Stellantis Vigo elige este sábado su nuevo comité de empresa: 6.300 trabajadores de Balaídos llamados a las urnas

El SIT parte como favorito tras once mayorías absolutas en cuarenta años, mientras la CIG regresa al censo después de quedarse sin representación en 2022. El nuevo comité negociará la electrificación y la llegada de nuevos modelos.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La planta de Stellantis en Vigo cierra este sábado la elección de su comité de empresa, con 6.300 trabajadores convocados y 33 representantes en juego.
  • ¿Quién está detrás? En el colegio de especialistas compiten SIT-FSI, UGT, CUT, CC OO y CIG; en el de técnicos y administrativos, SIT y UGT.
  • ¿Qué impacto tiene? El reparto condiciona la interlocución con la multinacional en plena electrificación y a la espera de la adjudicación de nuevos modelos.

Stellantis Vigo cierra este sábado la elección de su nuevo comité de empresa: 6.300 trabajadores de Balaídos, llamados a las urnas.

Una plantilla de 6.300 personas elige a sus 33 representantes

Las votaciones arrancaron este viernes 16 de octubre y se cierran a lo largo de la jornada del sábado, cuando está convocado el turno de fin de semana. Cerca de 6.300 personas deciden quién ocupa los 33 sillones del comité, el órgano que negocia con la dirección durante el próximo mandato.

El censo se divide en dos colegios. En el de técnicos y administrativos compiten el SIT y UGT. En el de especialistas y no cualificados concurren cinco candidaturas: SIT-FSI, UGT, CUT, CC OO y la CIG. La fragmentación de este segundo colegio concentra la mayor parte de la representación en juego.

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El SIT, sindicato independiente con estructura propia en Balaídos, parte como favorito. Ostenta la mayoría absoluta y ha alcanzado esa condición en once de los últimos cuarenta años, un registro que explica su peso en la negociación colectiva del metal gallego.

La CIG regresa a la pugna después de perder su representación en los comicios de 2022. Su vuelta añade una variable al reparto: la central nacionalista busca recuperar el espacio que un día ocupó en la factoría y voz en un comité que decide sobre turnos, ergonomía y organización del trabajo.

Quien gana en Balaídos no solo representa a 6.300 personas: marca el tono con el que Vigo negocia cada inversión y cada modelo con la multinacional.

Del dominio del SIT a la vuelta de la CIG

El resultado llega en un momento delicado. La factoría espera inversiones y la adjudicación de nuevos coches, y afronta en paralelo la electrificación de sus instalaciones. El comité que salga de las urnas será quien se siente a esa mesa, y su correlación interna condicionará cómo se aborden los cambios de proceso.

La dimensión nacional es evidente. El grupo Stellantis decide sus asignaciones de producción en clave europea, y la planta viguesa compite con otros centros por cada modelo. La industria auxiliar, y buena parte del tejido fabril del sur de la comunidad dependen de esa decisión.

La planta fabrica vehículos desde finales de los años cincuenta y es uno de los grandes empleadores industriales de la comunidad; por sus puertas han pasado generaciones de trabajadores de Vigo y su área metropolitana.

El Laboratorio Gallego

La política gallega llega a esta cita con un mapa estable. El PPdeG gobierna la Xunta de Galicia con mayoría absoluta desde 2009, el BNG ejerce como primera fuerza de la oposición y el PSdeG ocupa la tercera plaza en el Parlamento de Galicia, la cámara unicameral de 75 diputados. Esa estabilidad institucional convive con una economía industrial expuesta a decisiones que se toman fuera.

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En clave nacional, Balaídos funciona como termómetro. El PP tiende a presentar Galicia como escaparate de estabilidad institucional y laboral, y la paz sindical de la factoría encaja en ese relato; cualquier fractura lo incomoda. La automoción es, además, uno de los pocos terrenos donde la comunidad pesa en la agenda económica que se discute en Madrid.

La proyección inmediata está en la propia factoría. Con el comité constituido arranca la interlocución sobre turnos y sobre las condiciones de la transformación eléctrica, y el nuevo órgano tendrá que fijar posición ante la negociación del convenio colectivo. En paralelo, la plantilla aguarda la adjudicación de nuevos modelos, el verdadero examen de la planta en los próximos meses.

Ficha del Caso

  • El caso: La factoría de Stellantis en Vigo renueva este fin de semana su comité de empresa, el órgano que representa a la plantilla ante la dirección.
  • Datos importantes: 6.300 trabajadores convocados, 33 representantes y dos colegios electorales. El SIT ha logrado mayoría absoluta en once de los últimos cuarenta años; la CIG vuelve tras quedarse sin representación en 2022.
  • Resumen: El reparto sindical condiciona la negociación en plena electrificación y a la espera de nuevos modelos, con lectura nacional para la automoción española.