga contra la familia. El patrimonio de la dictadura vuelve al debate nacional.
