EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Feijóo expone en Bruselas la crisis de Ceuta ante los líderes del PPE y reclama acelerar el reglamento europeo de emergencia para desalojar a los más de 10.000 irregulares que siguen en la ciudad.
- ¿Quién está detrás? El presidente del PP, arropado por Friedrich Merz y Kyriakos Mitsotakis, con el respaldo expreso de Ursula von der Leyen y de Manfred Weber.
- ¿Qué impacto tiene? El texto que aprueba el PPE da por fracasado al Gobierno de Sánchez en el control de la frontera y respalda a un futuro Ejecutivo del PP.
Feijóo lleva la crisis de Ceuta a Bruselas y constata el reproche de sus socios europeos a Sánchez por felicitar al invasor.
El líder del Partido Popular ha explicado este jueves ante sus colegas del Partido Popular Europeo, en la reunión previa a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE, que el presidente del Gobierno ocultó la entrada de buques de guerra marroquíes en aguas españolas. La reacción de la sala fue de estupefacción. ‘No hay primer ministro que, si le invaden su país, felicite al invasor’, ha sentenciado en la sede del PPE.
Aprobado este jueves por los líderes populares, el documento traslada esa censura al papel. Sostiene que ‘el Gobierno español ha fracasado’ a la hora de impedir que la frontera fuera desbordada y expresa su respaldo a un futuro Ejecutivo encabezado por el PP. Contrapone, además, la gestión española a la de Grecia, Polonia y Finlandia.
Los tres frentes que Feijóo abre en Bruselas
El presidente del PP ha ordenado sus peticiones en tres ámbitos: presencia europea, instrumentos de defensa e investigación. En el primero exige un despliegue permanente de Frontex y de Europol en Ceuta y Melilla. La resolución aprobada en la asamblea del PPE de Toulouse, a finales de septiembre e impulsada por el PP español, ya apuntaba en esa dirección.
En el capítulo de los instrumentos reclama acelerar el reglamento europeo de emergencia contra la instrumentalización migratoria. Ursula von der Leyen se ha comprometido a que esté aprobado antes de que acabe el año, para que el líder popular pueda aplicarlo de inmediato al llegar a La Moncloa. Permitirá devoluciones inmediatas y la suspensión del derecho de asilo en supuestos de instrumentalización.
La tercera pata es la investigación. Feijóo promete averiguar lo ocurrido —incluida la presencia de la fragata, y las patrulleras marroquíes— y trasladar las conclusiones a la Comisión Europea. ‘Todo se sabrá, doy mi palabra’, ha zanjado. Antes ha reprochado al Ejecutivo que reclame herramientas en Bruselas, vote luego en su contra y, encima, no las aplique.
La ofensiva no se libra en Madrid, sino en Bruselas: cada documento que el PPE firma contra Sánchez estrecha el margen del Gobierno en Europa.
Merz y Mitsotakis: la pinza germano-griega que estrecha el cerco

La presión no nace de un arrebato del PP. El canciller alemán, Friedrich Merz, inspiró tres enmiendas de la CDU para impulsar devoluciones sin procedimientos individuales de asilo ante ataques híbridos y convertir a Frontex en agencia de interposición. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, promovió la suspensión temporal de solicitudes de asilo en situaciones excepcionales de presión migratoria.
Feijóo ha justificado también las dudas de Giorgia Meloni sobre la gestión española. Según su versión, Roma pidió garantías de que los recién llegados no se desplazarían hacia su territorio. ‘España no las dio e Italia actuó en consecuencia’, ha añadido, antes de vincular la recuperación de la fiabilidad española a las elecciones del 29 de noviembre.
El balance que exhibe Génova es amplio: cinco visitas a Ceuta, una resolución del Parlamento Europeo que prosperó contra el criterio del PSOE y el viaje de Manfred Weber a la ciudad autónoma. Frente a eso, contrapone la ausencia de Sánchez en los días críticos y promete defender la frontera ‘con todos los instrumentos constitucionales’.
El Eje del Poder Popular
Génova ha convertido Ceuta en el eje de su estrategia europea. El marco lo comparten los presidentes autonómicos del PP: la presión migratoria en el Estrecho es un asunto de seguridad nacional y europea, no un problema de gestión local. Andalucía, con las costas de Cádiz y Almería en primera línea, la Comunidad Valenciana en el flanco mediterráneo y el propio Gobierno de Ceuta, en manos del PP, forman el aterrizaje natural de ese discurso.
El aterrizaje tiene calendario. El reglamento debe estar listo antes de que acabe el año y su aplicación dependerá de quién gobierne. Para Génova, ahí está la clave: un instrumento que ya está encima de la mesa y que, sostiene, Sánchez no ha querido usar. La presencia de Frontex y Europol en la frontera sur, la interlocución con Rabat y la coordinación con Roma y Atenas son, en el argumentario popular, la línea que separa la gestión solvente de la improvisación.
Hay un riesgo inmediato simétrico. Si el reglamento se retrasa, el PP se queda sin el instrumento que promete aplicar el primer día de Gobierno y el asunto volvería a depender de la relación bilateral con Marruecos. Un precedente orienta la lectura: con mayoría absoluta en el Senado, el Grupo Parlamentario Popular ha podido frenar leyes del Gobierno y devolverlas al Congreso. En Bruselas, con el PPE y la Comisión alineados, la palanca es de otro calibre.
Quedan dos hitos a la vista: el cierre de la cumbre europea y la aprobación del reglamento. Génova confía en que la presión exterior pese más que cualquier réplica de La Moncloa. Y en que, llegado el momento de aplicarlo, el Gobierno sea otro.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La credibilidad de España en Europa exige un Gobierno fiable; el PP se presenta como la alternativa solvente frente al fracaso en la frontera.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular).
- Próximo hito: Aprobación del reglamento europeo de emergencia antes de que acabe el año y elecciones del 29 de noviembre.

