Aena ha licitado por 16,5 millones de euros la renovación de la pista y la plataforma de estacionamiento del aeropuerto de Hondarribia. Los trabajos se ejecutarán entre comienzos de 2028 y la primavera de 2029 y obligarán a cerrar la pista durante unos 40 días en otoño de 2028, según la información difundida por el gestor.
Qué incluye la licitación de 16,5 millones
La obra de mayor envergadura será la renovación integral de la pista 04/22, la única del aeródromo guipuzcoano. El proyecto contempla el ranurado y la renovación del pavimento, la modernización del sistema de balizamiento con tecnología LED y la mejora de las infraestructuras de drenaje y de las canalizaciones asociadas.
El contrato abarca también la plataforma de estacionamiento de aeronaves, donde se reconstruirán los pavimentos, se reorganizarán los puestos, y se habilitará una nueva calle de rodaje. La mejora de los sistemas de drenaje se extiende a todo el ámbito de la actuación.
Cuarenta días sin pista y la coordinación con las aerolíneas
Aena justifica el cierre ‘por las características de los trabajos y de la infraestructura’ y precisa que se ejecutará ‘de manera coordinada con las instituciones locales y en colaboración con las compañías aéreas’. La suspensión se concentrará en otoño de 2028 y se prolongará alrededor de 40 días.
Las aerolíneas y las empresas que prestan servicios en el aeropuerto recibirán información precisa sobre la planificación de las obras con antelación suficiente para reprogramar sus operaciones en aeropuertos alternativos y reorganizar su actividad. El contrato se publica en el perfil de contratación de Aena, que canaliza sus licitaciones a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público.
La renovación de la pista 04/22 obligará a suspender las operaciones unos 40 días en otoño de 2028, dentro de un calendario que llega hasta 2029.
El peso del aeropuerto en Gipuzkoa y el marco de inversión de Aena
El cierre se reserva para las actuaciones de mayor envergadura; el resto de la obra se repartirá entre el inicio de 2028 y la primavera de 2029. Para las compañías, el reto es reorganizar sus programas de vuelo durante ese mes largo y decidir qué instalaciones asumen la actividad desviada, una decisión que condiciona la conectividad de Gipuzkoa en ese periodo.
El aeródromo da servicio a Donostia-San Sebastián, a unos 20 kilómetros de la capital guipuzcoana, y es el de menor tráfico de los tres que Aena gestiona en Euskadi, junto a Bilbao y Vitoria-Gasteiz. La mayor parte del tráfico aéreo vasco se concentra en el aeropuerto de Bilbao, en Loiu (Bizkaia), y las alternativas más próximas a Hondarribia se sitúan en Bilbao y en Biarritz, al otro lado de la frontera.
La inversión se enmarca en la planificación de la red de Aena, cuyas actuaciones de conservación y modernización se fijan en el Documento de Regulación Aeroportuaria, el instrumento con el que el Estado determina las inversiones y las tarifas del gestor. Aena cotiza en bolsa y su accionista mayoritario es Enaire, la sociedad estatal de navegación aérea, con el 51% del capital.
El contrato licitado asciende a 16,5 millones de euros y el calendario de ejecución se extiende a lo largo de más de un año, con el grueso de las obras repartido entre 2028 y 2029. Con la publicación de la licitación se abre la fase de presentación de ofertas por parte de las empresas interesadas.
La coordinación con las instituciones locales adquiere peso porque la instalación ocupa suelo del término municipal de Hondarribia, junto a la desembocadura del Bidasoa, y opera con una única pista, sin margen para mantener la actividad durante el cierre. Otoño de 2028 queda fuera de los meses de mayor actividad turística en la costa guipuzcoana, y el calendario reserva el resto de las actuaciones para los meses previos y posteriores.
En el campo de vuelo, el proyecto contempla la ampliación de las plataformas de viraje de las cabeceras, la instalación de luces de zona de toma de contacto y trabajos de pavimentación sobre los elementos existentes. El alcance descrito por Aena corresponde a una renovación y modernización del aeródromo, no a una ampliación de su capacidad.
El hito clave será la comunicación del plan de obras a las aerolíneas y a las empresas de servicios, que Aena se ha comprometido a trasladar con antelación suficiente para que reordenen su actividad antes de otoño de 2028.

