El PP de Gipuzkoa ha designado a Jon Echeverría, universitario de 24 años, como cabeza de lista al Congreso para las elecciones del 29 de noviembre. La designación, difundida este fin de semana, sitúa al candidato como la principal novedad del partido en Euskadi de cara al 29N.
La meta fijada por la dirección nacional del partido es alcanzar cuatro diputados vascos: dos por Bizkaia y uno por Araba y Gipuzkoa, respectivamente. El secretario general, Miguel Tellado, anunció en Bilbao que Iñaki Oyarzábal encabezará la lista alavesa, mientras Génova ultima el nombre para Bizkaia, con Esther Martínez como preferida, según las informaciones publicadas por El Mundo y elDiario.es.
Un escaño que el PP no logra en Gipuzkoa desde 2015
El reto inmediato pasa por recuperar el acta guipuzcoana que el partido mantuvo entre 1993 y 2015 con José Eugenio Azpiroz. En las generales de 2023 el PP obtuvo dos diputados por Euskadi —Bea Fanjul por Bizkaia y De Andrés por Araba— y ninguno por Gipuzkoa, circunscripción en la que EH Bildu logró dos escaños. El propio Echeverría ha fijado en público su objetivo: arrebatar a la coalición abertzale el último de esos dos diputados.
Jon Echeverría estudia Economía y Derecho en Madrid y ha construido su perfil público como tertuliano en cadenas de televisión estatales y en redes sociales, donde acumula 18.400 seguidores en X. Su precampaña arrancó con un vídeo en esas plataformas en el que afirma que Gipuzkoa ‘es la única provincia que apoya a Sánchez por unanimidad’ y que sus seis diputados votan ‘ultraizquierda, corrupción y ruina’. La candidatura cuenta con el respaldo de Tellado y de Elías Bendodo.
En su discurso, el candidato sostiene que en Euskadi persiste una ‘anomalía democrática’ pese al fin de la actividad armada de ETA y describe una ‘batalla cultural’ en la que sitúa a grupos como GKS, Jardun y Ernai, cuya continuidad, afirma, ha deteriorado la convivencia y alimenta una deriva que, a su juicio, incomoda al propio PNV.
El PP vasco concurre al 29N con el objetivo declarado de duplicar sus dos diputados actuales y recuperar un escaño en Gipuzkoa que no obtiene desde 2015.
El adversario directo en esa pugna es Ohiana Etxebarrieta, cabeza de lista de EH Bildu por el territorio, según las previsiones que maneja el propio candidato popular. Gipuzkoa reparte seis de los 18 escaños vascos en el Congreso de los Diputados, de modo que el objetivo exige superar a la coalición abertzale en una circunscripción donde logró dos actas en 2023.
El mapa de candidaturas: de Oyarzábal en Araba a la incógnita de Bizkaia
Con la plaza guipuzcoana resuelta, la dirección popular mantiene abierta la designación por Bizkaia, el territorio con mayor peso electoral del País Vasco. Génova trabaja con Esther Martínez como opción preferente, mientras Oyarzábal asume la lista alavesa. La configuración completa debe cerrarse en las semanas previas al 29N, antes del plazo de presentación de candidaturas.
El reparto condiciona la estrategia: Bizkaia elige ocho diputados, Gipuzkoa seis y Araba cuatro, hasta sumar los 18 escaños de la comunidad autónoma. Para el PP, pasar de dos a cuatro actas exige duplicar el resultado de 2023 y romper en Gipuzkoa la correlación que otorgó dos diputados a EH Bildu y dejó al partido sin representación por ese territorio. El PP vasco, que preside Javier de Andrés —candidato por Araba en 2023—, ha situado esa suma como eje de su estrategia en Euskadi.
El precedente de Azpiroz y el calendario hasta el 29N
José Eugenio Azpiroz ocupó el escaño guipuzcoano del PP entre 1993 y 2015, una secuencia de más de dos décadas que se interrumpió en las generales de diciembre de 2015. Desde entonces la formación no ha vuelto a obtener acta por ese territorio, mientras EH Bildu consolidaba su presencia en la circunscripción. La comparación con el conjunto del País Vasco resulta elocuente: en 2023 el PP sumó dos diputados, los mismos que EH Bildu logró solo en Gipuzkoa.
La campaña entra ahora en su tramo decisivo con la vista puesta en el 29 de noviembre. Antes debe resolverse la candidatura por Bizkaia y medirse el efecto de una figura que combina el perfil de tertuliano televisivo con el de militante territorial. En Gipuzkoa se decidirá si el PP recupera una plaza perdida hace una década o si EH Bildu revalida los dos diputados que obtuvo en 2023.
