El precio real de la vivienda en Vigo se duplica desde 2016 mientras las operaciones caen en picado

Los notarios sitúan la compraventa media en 223.438 euros, por encima de los años de la burbuja de 2008, mientras el BNG propone duplicar el recargo del IBI a los pisos vacíos y elevarlo al 150% para los grandes tenedores.

Los notarios de Vigo certifican que el precio real de la vivienda rozó una subida del 100% entre 2016 y 2026.

Una década de subidas que ya supera a la burbuja

Las estadísticas del Colegio Notarial, elaboradas con los contratos efectivamente firmados, sitúan la compraventa residencial media en 223.438 euros, el registro más alto de toda la serie, por encima incluso de los años de la burbuja inmobiliaria. Una década antes, en 2016, el mismo indicador se quedaba en 126.975 euros. El metro cadrado (el metro cuadrado, la unidad de referencia del mercado residencial gallego) pasó de 1.383 euros en 2016 a 2.403 en la actualidad, después del pico de 2.247 que se alcanzó en 2010 y del posterior desplome.

El volumen de operaciones cuenta la otra mitad de la historia. En 2007, antes del estallido, Vigo cerró 2.893 compraventas de pisos. En 2025 fueron 2.319. En los siete primeros meses de 2026 apenas se han sumado 1.078, de modo que el año terminará por debajo de las 1.800 operaciones si se mantiene el ritmo: la cifra más baja desde que el Colegio de Notarios elabora sus series.

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Menos compraventas, compradores más jóvenes y 22.000 pisos vacíos

Hay un tercer dato que desconcierta a los notarios vigueses. La mediana de edad de los compradores cayó hasta los 49 años en el último ejercicio, el promedio más bajo de toda la serie, después de haber marcado el máximo el año anterior con 68. El indicador rompe la tendencia y deja abierta una pregunta incómoda sobre quién puede permitirse hoy un piso en la ciudad.

El BNG quiere mover ficha en el terreno fiscal municipal. Su grupo propondrá duplicar el recargo del IBI para las viviendas vacías desde hace más de tres años, hasta el 100%, y elevarlo al 150% para los propietarios que acumulen dos o más inmuebles desocupados. La formación trasladará la medida a las ordenanzas fiscales municipales de 2027 y la acompañará de una bonificación del 95% del Impuesto sobre Bienes Inmuebles para las viviendas que se incorporen a programas públicos de alquiler.

Vigo compra menos pisos que nunca y a los precios más altos de su historia: el retrato de un mercado que expulsa a quien vive de un salario.

Sobre el papel, la ciudad suma unas 22.000 viviendas vacías, según el Censo de Viviendas del Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra engaña. Al menos 5.500 están en ruinas y no admiten uso; buena parte del resto, funciona como segunda residencia esporádica. Quedarían habitables alrededor de 6.000, un colchón que, en teoría, podría entrar en el circuito del alquiler en un momento en que el registro de demandantes de vivienda de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico, con sede en Santiago de Compostela) acumula 12.000 inscritos.

El mercado del arrendamiento está igual de tenso. Vigo cuenta con unos 2.000 pisos turísticos, ligeramente a la baja, que han salido de la oferta residencial, aunque las agencias apenas manejan ya 300 viviendas en alquiler. La mitad de los pisos disponibles supera los 1.000 euros mensuales. El portavoz del BNG advirtió de que esta escasez se produce en un mercado marcado por la «especulación rendista» y por el encarecimiento de los precios.

El Laboratorio Gallego

Lo que ocurre en Vigo es la versión urbana y más extrema de un fenómeno que recorre Galicia. La comunidad acumula un parque de vivienda vacía notable y, al mismo tiempo, una demanda que no deja de crecer: los 12.000 inscritos en el registro autonómico son la prueba administrativa de que hay gente esperando. El patrón se repite en otras ciudades gallegas, con menos operaciones y precios más altos cada ejercicio.

El PPdeG (el Partido Popular de Galicia), que gobierna la Xunta con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, sostiene que el problema es de oferta. El BNG (el Bloque Nacionalista Galego), primera fuerza de la oposición en el Parlamento autonómico, ha hecho de la fiscalidad sobre los pisos vacíos su bandera municipal.

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El PSdeG, la federación gallega del PSOE, reclama más parque público de alquiler. Las tres formaciones discrepan en los instrumentos, pero comparten el diagnóstico: hay menos pisos y cada vez más caros.

La vivienda se ha convertido en el asunto que ordena la agenda política española, y Galicia funciona como termómetro. En Madrid, el PP y el PSOE libran su propio pulso con la política de vivienda como telón de fondo, mientras lo que se ensaya en Galicia suele llegar después al debate nacional.

La pelota está ahora en el ámbito municipal. El BNG llevará su propuesta de recargo del IBI a las ordenanzas fiscales de 2027, una medida que necesita mayoría en el pleno del Concello de Vigo y que marcará el tono del debate presupuestario del próximo ejercicio. El mercado cerrará 2026 por debajo de las 1.800 compraventas si se mantiene el ritmo actual, el dato más bajo de la serie estadística. La incógnita es si esa caída terminará enfriando los precios o si seguirán subiendo por pura falta de oferta.

Ficha del Caso

  • El caso: Los notarios de Vigo constatan que el precio real de la vivienda en la ciudad rozó una subida del 100% entre 2016 y 2026, con las operaciones de compraventa en mínimos históricos.
  • Datos importantes: La compraventa media pasó de 126.975 euros en 2016 a 223.438 en 2026; el metro cuadrado, de 1.383 a 2.403 euros. En los siete primeros meses de 2026 se cerraron 1.078 operaciones. El BNG propone elevar el recargo del IBI a los pisos vacíos hasta el 100% (150% para grandes tenedores) en las ordenanzas de 2027.
  • Resumen: Vigo compra menos vivienda que nunca a los precios más altos de su historia, un patrón que ilustra el debate nacional sobre suelo, fiscalidad y parque público de alquiler.