La Generalitat confina 145 municipios y 850.000 personas por la dana Adam y moviliza la UME en Oliva y Pego.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Consell ha decretado el confinamiento de 145 municipios del litoral sur de Valencia y el norte de Alicante, ha publicado la orden en el DOGV y ha activado la situación 2 de emergencia.
- ¿Quién está detrás? El Consell de Juanfran Pérez Llorca, a través de la Conselleria de Emergencias de Juan Carlos Valderrama, con la UME, la Guardia Civil, los bomberos provinciales y la Delegación del Gobierno.
- ¿Qué impacto tiene? Cuarto ES-Alert en 48 horas, casi 800 incidentes, 103.000 alumnos sin clase, 2.000 desalojados en siete campings de Oliva y una mujer fallecida en la playa de Sagunto.
El cuarto ES-Alert en 48 horas y una orden que ya está en el DOGV
La orden, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana, abarca La Safor, la Marina Alta y las Riberas, un territorio donde viven cerca de 850.000 personas. Es el primer confinamiento que decreta el Consell en esta emergencia. Llega después de cuatro alertas masivas a los móviles en apenas dos días. El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, lo ha resumido sin rodeos: el ES-Alert ordena quedarse en casa, no avisa de que vaya a llover. La Generalitat ha activado la situación 2 de emergencia y ha cortado las carreteras de acceso a las zonas más castigadas.
Los datos de AEMET explican la dimensión del episodio: entre Pego, Real de Gandía, Villalonga y Barx se han superado los 500 litros por metro cuadrado en 48 horas y, de forma puntual, se rebasan los 600. En la red de Avamet, la estación de Forna acumulaba 651 litros hasta las 06:30 de la madrugada. El episodio de lluvia más importante en la zona desde noviembre de 1987. Emergencias ha atendido cerca de 800 incidentes y un centenar de municipios ha suspendido las clases: 103.000 alumnos en casa. Las cifras no cierran. Y el temporal, dicen los meteorólogos, aún puede dar una vuelta más.
En Oliva se han desalojado unas 2.000 personas de siete campings, según ha explicado su alcaldesa, Yolanda Pastor. En la playa, los bomberos de los consorcios de Valencia y Alicante siguen sacando gente de tejados, y de coches atrapados, con helicópteros sobrevolando la franja litoral. También en Piles y Miramar. Virginia, vecina de Oliva, llamó siete veces al 112: su madre y ella están en el tejado y su padre, con problemas de movilidad, sobre un mueble, con más de un metro de agua dentro de casa. Una mujer ha fallecido en la playa de Sagunto cuando se bañaba.
Pego, Els Poblets y los quince minutos que salvaron vidas

Pego ha pasado la noche incomunicada. Su alcalde, Enrique Moll, ha relatado que solo los vehículos de emergencia empiezan a entrar por la carretera de Oliva, «llena de árboles caídos, con corrientes de piedras y barro». Los bomberos del consorcio y la UME han rescatado a familias con niños y mayores que se habían refugiado en los tejados. El punto negro es el Parque Natural de la Marjal, que «actúa siempre como una esponja, pero está desbordada». Ahí se concentran los diseminados y la gente que peor lo está pasando.
A quince minutos de ahí, en Els Poblets, el alcalde José Luis Mas cuenta la otra cara. Cuando sonó el ES-Alert a las 5.30, el cauce del río Girona estaba seco. Quince minutos después bajaba «la barbaridad de cañas». Sin red de móvil, el ayuntamiento avisó puerta a puerta y con sirenas. Quince minutos que salvaron vidas. La UME, que sí ha llegado a Oliva desde la base de Bétera, no ha podido entrar en Pego, según su alcalde.
La dana Adam no ha traído solo agua: ha devuelto a la primera línea la pregunta de quién decide cuándo se avisa a la gente.
El Escenario Valenciano
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se ha desplazado esta mañana al Centro de Coordinación de Emergencias de La Eliana para seguir la reunión del Cecopi y ha pedido «muchísima paciencia» a quienes esperan ser rescatados por los helicópteros. La escena tiene un aire conocido: un president del PP gestionando una emergencia por inundaciones con Vox como socio y con la oposición vigilando cada minuto. El fantasma de la dana de octubre de 2024, la que dejó 229 muertos y provocó la dimisión del entonces president Carlos Mazón, sobrevuela cada decisión. PSPV y Compromís ya han reclamado una comparecencia urgente de Valderrama en las Corts Valencianes para explicar los tiempos del aviso.
La dimensión nacional no es menor. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha subrayado que «es muy importante cumplir con el confinamiento» porque los rescates se producen en zonas de difícil acceso. La UME depende del Ministerio de Defensa y su despliegue se coordina con la Generalitat, un reparto de mando que ya se tensó en 2024 y que vuelve a estar bajo lupa en el Congreso. Los expertos comparan este episodio con la riada de Biescas de 1996, cuando el aviso llegó tarde, y con el sistema de alertas que España reformó a la fuerza tras la catástrofe anterior. Los fondos europeos del Plan RERD, aún sin ejecutar del todo, condicionan cualquier reconstrucción futura en las mismas comarcas que hoy vuelven a estar bajo el agua.
La proyección inmediata pasa por las próximas horas: el Cecopi mantiene la situación 2 mientras los caudales puedan repuntar y el Consell no descarta ampliar el confinamiento a más municipios. Está por ver si el Consell convoca un pleno extraordinario en las Corts y si la Diputación Permanente del Congreso activa la comparecencia que exige la oposición. El pacto PP-Vox aguanta, por ahora. Lo que no aguanta es el calendario: cada hora sin rescate es una hora perdida.
Ficha del Caso
- El caso: La dana Adam obliga al Consell a decretar el primer confinamiento masivo del episodio en el litoral sur de Valencia y el norte de Alicante, con la UME desplegada en Oliva y sin poder acceder a Pego.
- Datos importantes: 145 municipios y 850.000 personas afectadas por la orden; entre 500 y 651 litros por metro cuadrado en 48 horas; casi 800 incidentes; 103.000 alumnos sin clase; situación 2 de emergencia activada.
- Resumen: El temporal pone a prueba por segunda vez en dos años el sistema valenciano de emergencias y reabre el debate nacional sobre quién avisa, cuándo y con qué antelación.
