Cerca de 5.000 ourensanos descendientes de emigrantes quedan sin voto en el 29N por el bloqueo de la ‘ley de nietos’

El Foro Galego da Inmigración sitúa en casi 5.000 los afectados en la provincia con más peso del voto exterior de España. El Supremo exige prueba individual de exilio a quienes se nacionalizaron por la presunción general entre 1936 y 1955.

La «ley de nietos» deja sin voto en Ourense a casi 5.000 descendientes de emigrantes a cinco semanas del 29N.

El Tribunal Supremo ha paralizado de forma cautelar el sufragio de miles de españoles que obtuvieron la nacionalidad por la presunción general de exilio, la vía que la Ley de Memoria Democrática abrió para quienes salieron del país entre 1936 y 1955. El resultado es un limbo electoral que estalla a escasas semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre.

El Supremo exige ahora una prueba documental individual de exilio

La cifra la pone el Foro Galego da Inmigración: en la provincia de Ourense los afectados rondan las 5.000 personas. Son ciudadanos de pleno derecho, con pasaporte español y con las urnas vetadas. El alto tribunal les reclama pruebas documentales de persecución ideológica o política, un requisito que en la práctica obliga a demostrar hoy lo que la administración dio por supuesto hace décadas.

Publicidad

Alejandro Martínez, cubano nacionalizado por esa vía, lo resume con una frase: durante el proceso «se asumió que los migrantes españoles eran migrantes por política, pero no se demostró». A él el veto no le alcanza porque ya reside en España, pero advierte de la falta de documentación en los países de origen para avalar ahora aquel exilio.

Desde el Foro insisten en que la mayoría de los afectados no mueve el expediente por el deseo de votar. «Se plantean esto por la posibilidad de venir a instalarse aquí en unas buenas condiciones, tener oportunidades laborales de realizar una vida aquí», subrayan. De ahí la paradoja que denuncian: la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) despliega programas para atraer a descendientes de emigrantes desde Latinoamérica mientras se restringe el voto de esas mismas personas.

En Ourense, casi un tercio del censo vive fuera: es la provincia española donde el voto exterior pesa más, y miles se quedan ahora sin papeleta.

El peso de ese electorado no es menor. Ourense es la provincia con mayor porcentaje de voto exterior de España: casi un tercio de su censo reside fuera. En las últimas generales, el PP logró más del 52% de los apoyos de la diáspora. Cualquier restricción al sufragio de los nacionalizados no altera solo derechos: también mueve cálculos de escaño.

Un tercio del censo en el exterior y el 52% del voto de la diáspora para el PP

voto exterior Galicia

Un afectado latinoamericano censado en España lo interpreta como un error estratégico de la derecha. «La mayoría favorecerían al PP», explica, porque «cualquier cosa que vuela a izquierda en América Latina no está bien vista». En su opinión, el bloqueo es «una metedura de pata suprema y varios tiros en los pies».

No todos los relatos apuntan en la misma dirección. La asociación Alma Llanera, referencia para los más de 11.000 nacidos en Venezuela que residen en la provincia, sitúa el foco en la seguridad jurídica, y en la gestión administrativa. Sostiene que la instrucción del Ministerio de Justicia desbordó el texto legal aprobado por el Congreso al extender la presunción de exilio a todos los emigrantes del periodo 1936-1955, sin distinguir a quien huyó de la persecución política de quien salió por necesidad económica. Y reclama medios humanos y materiales para los consulados.

El 29N abrirá las urnas sin la voz de miles de ourensanos de sangre en la diáspora. Tienen nacionalidad y pasaporte como cualquier vecino de la capital. La burocracia y los tribunales los han convertido, de momento, en españoles sin voto.

Publicidad

El Laboratorio Gallego

Hay un dato que explica por qué esta paradoja pesa más en Galicia que en cualquier otro territorio. El PPdeG (el Partido Popular de Galicia, la formación gobernante con mayorías absolutas consecutivas desde 2009) gobierna la Xunta sin necesidad de pactos, pero su mapa electoral se sostiene sobre provincias donde el voto de fuera decide márgenes. Ourense es el caso extremo.

En el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados), las políticas de retorno y diáspora han sido tradicionalmente terreno de acuerdo más que de choque entre el PPdeG, el BNG (el Bloque Nacionalista Galego, primera fuerza de la oposición) y el PSdeG (la federación gallega del PSOE). Lo que se resquebraja ahora no es un consenso entre partidos: es la confianza de los propios afectados.

La conexión con Madrid es directa. El 29N se dirime en clave nacional y el voto exterior se cuenta en escaños: en una provincia de cuatro diputados, unos miles de papeletas pueden valer un acta. Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP y expresidente de la Xunta, afronta esa cita con la estructura gallega entre sus bastiones y con un electorado, el de la diáspora, que según los datos del Foro Galego da Inmigración le fue favorable en más de la mitad de los sufragios. El veto documental ha dejado de ser un asunto administrativo para convertirse en aritmética electoral.

Queda una incógnita que el calendario no resuelve: la paralización del Supremo es cautelar, no definitiva. Si el tribunal resuelve el fondo antes del 29 de noviembre, miles de expedientes podrían desbloquearse a tiempo; si no, la campaña se hará sin ellos y con los consulados como cuello de botella. En paralelo, la Xunta mantiene su estrategia de captación de descendientes, de modo que la contradicción señalada por el Foro seguirá en pie. Galicia lleva años reclamando brazos y votos a la diáspora. Ahora discute cuáles de los dos valen.

Ficha del Caso

  • El caso: Miles de descendientes de emigrantes con nacionalidad española no podrán votar el 29N después de que el Tribunal Supremo exija pruebas individuales de exilio a quienes se acogieron a la presunción general de 1936-1955.
  • Datos importantes: Cerca de 5.000 afectados en Ourense según el Foro Galego da Inmigración; casi un tercio del censo ourensano reside en el exterior; el PP superó el 52% del voto de la diáspora en las últimas generales; más de 11.000 nacidos en Venezuela viven en la provincia.
  • Resumen: El bloqueo administrativo y judicial convierte la cita del 29N en un pulso sobre quién puede votar, con Ourense como termómetro del peso nacional del voto exterior.