EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Guardia Civil ha interceptado una furgoneta cargada de gasolina destinada presuntamente al abastecimiento de narcolanchas y ha detenido a dos personas.
- ¿Dónde y cuándo? En la autovía A-4, a la altura del kilómetro 525, en la provincia de Sevilla, en el marco de la Operación Moneybox.
- ¿Qué resultado? 149 garrafas y unos 3.500 litros de gasolina intervenidos; dos detenidos, uno de ellos en prisión provisional.
La Guardia Civil ha detenido a dos personas e intervenido unos 3.500 litros de gasolina en una furgoneta que, presuntamente, abastecía a narcolanchas en la autovía A-4, a su paso por la provincia de Sevilla.
La actuación la ha llevado a cabo el Puesto Principal de La Rinconada (Sevilla) en el marco de la Operación Moneybox, abierta al detectar la existencia de una furgoneta que podría estar siendo utilizada para el transporte de combustible destinado a embarcaciones de narcotráfico.
Es lo que el argot policial conoce como petaqueo: el suministro de gasolina a las lanchas rápidas que cruzan el Estrecho de Gibraltar. Un eslabón discreto, alejado de las grandes aprehensiones de droga, pero decisivo para que las embarcaciones puedan completar sus travesías.
Del seguimiento por la A-4 al registro de la furgoneta
Los agentes establecieron un dispositivo de vigilancia y seguimiento sobre el vehículo, que fue detectado circulando a gran velocidad por la autovía A-4, según la información difundida por la Guardia Civil.
La furgoneta fue interceptada a la altura del kilómetro 525 de la citada autovía, con el apoyo de efectivos de Carmona y Los Alcores. Una vez inmovilizado el vehículo, los agentes procedieron al registro de la carga.
En el interior localizaron 149 garrafas de gasolina con un total aproximado de 3.500 litros de combustible. El volumen y el formato del transporte —garrafas individuales, sin depósitos homologados— responden al patrón habitual del abastecimiento a embarcaciones semirrígidas dedicadas al narcotráfico.
La Operación Moneybox golpea la fase logística del narcotráfico: sin combustible, las narcolanchas no pueden cruzar el Estrecho.
La Guardia Civil ha detenido al conductor de la furgoneta y a la persona que figuraba como arrendataria del vehículo empleado para el transporte del combustible. El conductor circulaba sin permiso de conducción en vigor como consecuencia de la perdida total de los puntos asignados al carné.
Prisión provisional y una investigación que sigue abierta
El conductor ha ingresado en prisión provisional por orden del Juzgado de Guardia de Sevilla. La medida afecta al detenido que conducía el vehículo en el momento de la interceptación.
La investigación permanece abierta y no se descartan futuras detenciones. Los agentes tratan ahora de determinar el destino final del combustible y la estructura a la que pretendía abastecer, un paso habitual en este tipo de operaciones: el petaqueo rara vez se agota en el transportista.
El Contexto Operativo
El petaqueo es una de las amenazas que el Ministerio del Interior sitúa en el centro de la lucha contra el narcotráfico en el sur de la península. Los balances anuales del departamento sitúan el Estrecho de Gibraltar como la principal puerta de entrada de hachís y cocaína hacia Europa, y el abastecimiento de combustible se ha consolidado como uno de los eslabones más vigilados de esa cadena logística.
La Guardia Civil mantiene desplegado en la zona el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, un dispositivo que combina vigilancia marítima, control de carreteras y seguimiento financiero de las redes, y en el que participa también la Policía Nacional. La interceptación de un vehículo con 3.500 litros de gasolina tiene un efecto inmediato sobre la organización: cada garrafa intervenida es una travesía que no se puede completar y un gasto que hay que reponer.
La operación no se cierra con los dos detenidos. Los agentes trabajan en la identificación de la red que encargó el combustible y en el rastro del dinero que lo pagó, una línea de investigación que en operaciones similares suele ampliar el número de investigados en las semanas siguientes. La Guardia Civil no ha detallado el número de agentes participantes en el dispositivo.
De momento, el balance es concreto: 149 garrafas, 3.500 litros de gasolina, dos detenidos y un conductor sin puntos que ya está en prisión provisional. La Operación Moneybox suma un nuevo golpe a la logística del narcotráfico en Andalucía occidental y confirma el peso del trabajo de seguimiento —discreto y constante— en la lucha contra las redes que operan en el Estrecho.

