EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La resolución del SES publicada en el Diario Oficial de Extremadura adjudica las cinco plazas fijas de Angiología y Cirugía Vascular al área de salud de Badajoz y ninguna al hospital de Cáceres.
- ¿Quién está detrás? El Servicio Extremeño de Salud (SES), dependiente de la Junta de Extremadura; el documento lo firma el director general de Recursos Humanos, José Antonio Bote Paz.
- ¿Qué impacto tiene? El Hospital Universitario de Cáceres seguirá sin guardias de vascular y las urgencias se derivan a Badajoz, con esperas de hasta año y medio para operar un aneurisma.
El Diario Oficial de Extremadura adjudica las cinco plazas fijas de cirujanos vasculares del SES a Badajoz y ninguna a Cáceres.
Cinco plazas para Badajoz y ninguna para el hospital cacereño
La resolución publicada en el Diario Oficial de Extremadura no admite interpretación: las cinco vacantes de Angiología y Cirugía Vascular convocadas por el Servicio Extremeño de Salud (SES, el organismo que gestiona la sanidad pública extremeña) se asignan íntegras al área de salud de Badajoz y ninguna al Hospital Universitario de Cáceres. La convocatoria sale de la última oferta pública de empleo, el proceso por el que se crean plazas fijas en la plantilla.
Firma esa resolución el director general de Recursos Humanos del SES, José Antonio Bote Paz. Para medir el alcance hay que retroceder a 2020, cuando el servicio de Cirugía Vascular del hospital cacereño cerró y sus plazas se amortizaron. Casi un año atrás, la Junta de Extremadura anunció la reapertura como remedio a seis años de reivindicación vecinal. La consulta abrió sus puertas. El servicio nunca llegó a existir como tal.
Para la Plataforma para la Reapertura del Servicio de Cirugía Vascular en Cáceres, que agrupa a más de un centenar de familias afectadas, el reparto certifica que la administración autonómica no piensa dotar al hospital de una unidad estable. «Aquello era una manera de cubrir el expediente», sostiene Federico Gómez Recuero, uno de los portavoces del colectivo.
La realidad asistencial es más frágil que el anuncio. La actividad se sostiene con un único cirujano vascular que llega desde la sanidad privada madrileña y pasa consulta en Cáceres una vez por semana. El segundo facultativo que reforzaba el servicio se marchó en verano y no ha sido sustituido. Aquí no hay quirófano vascular. Las revisiones han rescatado a pacientes mayores que llevaban meses perdidos en el sistema, pero la capacidad quirúrgica sigue concentrada en Badajoz.
Sin plazas fijas, sin guardias y sin quirófano propio, la Cirugía Vascular de Cáceres sigue siendo un cartel en la puerta y un billete de ida a Badajoz.
Lo que el reparto cambia para quien espera un quirófano

El punto delicado no es la consulta, sino la urgencia. El Hospital Universitario de Cáceres carece de guardias de Angiología y Cirugía Vascular: cualquier aneurisma roto, isquemia aguda o trombosis obliga a trasladar al paciente a Badajoz. La mujer de Gómez Recuero padece un aneurisma de aorta abdominal y sigue pendiente de operación, con una espera estimada de año y medio. Es la letra pequeña de un servicio que existe en el papel.
Desde el SES llega otra lectura. Las dos plazas de Cáceres se crearon en octubre de 2025, después del cierre y la amortización de 2020, y su ausencia en esta convocatoria responde a una cuestión «estrictamente procedimental»: primero deben ofertarse en un concurso de traslados (el mecanismo por el que el personal fijo elige destino) y el último se convocó en marzo de 2025, cuando aún no existían. El organismo cifra en más de 2.000 los pacientes atendidos desde la reapertura y promete recuperar la actividad completa.
El reparto contrasta con el de otras especialidades: el mismo proceso lleva al hospital cacereño cinco plazas de Traumatología, tres de Cirugía Pediátrica, tres de Microbiología y una de Oncología Médica. La plataforma lleva desde la primavera pidiendo reuniones de seguimiento con responsables sanitarios sin obtener respuesta.
El Pulso Territorial
Extremadura encara este asunto con un gobierno del PP en minoría, presidido por María Guardiola, que gobierna sin socio de coalición desde que Vox rompió los ejecutivos conjuntos. La sanidad es el terreno donde la oposición encuentra más recorrido, y el reparto de especialistas dibuja un relato reconocible en la comunidad: dos provincias, dos velocidades. El asunto aterriza en la Asamblea de Extremadura (el parlamento autonómico, con 65 escaños) con un argumento sencillo de esgrimir desde los bancos de la oposición.
La concentración de especialidades complejas en un solo hospital de referencia es un patrón compartido por varias comunidades del interior. Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón lidian con la misma tensión entre la masa crítica que exige un equipo quirúrgico y la equidad territorial que reclaman las provincias periféricas. La diferencia extremeña es de escala: algo más de un millón de habitantes repartidos en 41.600 kilómetros cuadrados, con una densidad en torno a 26 habitantes por kilómetro cuadrado, en el furgón de cola del país. Y con pacientes que siguen en en lista de espera a 90 kilómetros de su casa.
Lo que viene ahora tiene nombre administrativo: el concurso de traslados. Hasta que la Consejería de Sanidad lo convoque, las dos plazas creadas para Cáceres seguirán vacantes y la especialidad dependerá de un profesional desplazado cada semana. El calendario electoral, con comicios autonómicos previstos para 2027, añade presión sobre un área sanitaria que roza los 390.000 habitantes y acumula seis años sin guardias de vascular.
Ficha Autonómica
- El caso: El SES adjudica las cinco plazas fijas de Angiología y Cirugía Vascular de su última oferta de empleo al área de salud de Badajoz, de modo que el Hospital Universitario de Cáceres queda sin especialista estructural.
- Datos importantes: Cinco plazas en toda la comunidad, todas para Badajoz; dos plazas cacereñas creadas en octubre de 2025 tras la amortización de 2020; más de un centenar de familias en la plataforma; esperas de hasta año y medio para cirugía de aneurisma.
- Resumen: La consulta semanal cacereña se mantiene gracias a un especialista desplazado desde Madrid y las urgencias siguen derivándose a Badajoz. Falta que la Consejería de Sanidad convoque el concurso de traslados que dote esas dos plazas.

