Los peores resultados de PSPV y Compromís-Sumar en València superan en más de 100.000 votos al senador más votado del PP.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? PSPV, Compromís y EU han cerrado un acuerdo de listas al Senado con el que aspiran a nueve senadores por la Comunitat Valenciana frente a tres del PP.
- ¿Quién está detrás? Las direcciones del PSPV, Compromís (Iniciativa y Més Compromís) y EUPV. Podemos queda fuera del pacto y lo critica abiertamente.
- ¿Qué impacto tiene? La suma de los votos de la izquierda supera al PP en las tres circunscripciones y complica la mayoría popular en la Cámara Alta.
El Senado no se elige como el Congreso, y esa diferencia es la que sostiene toda la operación. En cada circunscripción provincial los electores marcan tres cruces y salen cuatro senadores, un diseño que impide que la fuerza más votada se lleve todos los puestos. La regla, pensada para dar representación a las minorías, es hoy la grieta por la que la izquierda quiere entrar.
En las últimas elecciones generales, el PP logró ocho senadores por la Comunitat Valenciana y el PSOE cuatro. Los populares se llevaron los tres de Alicante, los tres de Castellón y dos en València, donde los socialistas empataron a dos en un reparto poco habitual. Vox y Compromís-Sumar se quedaron sin representación.
Los números de aquella cita explican por qué. En València, los tres candidatos del PP sumaron 503.009, 485.817 y 474.967 apoyos; los del PSPV, 496.571, 482.194 y 441.179. Si a los socialistas se les añaden las tres candidaturas de Compromís-Sumar —225.400, 202.188 y 181.533—, el bloque de la izquierda supera en todos los escenarios al mejor registro popular.
El margen no depende de elegir el mejor escenario. Incluso tomando a los candidatos que peor resultado lograron, los terceros de cada lista, la suma de PSPV y Compromís-Sumar en València supera en más de 100.000 votos a Estela Darocas, la senadora del PP más respaldada. En Alicante, los dos peores registros de la izquierda suman 354.318 frente a los 338.386 de Eva Ortiz. En Castellón, la ventaja supera los 14.000 votos.
La izquierda no necesita ganar en València: le basta con que sus votos se sumen donde el PP ya no puede crecer.
Con esos datos sobre la mesa, el reparto de la lista conjunta ya está negociado. El PSPV se queda con dos candidatos por circunscripción y cede el tercero a las fuerzas de su izquierda: Compromís lo ocupará en València, por Iniciativa, y en Alicante, por Més Compromís, mientras que EUPV asumirá el de Castellón. En el acuerdo no ha entrado Podemos, que lo ha criticado abiertamente, según las fuentes de la negociación consultadas por La Vanguardia.
Del reparto de las listas al voto prestado

La ingeniería no es solo de nombres, es de papeletas. Los negociadores quieren evitar una lista del PSOE en la que los electores tengan que buscar a los candidatos de otras formaciones: la idea es que un simpatizante de Compromís o de EU pueda votar a un dirigente socialista sin reparos, y al contrario. Por eso el candidato de las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE podría colocarse en segundo lugar, un detalle que pesa porque el orden de la lista influye en el reparto final.
Nadie en la mesa da por hecho que el electorado progresista vote de forma disciplinada sus tres cruces. Los artífices del acuerdo reconocen que el resultado nunca equivaldrá a la suma exacta de candidaturas separadas. El colchón frente al PP absorbe ese desgaste, pero no lo elimina.
El otro bando tiene la misma tentación. Santiago Abascal deslizó esta semana la posibilidad de un acuerdo equivalente entre PP y Vox, una fórmula que desbarataría la aritmética trazada por la izquierda. La pregunta, y no es retórica, es si el PP está dispuesto a telegrafiar su alianza con Vox de forma tan evidente en una papeleta provincial.
El Escenario Valenciano
En la Comunitat Valenciana, la operación del Senado se sigue como un ensayo general de lo que viene. El Consell de Juanfran Pérez Llorca gobierna con el apoyo de Vox desde diciembre de 2025 y afronta la cita con la vista puesta en demostrar que el pacto no le resta fuerza en las urnas. Enfrente, PSPV y Compromís acaban de acreditar que pueden cerrar un acuerdo concreto después de meses de reproches mutuos en las Corts, primero en la comisión de la DANA y ahora en el reparto de papeletas. La prueba de fuego será la letra pequeña y la capacidad de cada partido para movilizar a su electorado sin que el voto prestado se quede por el camino.
La dimensión nacional es evidente. La mayoría absoluta que el PP construyó en la Cámara Alta tras el 23 de julio de 2023 se apoyó en circunscripciones como esta; perder tres senadores por provincia en la Comunitat Valenciana obligaría a rehacer esa cuenta y devolvería al Senado su papel de contrapeso territorial. El expresident Carlos Mazón, hoy diputado en las Corts y pendiente del proceso judicial de la DANA, sigue siendo un factor en la vida interna del partido, aunque su peso en esta batalla sea indirecto.
Queda el calendario. La convocatoria de elecciones generales no tiene fecha cerrada, y hasta que la tenga el acuerdo valenciano vive en el terreno de las encuestas y las sumas. Lo que ya está decidido es quién ocupa cada puesto en las tres provincias. La política, a veces, se decide en el orden de una lista.
Ficha del Caso
- El caso: PSPV, Compromís y EU han cerrado un acuerdo para concurrir con listas coordinadas al Senado por la Comunitat Valenciana y arrebatar al PP la mayoría de la Cámara Alta.
- Datos importantes: Ocho senadores del PP frente a cuatro del PSOE en las últimas generales. En València, el senador popular más votado logró 503.009 apoyos, pero la suma de los peores registros de la izquierda lo supera en más de 100.000 votos. Objetivo: nueve a tres.
- Resumen: La izquierda tiene margen matemático en las tres provincias, aunque depende de la disciplina del voto y de que el PP no cierre un pacto equivalente con Vox.

