Ourense acumula 140 minutos sin luz anuales, un 20% más de cortes que a principios de siglo; España los reduce un 61%.
El dato no es una anécdota de temporales. Sale de un informe de EnergiaSolarPro sobre los registros oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que compara la media de 2003-2007 con la de 2017-2021. Los hogares de la provincia pasaron de 1,94 horas sin servicio a 2,32 horas al año, esto es, 2 horas y 20 minutos. España recortaba sus interrupciones un 61%. Ourense hacía lo contrario: un 20% más.
El fenómeno es raro, pero no único. Solo tres territorios han empeorado su suministro en lo que va de siglo: Lugo (+22%), Ourense (+20%) y Teruel (+19%). Tres provincias de interior, con población dispersa y mucha línea aérea. El resto del mapa se ha movido en bloque hacia un servicio más estable.
El puesto 47 de 52 provincias y la brecha dentro de Galicia
La administración mide la calidad del suministro con el índice TIEPI, que traduce a horas cuánto tiempo se queda un territorio a oscuras cada año. Con la media de 2017 a 2021, Ourense aparece en el puesto 47 de 52 provincias y ciudades autónomas. Madrid y Cantabria rondan los 30 minutos anuales.
La brecha también es interna. En la fachada atlántica, A Coruña y Pontevedra promedian menos de hora y media de corte al año y lo han recortado más de un 25% en dos décadas. Ourense y Lugo se han quedado atrás. La geografía pesa. Pero los registros distinguen entre lo que provoca un temporal y lo que provoca la propia red.
El 77% de las horas sin luz no las causa el temporal

En 2021, el 77% del tiempo de corte en la provincia, 58 minutos, se debió a fallos de la red de distribución. Solo un 10%, ocho minutos, respondió a fuerza mayor por temporales o incendios. El 8% tuvo origen en terceros, y un 5% en obras de mantenimiento. La conclusión se sostiene sola: el problema de Ourense no es la tormenta, es la infraestructura que la recibe.
El 77% del tiempo que Ourense pasa a oscuras no lo provoca el temporal: lo provoca la red de distribución que debería resistirlo.
La dispersión demográfica hace el resto. La provincia es un mosaico de miles de núcleos unidos por tendidos aéreos que cruzan bosques y montañas. En la ciudad, los cortes se limitaron a 31 minutos en 2021. En el rural se dispararon a 2 horas y 16 minutos. Una avería aislada deja a oscuras a comarcas enteras y los equipos tardan horas en llegar al punto exacto del fallo.
La ley pone topes. El Real Decreto 1955/2000 fija límites anuales según la densidad: 5 horas imprevistas al año en zonas urbanas y hasta 19 horas, o 22 cortes, en el rural disperso. Si la distribuidora los supera, debe aplicar un descuento automático en la factura del primer trimestre del ejercicio siguiente. En Ourense la red física es de UFD, filial de Naturgy: las quejas por cortes van a esa empresa, no a la comercializadora que emite el recibo.
Queda un agujero en la estadística. Los datos del Ministerio llegan hasta 2021, el último año publicado, así que no recogen el apagón general del 28 de abril de 2025, que arrancó a las 12.33 horas y en buena parte de la provincia no se restableció hasta las seis de la mañana del día siguiente. Más de 17 horas sin luz. Cuando el Ministerio actualice la serie, esa noche pesará en la media.
El Laboratorio Gallego
Hay una lectura que va más allá del recibo. Galicia está gobernada por el PPdeG con mayoría absoluta desde 2009, hoy con Alfonso Rueda al frente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico con sede en Santiago de Compostela).
Enfrente, el BNG de Ana Pontón es la primera fuerza de la oposición en el Parlamento de Galicia (la cámara unicameral de 75 deputados), y el PSdeG ocupa la tercera posición. Ninguno de los tres controla la red: la distribución eléctrica se regula en Madrid y el margen autonómico se queda en la ordenación del territorio y en la gestión de los montes por los que pasan los tendidos.
La segunda clave es la comparación. Lugo, Ourense y Teruel no comparten geografía, pero sí un patrón: densidad muy baja y miles de puntos de suministro, según los datos municipales del IGE. Mantener y renovar esa red cuesta caro por usuario, y el incentivo de la distribuidora llega sobre todo por la vía de los topes legales. En Madrid y Cantabria, con 30 minutos de corte, el negocio es otro.
La tercera es la proyección. La serie analizada abarca los años en que Alberto Núñez Feijóo presidió la Xunta, pero también los de los gobiernos socialistas que fijaron la retribución de la distribución: un reparto que ninguna administración ha resuelto. Cuando el próximo temporal de invierno cruce la línea aérea, la estadística volverá a ponerse a prueba. Quien siga la política desde aquí sabe que Ourense es el termómetro de una España de interior que casi nunca sale en los titulares.
Ficha del Caso
- El caso: Ourense es la sexta provincia de España con más apagones: 140 minutos anuales sin luz y un 20% más de cortes que a principios de siglo.
- Datos importantes: índice TIEPI 2017-2021; puesto 47 de 52; 77% del tiempo de corte de 2021 por fallos de red; 31 minutos en la ciudad frente a 2 horas y 16 en el rural; topes del Real Decreto 1955/2000.
- Resumen: la calidad del suministro depende de la dispersión y de la red, no del color del gobierno; la serie oficial aún no recoge el apagón del 28 de abril de 2025.

