Las encuestas no ganan elecciones, pero influyen en cómo se vota. En los últimos ciclos, los barómetros y los ‘tracking’ han pasado de ser una foto de la opinión pública a funcionar como herramienta de campaña, sobre todo cuando el objetivo es concentrar el voto útil en torno a una sigla. Detrás de esos sondeos no hay solo equipos técnicos: hay trayectorias personales y profesionales muy cercanas a los partidos que después aparecen mejor situados en esas mismas encuestas.
El criterio de esta selección es precisamente ese vínculo, y no la calidad metodológica de cada casa. Los cuatro perfiles ocupan lugares distintos del mapa: el organismo público que dirige José Félix Tezanos, la consultora fundada en 2001 por Narciso Michavila, la sociedad limitada valenciana Celeste-Tel, habitual de Ferraz, y el proyecto de Belén Barreiro, exdirectora del CIS con Zapatero. Puertas giratorias, cargos orgánicos y contratos con medios, partidos y administraciones se repiten en las cuatro trayectorias.
3Celeste-Tel: la casa de encuestas de cabecera de Ferraz y sus ‘tracking’ previos al voto útil
Celeste-Tel es una sociedad limitada constituida en 2000, con domicilio social en la calle Miramar 43 de Silla (Valencia) y actividad declarada de estudios de mercado y encuestas de opinión, con una plantilla de alrededor de cinco personas y una facturación que se mueve entre los 300.000 y los 600.000 euros anuales. Su nombre aparece de forma recurrente como la firma a la que Ferraz encarga los sondeos internos que luego se filtran a la prensa cuando conviene al relato del partido. El episodio más citado es el de mayo de 2018: un estudio basado en 1.000 entrevistas telefónicas realizadas entre el 26 y el 30 de abril, con un margen de error del ±3,16%, situaba al PP en cabeza con el 26% y al PSOE a solo 1,1 puntos (24,9%), con Ciudadanos descolgado al 19,7% y Podemos en el 17,7%. El resultado contradecía el barómetro del CIS de abril, que colocaba a los naranjas segundos y a los socialistas terceros, y encajaba con el discurso de Ferraz sobre el pinchazo de la «burbuja» de Cs.
La firma también ha alimentado los tracking de campaña que después publican los medios como si fueran series informativas neutrales. En las generales de abril de 2019 firmó para eldiario.es un seguimiento por entregas que atribuía al PSOE un 28,9% y entre 119 y 123 escaños, 5,4 puntos por encima del PP y 1,9 puntos más que en la primera oleada del 28 de marzo, un marco que empujaba el voto útil hacia el partido entonces en el Gobierno. Los agregadores independientes que auditan su historial le otorgan una puntuación media (71 sobre 100, en el puesto 8 de 17) y una desviación media en elecciones de unos 1,6 puntos porcentuales. A la crítica metodológica se suma la de transparencia: en la comisión del Senado que investigó la gestión del CIS se citó una encuesta suya difundida por una emisora de radio sin ficha técnica publicada. Sus trabajos para territorios concretos, como el sondeo valenciano de 1.200 entrevistas difundido este septiembre por el PSPV con un empate técnico entre bloques, siguen presentándose en el momento que más conviene a quien los paga.
