La Agencia Tributaria ha ingresado 594,01 millones de euros en Ourense entre enero y agosto, un 6,6% más: 2,44 millones cada día.
Ourense es una de las cuatro provincias de Galicia, y desde hace dos años se ha convertido en el termómetro de una tendencia que recorre toda España. El ejercicio 2025 ya rompió un techo: por primera vez, la recaudación anual en la provincia rebasó los 800 millones de euros. Ocho meses después, la serie apunta a un nuevo máximo. La factura tributaria media asciende ya a 2,44 millones diarios, frente a los 2,19 millones del año anterior.
El récord de Ourense: 2,44 millones al día sostenidos por el IRPF y el IVA
El verdadero sostén de este máximo histórico vuelve a ser el IRPF. El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas drenó de las economías familiares 280,08 millones de euros hasta agosto, un 15,1% más. La Agencia Tributaria atribuye el repunte al alza de las retenciones del trabajo, empujada por las subidas salariales por convenio y la actualización de las pensiones, y al rendimiento del ahorro y de los fondos de inversión. Sin embargo, hay una razón de fondo que ninguna estadística oculta: el Gobierno no ha deflactado la tarifa para compensar la inflación.
El efecto tiene nombre. Se llama sublida en frío, y consiste en que, cuando las nóminas y las pensiones suben para no perder poder adquisitivo, miles de trabajadores y jubilados saltan a tramos impositivos más altos. Pagan más sin haber ganado nada real. No obstante, la recaudación crece igual, y no todos los tributos se comportan del mismo modo.
El IVA acumuló 230,57 millones en los ocho primeros meses del año, con un avance del 4,1%. El gasto de las familias en productos y servicios básicos sigue alimentando la caja pública, y a eso se suma el fin de las rebajas fiscales energéticas: Hacienda recuperó el tipo ordinario en las facturas de la electricidad y del gas. El coste de la vida se convierte, así, en recaudación.
Ourense recauda hoy casi el triple que en lo peor de la crisis, pero el esfuerzo lo sostienen las familias mientras las empresas aportan menos que en 2007.
La brecha fiscal: las familias pagan más y las empresas, menos

La única figura que retrocede es el Impuesto sobre Sociedades, que cayó un 11% hasta situarse en 65,89 millones de euros. La Agencia Tributaria no lo achaca a un parón de los márgenes empresariales por las tensiones internacionales, sino a los reajustes en los tipos para microempresas y entidades reducidas (al 21% y al 24%) y a la deducción por reserva de capitalización. Las empresas ourensanas aportan hoy menos en Sociedades que en 2007.
La serie histórica pone la magnitud en perspectiva. Los 594 millones netos ingresados hasta agosto casi triplican los 213,2 millones del peor momento de la crisis financiera, en 2009. Pero la presión, no se reparte por igual. Mientras el IRPF y el IVA han duplicado holgadamente su recaudación desde la burbuja inmobiliaria, las sociedades de Ourense siguen por debajo de los 72 millones que llegaron a aportar en los ocho primeros meses de 2007.
El Laboratorio Gallego
Conviene una precisión para quien no vive en Galicia: la recaudación que retrata Ourense es estatal. La gestiona la Agencia Tributaria, dependiente del Gobierno central, no la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela). Eso no impide que la comunidad funcione desde hace años como laboratorio fiscal. El PPdeG, que gobierna la autonomía con mayoría absoluta desde 2009, ha hecho de los tributos propios su escaparate y reclama para el conjunto del Estado buena parte de lo que ya aplica en Galicia.
La conexión con Madrid es directa. Deflactar el IRPF es una de las propuestas fiscales que el PP ha registrado en el Congreso, y Alberto Núñez Feijóo la ha situado en el centro de su oposición al Ejecutivo de Pedro Sánchez. El modelo que Feijóo exhibe como referencia es, en buena medida, el que quince años de gobiernos del PPdeG han sedimentado en la comunidad: menos tributos propios y un discurso firme de contención fiscal. La incógnita, y ahí está el nudo del debate, es qué pasa con los impuestos estatales, que son los que de verdad soportan las economías familiares de Ourense.
La proyección a corto plazo es clara. Cuando la Agencia Tributaria cierre el ejercicio 2026, la provincia de Ourense tiene muchos argumentos para superar por segundo año consecutivo el umbral de los 800 millones. El próximo Presupuesto General del Estado y la negociación sobre los tramos del IRPF serán el escenario donde ese pulso se resuelva. Galicia seguirá siendo, mientras tanto, el espejo donde el resto de España puede mirarse.
Ficha del Caso
- El caso: La Agencia Tributaria recaudó 594,01 millones de euros en la provincia de Ourense entre enero y agosto de 2026, un 6,6% más que el año anterior y su mejor registro para ese periodo.
- Datos importantes: 2,44 millones al día; IRPF de 280,08 millones (+15,1%); IVA de 230,57 millones (+4,1%); Sociedades de 65,89 millones (-11%). En plena crisis, en 2009, la recaudación fue de 213,2 millones.
- Resumen: El récord refleja una presión fiscal al alza sostenida por las familias y por el consumo, mientras el PP reclama en Madrid deflactar el IRPF y Galicia se reivindica como laboratorio fiscal del partido.

