Leire Pajín reclama una Unión Europea pegada al territorio que proteja la pesca mediterránea, el juguete, el calzado y la cerámica.
La eurodiputada socialista, ponente del mecanismo europeo de protección civil, sostiene que la legislación comunitaria tiene una implicación directa en los sectores productivos más cercanos. De ahí su empeño en seguir los grandes debates de Bruselas también desde una perspectiva territorial.
De la lonja de Benidorm al horno cerámico: la política que Pajín exige a Bruselas
En pesca, ha seguido de cerca dos años de negociaciones sobre las nuevas cuotas y la política pesquera común. Su tesis es que la sostenibilidad ambiental no puede desligarse de la sostenibilidad económica de los territorios. «Estamos a favor de una pesca sostenible, pero precisamente cuando pedimos que esa sostenibilidad tenga repercusión en las economías de los pescadores, eso se tiene que cumplir», plantea.
El sector juguetero de Ibi, uno de los polos industriales históricos de la provincia de Alicante, ocupa también su agenda. Las normas aprobadas en estos dos años se centran en la seguridad de los productos y en la lucha contra la competencia desleal, sobre todo la que llega por internet. Aquí Bruselas decide tanto como cualquier conselleria.
Con la cerámica trabaja ahora en la Comisión de Industria en torno a los ETS, los indicadores de de transición energética para la industria. Pajín se declara firme defensora de la descarbonización, pero exige que sea «justa, viable y tenga en cuenta la diversidad industrial europea». La cerámica soporta, argumenta, dificultades tecnológicas que otras industrias no tienen.
Ese es el nudo de la reclamación: que la transición no se diseñe de espaldas al taller. Tiene pendiente la votación en la Comisión de Industria de las enmiendas que ella misma ha presentado para ajustar esos indicadores.
La letra pequeña que se aprueba en Bruselas acaba decidiendo si un horno cerámico aguanta o si un juguete de Ibi compite en igualdad.
El calzado, el aceite y el vino figuran entre los beneficiados del acuerdo con Mercosur, según su lectura de las cláusulas de espejo y salvaguarda ya votadas. Con India ve riesgos serios para la cerámica y pide mecanismos de seguimiento específicos.
Ayuda humanitaria, desinformación y odio: la otra agenda europea
Pajín describe el momento actual de la ayuda humanitaria como «el más difícil de los últimos 50 años». La retirada de Estados Unidos del sistema humanitario internacional, sostiene, pone en riesgo millones de vidas y obliga a Europa a asumir un papel más estratégico. Nunca antes se habían asesinado tantos trabajadores humanitarios.
Como ponente del Parlamento Europeo para la ayuda humanitaria, consiguió que su informe se aprobara por una inmensa mayoría. Y pone el acento en el terreno digital: «Si tuviera que elegir un reto, sería el ámbito digital». Ahí, dice, se juega la democracia.
El Escenario Valenciano
La reivindicación de Pajín aterriza en una Comunitat Valenciana que todavía convive con la reconstrucción tras la DANA de octubre de 2024. La propia eurodiputada, ponente del mecanismo europeo de protección civil, sitúa la prevención en el centro de la respuesta europea: «Lo más importante es trabajar para que esto no vuelva a ocurrir».
En clave autonómica, es el Consell de Juanfran Pérez Llorca, gobierno de la Generalitat Valenciana en coalición del PP con Vox, el que diseña la política industrial y las ayudas a estos sectores. Muchas de las reglas del juego —seguridad de producto, indicadores energéticos, cuotas pesqueras— se deciden antes en Bruselas que en las Corts Valencianes, el parlamento autonómico de 99 escaños.
A nivel estatal, el PSOE y el PP compiten por capitalizar la defensa del tejido productivo valenciano. El Gobierno de Pedro Sánchez presenta los fondos europeos como su principal palanca inversora en el territorio, mientras la Generalitat reclama más flexibilidad para ejecutarlos. La eurodiputada añade una capa distinta: que Europa no legisle con medidas homogéneas para una industria diversa.
Queda por ver cómo se resuelve la votación de las enmiendas sobre los indicadores energéticos en la Comisión de Industria, un test sobre cuánto pesa la mirada territorial en la Eurocámara. Con la reconstrucción aún abierta, el hilo entre Bruselas y los talleres de Alicante seguirá siendo materia de disputa política.
Ficha del Caso
- El caso: La eurodiputada socialista Leire Pajín reclama en el Parlamento Europeo que la legislación comunitaria atienda la realidad territorial de la pesca, el juguete, el calzado y la cerámica de Alicante.
- Datos importantes: Es ponente del mecanismo europeo de protección civil y del informe sobre ayuda humanitaria. Defiende ajustar los indicadores de transición energética (ETS) a la industria cerámica.
- Resumen: Una voz alicantina en Bruselas que busca que las decisiones europeas no se tomen de espaldas a los sectores tradicionales valencianos.

